Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2005.
Platos para morirse
Clavé se inspira en las grandes novelas policiacas para inventar recetas de cocinaMARIA EUGÈNIA IBÁÑEZ
BARCELONA
¿Puede Agatha Christie inspirar la receta de una tarta? ¿Y Georges Simenon, la de una sopa? ¿La lectura de Henning Mankel propicia la creación de un excelente plato de pescado? Es cierto que cada novela deja un rastro diferente en los lectores, pero a Montse Clavé los personajes de ficción y sus autores se le han transmutado en texturas de alimentos, olores y sabores que ha convertido en recetas culinarias. Manual práctico de cocina negra y criminal es un peculiar catálogo de 45 escritores del género policiaco y sus criaturas literarias, vinculados todos ellos por el arte de los fogones a otros tantos platos o bebidas. Cada uno lee a su manera.
Clavé (Villamartín, Cádiz, 1946), autora de media docena de libros de cocina, es desde hace dos años gerente de la librería Negra y Criminal (calle de la Sal, en la Barceloneta), especializada, como su nombre indica, en novela muy negra y muy criminal. La simbiosis de esos dos mundos, el de la cocina y el de la novela policiaca, ha dado como resultado una forma diferente de acercarse a la lectura y de interpretar a los personajes. El libro, editado por la citada librería, de apenas 100 páginas, incluye a los escritores que Clavé ha leído durante los dos últimos años, una obra de cada uno de ellos y el plato que la lectura ha inspirado. Sólo en un caso, Manuel Vázquez Montalbán y su Carvalho, la receta citada --la caldeirada gallega-- no es una aportación de la autora, sino la copia textual de la preparación del plato que el fallecido autor introdujo en la novela Tatuaje.
"Yo me he acercado a ese género literario desde otra perspectiva --explica Clavé--; una buena novela puede inspirar muchas cosas, pero a mí los personajes me acercan a la cocina". El protagonista de El talento de mister Ripley, de Patricia Highsmith, se siente libre en Atenas, por lo que sus turbios manejos quedan sublimados en una musaka. Mientras que Jean-Claude Izzo, autor de Total Khéops --primera parte de su trilogía marsellesa--, inspira unos mejillones a la bretona, más adecuados para otra de sus obras, Los marineros perdidos.
En El ojo de Eva, Konrad Sejer, el comisario del escritor noruego Karim Fossum, sólo puede relacionarse con el salmón curado, receta accesible incluso para los españoles, y el descreído y misógino Ricardo Méndez, el policía de Francisco González Ledesma, en Historia de Dios en una esquina, propicia a la autora presente un magnífico pescado del Nilo al sésamo. Hay novelas que no dan para comidas, y sí para bebidas. Como Un día volveré, de Juan Marsé, según Clavé, "la gran novela negrocriminal de la Barcelona de los años 60", a la que adjudica un vermut negro con anchoas, el que se toma Jan Julivert cuando sale de la cárcel. Un detective clásico, el Sam Space en El halcón maltés, de Dashiell Hammet, sólo puede sugerir un whisky. Para este título, Clavé recomienda una marca determinada: Talisker single malt, de 10 años.
La autora explica que en su libro de recetas se funden dos placeres en apariencia muy alejados entre sí: cocina y novela negra. "Las dos son ejercicios lúdicos cuyo objetivo es hacer la vida más fácil y, en ambos casos, si no te gustan es fácil sustituirlos por otro plato y por otro libro".
Noticia publicada en la página 55 de la edición de 1/3/2005 de El Periódico - edición impresa.
03/01/2005 12:55 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Los mejores autores de novela negra de Europa, en Barcelona
ELMUNDOLIBRO EUROPA PRESS
MADRID.- Los mejores autores de novela negra de Europa participarán en el Primer Encuentro Europeo de Novela Negra que se celebrará en Barcelona del 20 al 22 de este mes, organizado por el Ayuntamiento de la ciudad y el Grupo Planeta. La cita también servirá de homenaje a Manuel Vázquez Montalbán, fallecido en octubre de 2003 en Bangkok (Tailandia).
"Empezamos a hablar de este encuentro mucho antes de que Montalbán muriera, de hecho, él fue uno de sus precursores", aseguró el comisario del Año del Libro y la Lectura, Sergio Vila-Sanjuán. Con el Año del Libro como marco, este encuentro "analizará la importancia de la novela negra en la creación de la identidad europea e intentará poner sobre la mesa las características que comparte este tipo de novela en Europa", añadió.
Los españoles Andreu Martín, Francisco González Ledesma o José Carlos Somoza debatirán sobre la novela negra y la identidad europea o sobre el carácter social de este género con escritores de primera talla de todo el continente, como el creador de Montalbano, el italiano Andrea Camilleri; el griego Petros Márkaris, el sueco Henning Mankel (el inspector Wallander) o la estadounidense afincada en Italia Donna Leon (el inspector Guido Brunetti).
¿Existe una novela negra, policiaca o criminal de raíces europeas? ¿Es ésta un factor de creación de identidad europea? Serán algunas de las preguntas a las que intentarán responder los escritores invitados. Así, por ejemplo, el primer debate se centrará en la existencia (o no) de una novela negra mediterránea, creada en torno a los personajes inventados por Vázquez Montalbán o el francés Jean-Claude Izzo: amantes de la buena mesa, los buenos vivos, las mujeres, hedonistas y comprometidos políticamente.
La segunda mesa de discusión sentará a Mankel, la británica Barbara Nadel, la rusa Alexandra Marínina, el noruego K. O. Dahl y la irlandesa Erin Hart para señalar los rasgos que definen a la novela negra del norte, con un estilo más sereno y un mayor gusto por la introspección.
Sobre la dimensión social de la novela negra, su capacidad de denuncia de los males de cada época, hablarán los franceses Thierry Jonquet y Jean-Christophe Grangé, con José Carlos Somoza y la portuguesa Filipa Melo. La globalización también incluye al crimen: Lorenzo Silva (el sargento Bevilacqua), Alicia Giménez-Barlett (Petra Delicado), Antonio Lozano, Xavier Moret debatirán sobre la inmigración como el nuevo fenómeno social que está cambiando Europa con el alemán Jakob Arjouni.
El auge de la novela negra
Para la creadora de Petra Delicado, Alicia Giménez-Bartlett, contra lo que se dice "la novela negra no está actualmente en auge en España y se debería luchar contra la mala prensa que tiene". En este sentido, la autora espera que este congreso sirva para "acercar a las masas cultas a la novela negra".
Giménez-Bartlett, que apoya su teoría sobre el desencanto que produce la novela negra en España asegurando que sus "libros venden mucho más fuera que dentro de España", considera que "la novela negra europea es un hecho". De ella destacó "el tono social" como algo "compartido" entre todos los escritores de novela negra europeos. "No tanto ya como crítica, sino como espejo sociológico", añadió.
A juicio de González Ledesma, buen amigo de Montalbán, la novela negra que practica él mismo y que practicó el creador de Carvalho, les " salió de dentro". "No fue muy difícil que llegáramos a ella porque era lo más real que podía hacerse en la Barcelona que nos tocó vivir", añadió.
La Barcelona de Vázquez Montalbán
Como homenaje a Vázquez Montalbán algunos de los escritores antes citados leerán textos en recuerdo del creador del detective Carvalho. Además, el encuentro se cerrará con una lectura dramatizada de 'Antes de que el milenio nos separe', del propio escritor barcelonés. El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) acogerá estos y el resto de actos.
Además, y con motivo de homenajear al popular escritor, las bibliotecas de Barcelona programarán ciclos para conocer no sólo la obra de Montalbán sino también su vida y todo aquello que le llevó a crear al ya célebre detective. Completará este homenaje 'La Barcelona de Carvalho', un particular juego que permitirá a aquéllos que lo deseen convertirse en detective durante un día y recorrer los lugares que se describen en los libros protagonizados por Carvalho.
MADRID.- Los mejores autores de novela negra de Europa participarán en el Primer Encuentro Europeo de Novela Negra que se celebrará en Barcelona del 20 al 22 de este mes, organizado por el Ayuntamiento de la ciudad y el Grupo Planeta. La cita también servirá de homenaje a Manuel Vázquez Montalbán, fallecido en octubre de 2003 en Bangkok (Tailandia).
"Empezamos a hablar de este encuentro mucho antes de que Montalbán muriera, de hecho, él fue uno de sus precursores", aseguró el comisario del Año del Libro y la Lectura, Sergio Vila-Sanjuán. Con el Año del Libro como marco, este encuentro "analizará la importancia de la novela negra en la creación de la identidad europea e intentará poner sobre la mesa las características que comparte este tipo de novela en Europa", añadió.
Los españoles Andreu Martín, Francisco González Ledesma o José Carlos Somoza debatirán sobre la novela negra y la identidad europea o sobre el carácter social de este género con escritores de primera talla de todo el continente, como el creador de Montalbano, el italiano Andrea Camilleri; el griego Petros Márkaris, el sueco Henning Mankel (el inspector Wallander) o la estadounidense afincada en Italia Donna Leon (el inspector Guido Brunetti).
¿Existe una novela negra, policiaca o criminal de raíces europeas? ¿Es ésta un factor de creación de identidad europea? Serán algunas de las preguntas a las que intentarán responder los escritores invitados. Así, por ejemplo, el primer debate se centrará en la existencia (o no) de una novela negra mediterránea, creada en torno a los personajes inventados por Vázquez Montalbán o el francés Jean-Claude Izzo: amantes de la buena mesa, los buenos vivos, las mujeres, hedonistas y comprometidos políticamente.
La segunda mesa de discusión sentará a Mankel, la británica Barbara Nadel, la rusa Alexandra Marínina, el noruego K. O. Dahl y la irlandesa Erin Hart para señalar los rasgos que definen a la novela negra del norte, con un estilo más sereno y un mayor gusto por la introspección.
Sobre la dimensión social de la novela negra, su capacidad de denuncia de los males de cada época, hablarán los franceses Thierry Jonquet y Jean-Christophe Grangé, con José Carlos Somoza y la portuguesa Filipa Melo. La globalización también incluye al crimen: Lorenzo Silva (el sargento Bevilacqua), Alicia Giménez-Barlett (Petra Delicado), Antonio Lozano, Xavier Moret debatirán sobre la inmigración como el nuevo fenómeno social que está cambiando Europa con el alemán Jakob Arjouni.
El auge de la novela negra
Para la creadora de Petra Delicado, Alicia Giménez-Bartlett, contra lo que se dice "la novela negra no está actualmente en auge en España y se debería luchar contra la mala prensa que tiene". En este sentido, la autora espera que este congreso sirva para "acercar a las masas cultas a la novela negra".
Giménez-Bartlett, que apoya su teoría sobre el desencanto que produce la novela negra en España asegurando que sus "libros venden mucho más fuera que dentro de España", considera que "la novela negra europea es un hecho". De ella destacó "el tono social" como algo "compartido" entre todos los escritores de novela negra europeos. "No tanto ya como crítica, sino como espejo sociológico", añadió.
A juicio de González Ledesma, buen amigo de Montalbán, la novela negra que practica él mismo y que practicó el creador de Carvalho, les " salió de dentro". "No fue muy difícil que llegáramos a ella porque era lo más real que podía hacerse en la Barcelona que nos tocó vivir", añadió.
La Barcelona de Vázquez Montalbán
Como homenaje a Vázquez Montalbán algunos de los escritores antes citados leerán textos en recuerdo del creador del detective Carvalho. Además, el encuentro se cerrará con una lectura dramatizada de 'Antes de que el milenio nos separe', del propio escritor barcelonés. El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) acogerá estos y el resto de actos.
Además, y con motivo de homenajear al popular escritor, las bibliotecas de Barcelona programarán ciclos para conocer no sólo la obra de Montalbán sino también su vida y todo aquello que le llevó a crear al ya célebre detective. Completará este homenaje 'La Barcelona de Carvalho', un particular juego que permitirá a aquéllos que lo deseen convertirse en detective durante un día y recorrer los lugares que se describen en los libros protagonizados por Carvalho.
13/01/2005 16:36 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Manual de Cocina Negra y Criminal
Miércoles 19 de enero, a las 19.30, presentación de "Manual de Cocina Negra y Criminal", de Montse Clavé.
La presentación correrá a cargo de Alicia Giménez Bartlett, Cristina Fernández Cubas, Mercedes Abad (las tres Hadas Madrinas de la librería Negra y Criminal).
Este día, más que nunca, las tapas serán negras y sabrosas (y sin arsénico)
Negra y Criminal
sal 5, Barceloneta, Barcelona
tel. 93 295 59 22
La presentación correrá a cargo de Alicia Giménez Bartlett, Cristina Fernández Cubas, Mercedes Abad (las tres Hadas Madrinas de la librería Negra y Criminal).
Este día, más que nunca, las tapas serán negras y sabrosas (y sin arsénico)
Negra y Criminal
sal 5, Barceloneta, Barcelona
tel. 93 295 59 22
15/01/2005 11:07 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Rebecca Pawel convierte el Madrid de 1939 en el escenario de una novela negra
Víctor Fernández
Barcelona- La escritora estadounidense Rebecca Pawel presentó esta semana en Barcelona el primer volumen de su trilogía de novela negra ambientada en la posguerra española. «Muerte de un nacional», publicada por Ediciones B, transcurre en el Madrid de 1939, con el asesinato de un Guardia Civil como trasfondo, un hecho que investiga un joven oficial llamado Carlos Tejeda. «Después de leer durante mi licenciatura tanto sobre la Guerra civil y sus repercusiones, me chocaba que fuera una época tan poco conocida en mi país, en Estados Unidos», explicó la autora en declaraciones a este diario, agregando que «tras leer a Delibes o Martín Gaite, me di cuenta de que el mundo no se paró en 1939, solamente para los muertos y para los que acabaron mal viviendo».
Para documentarse, Pawel decidió sumergirse en «todo aquello que podía localizar en la red, donde he encontrado foros interesantes, como uno no oficial de la Guardia Civil, muy útil para conocer como era el funcionamiento del cuerpo».
Sólo Hemingway. La joven escritora, que ha sido recientemente galardonada con el Premio Edgar, reconoció que la posguerra española no ha sido muy bien tratada por las letras estadounidenses a excepción de «Por quién doblan las campanas» de Hemingway, «aunque es la novela del autor que menos se lee». En este sentido Rebecca Pawel subrayó que la contienda que tuvo lugar en España «solamente se explica como preludio a la II Guerra Mundial, con alguna lógica referencia al “Guernica”, aparte del papel de Franco y los brigadistas internacionales».
La responsable de «Muerte de un nacional» recordó que ya ha acabado los dos siguientes volúmenes de la trilogía, uno de ellos ya editado en Estados Unidos. «Quiero que la posguerra no sea tan invisible para los lectores de fuera de España porque se trata de un capítulo vergonzoso. No olvidemos que Rooselvelt apoyaba a la República, pero no la ayudó», dijo la novelista.
www.larazon.es
Barcelona- La escritora estadounidense Rebecca Pawel presentó esta semana en Barcelona el primer volumen de su trilogía de novela negra ambientada en la posguerra española. «Muerte de un nacional», publicada por Ediciones B, transcurre en el Madrid de 1939, con el asesinato de un Guardia Civil como trasfondo, un hecho que investiga un joven oficial llamado Carlos Tejeda. «Después de leer durante mi licenciatura tanto sobre la Guerra civil y sus repercusiones, me chocaba que fuera una época tan poco conocida en mi país, en Estados Unidos», explicó la autora en declaraciones a este diario, agregando que «tras leer a Delibes o Martín Gaite, me di cuenta de que el mundo no se paró en 1939, solamente para los muertos y para los que acabaron mal viviendo».
Para documentarse, Pawel decidió sumergirse en «todo aquello que podía localizar en la red, donde he encontrado foros interesantes, como uno no oficial de la Guardia Civil, muy útil para conocer como era el funcionamiento del cuerpo».
Sólo Hemingway. La joven escritora, que ha sido recientemente galardonada con el Premio Edgar, reconoció que la posguerra española no ha sido muy bien tratada por las letras estadounidenses a excepción de «Por quién doblan las campanas» de Hemingway, «aunque es la novela del autor que menos se lee». En este sentido Rebecca Pawel subrayó que la contienda que tuvo lugar en España «solamente se explica como preludio a la II Guerra Mundial, con alguna lógica referencia al “Guernica”, aparte del papel de Franco y los brigadistas internacionales».
La responsable de «Muerte de un nacional» recordó que ya ha acabado los dos siguientes volúmenes de la trilogía, uno de ellos ya editado en Estados Unidos. «Quiero que la posguerra no sea tan invisible para los lectores de fuera de España porque se trata de un capítulo vergonzoso. No olvidemos que Rooselvelt apoyaba a la República, pero no la ayudó», dijo la novelista.
www.larazon.es
20/01/2005 16:50 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
La gastronomía y la política marcan la novela negra mediterránea
M. EUGENIA IBÁÑEZ
BARCELONA
La afición a la buena comida, la tendencia a introducir temas políticos y los protagonistas de izquierdas son, salvo mejor criterio, elementos comunes a la novela negra mediterránea, según concluyeron ayer tres de los 19 escritores que participan en el primer encuentro europeo de este género que finalizará mañana sábado. El griego Petros Márkaris; Donna Leon, norteamericana residente en Venecia, y el español Francisco González Ledesma comentaron durante dos horas las características de sus policías de ficción, convertidos en héroes literarios. Actuó como moderador el también autor negro Andreu Martín.
El coloquio se celebró en una sala del Centro de Cultura Contemporània que quedó pequeña. El hecho de que hubiera más personas de pie o en el suelo que en las sillas da una idea de la expectación que ha despertado el programa, superior, dada la capacidad del recinto, a la prevista por la organización. El encuentro, por otra parte, arranca con una baja, la de Andrea Camilleri, cuyo estado de salud ha desaconsejado el desplazamiento.
Martín recordó orígenes y evolución de la novela negra, desde Edgar Allan Poe hasta Manuel Vázquez Montalbán --que será homenajeado hoy-- y repartió el juego a los miembros de la mesa: a Leon le tocó, no se sabe muy bien por qué, hablar de turismo cultural; a Márkaris, de la existencia de la novela policiaca mediterránea, y González Ledesma comentó la relación del escritor con la ciudad donde sitúa la narración.
La autora de EEUU --traducida a 23 idiomas, madre del comisario Guido Brunetti-- afirmó que la gente ya no cree en la ley y la justicia --"digo esto el día en que el señor Bush toma posesión"--, y aseguró que el turista no va a Venecia a admirar su interminable belleza, sino a comprar. Márkaris, griego nacido en Estambul en 1937, creador de Costas Jaritos, comisario malhumorado y burlón, destacó que las dictaduras de España, Portugal y Grecia han llevado a los autores de estos países y a sus personajes de ficción hacia posturas ideológicas de izquierda.
LA COMIDA DE LOS NÓRDICOS
Márkaris afirmó que el rasgo común de los escritores mediterráneos es el gusto por el buen comer: "Las novelas de Jean-Claude Izzo huelen a a pescado; el Carvalho de Montalbán cocina como un ángel, y el Montalbano de Camilleri se pierde en las trattorias". El autor recuerda los hábitos gastronómicos de personajes de autores nórdicos: "Ian Ranking se alimenta de salchichas y el Wallander de Mankell no come".
González Ledesma, creador del inspector Méndez, declaró que el pasado político y cultural hacen de Barcelona una ciudad adecuada para escenarios de novela negra, y reconoció que la relación de los autores con las ciudades donde sitúan sus novelas es "de amor y odio". El escritor catalán confesó que ni él ni Méndez saben comer bien: "Somos hijos del hambre".
Noticia publicada en la página 74 de la edición de 1/21/2005 de El Periódico
BARCELONA
La afición a la buena comida, la tendencia a introducir temas políticos y los protagonistas de izquierdas son, salvo mejor criterio, elementos comunes a la novela negra mediterránea, según concluyeron ayer tres de los 19 escritores que participan en el primer encuentro europeo de este género que finalizará mañana sábado. El griego Petros Márkaris; Donna Leon, norteamericana residente en Venecia, y el español Francisco González Ledesma comentaron durante dos horas las características de sus policías de ficción, convertidos en héroes literarios. Actuó como moderador el también autor negro Andreu Martín.
El coloquio se celebró en una sala del Centro de Cultura Contemporània que quedó pequeña. El hecho de que hubiera más personas de pie o en el suelo que en las sillas da una idea de la expectación que ha despertado el programa, superior, dada la capacidad del recinto, a la prevista por la organización. El encuentro, por otra parte, arranca con una baja, la de Andrea Camilleri, cuyo estado de salud ha desaconsejado el desplazamiento.
Martín recordó orígenes y evolución de la novela negra, desde Edgar Allan Poe hasta Manuel Vázquez Montalbán --que será homenajeado hoy-- y repartió el juego a los miembros de la mesa: a Leon le tocó, no se sabe muy bien por qué, hablar de turismo cultural; a Márkaris, de la existencia de la novela policiaca mediterránea, y González Ledesma comentó la relación del escritor con la ciudad donde sitúa la narración.
La autora de EEUU --traducida a 23 idiomas, madre del comisario Guido Brunetti-- afirmó que la gente ya no cree en la ley y la justicia --"digo esto el día en que el señor Bush toma posesión"--, y aseguró que el turista no va a Venecia a admirar su interminable belleza, sino a comprar. Márkaris, griego nacido en Estambul en 1937, creador de Costas Jaritos, comisario malhumorado y burlón, destacó que las dictaduras de España, Portugal y Grecia han llevado a los autores de estos países y a sus personajes de ficción hacia posturas ideológicas de izquierda.
LA COMIDA DE LOS NÓRDICOS
Márkaris afirmó que el rasgo común de los escritores mediterráneos es el gusto por el buen comer: "Las novelas de Jean-Claude Izzo huelen a a pescado; el Carvalho de Montalbán cocina como un ángel, y el Montalbano de Camilleri se pierde en las trattorias". El autor recuerda los hábitos gastronómicos de personajes de autores nórdicos: "Ian Ranking se alimenta de salchichas y el Wallander de Mankell no come".
González Ledesma, creador del inspector Méndez, declaró que el pasado político y cultural hacen de Barcelona una ciudad adecuada para escenarios de novela negra, y reconoció que la relación de los autores con las ciudades donde sitúan sus novelas es "de amor y odio". El escritor catalán confesó que ni él ni Méndez saben comer bien: "Somos hijos del hambre".
Noticia publicada en la página 74 de la edición de 1/21/2005 de El Periódico
21/01/2005 13:32 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Daniel Chavarría gana Premio Ciutat de Palma de narrativa Camilo José Cela
El escritor uruguayo Daniel Chavarría, residente en Cuba desde hace 33 años, recibió este jueves el Premio Ciutat de Palma de narrativa castellana Camilo José Cela, con su novela Priapos, reportó el diario Última Hora Digital.
En opinión de Chavarría, ganar el Ciutat de Palma —dotado con 18.000 euros— es "todo un honor". "Decidí presentarme en un momento vital complicado y ganar supone una inyección de optimismo", añadió.
El argumento del libro, que concursó con otras 34 novelas, gira en torno a una enfermedad llamada "priapismo" y que deriva del personaje mitológico del mismo nombre, "un canalla en perpetua erección a la caza de doncellas a quien violar".
"Un joven médico descubre en la zona oriental de Cuba una aldea donde se suceden muchos casos de priapismo y decide averiguar las causas para convertirse en el promotor de una especie de viagra cubana", explica el autor.
La gala de entrega de los premios Ciutat de Palma se celebró en el Teatre Municipal Xesc Forteza, del barrio de Sa Calatrava, en Palma de Mallorca, España.
Chavarría no pudo recoger el premio, pero en su lugar asistió su hermana Manuela.
El jurado estuvo integrado por Marina Castaño, Román Piña Valls, Rafa Reig, Ricardo Senabre y Lorenzo Silva.
En su trayectoria como escritor, Chavarría ha sido premiado además con el Alejo Carpentier y el Edgard Allan Poe de novela policíaca, siendo el único latino que ha obtenido este galardón.
En opinión de Chavarría, ganar el Ciutat de Palma —dotado con 18.000 euros— es "todo un honor". "Decidí presentarme en un momento vital complicado y ganar supone una inyección de optimismo", añadió.
El argumento del libro, que concursó con otras 34 novelas, gira en torno a una enfermedad llamada "priapismo" y que deriva del personaje mitológico del mismo nombre, "un canalla en perpetua erección a la caza de doncellas a quien violar".
"Un joven médico descubre en la zona oriental de Cuba una aldea donde se suceden muchos casos de priapismo y decide averiguar las causas para convertirse en el promotor de una especie de viagra cubana", explica el autor.
La gala de entrega de los premios Ciutat de Palma se celebró en el Teatre Municipal Xesc Forteza, del barrio de Sa Calatrava, en Palma de Mallorca, España.
Chavarría no pudo recoger el premio, pero en su lugar asistió su hermana Manuela.
El jurado estuvo integrado por Marina Castaño, Román Piña Valls, Rafa Reig, Ricardo Senabre y Lorenzo Silva.
En su trayectoria como escritor, Chavarría ha sido premiado además con el Alejo Carpentier y el Edgard Allan Poe de novela policíaca, siendo el único latino que ha obtenido este galardón.
21/01/2005 15:56 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Negra y Criminal
En pleno Primer Encuentro de Novela Negra Europea, con gran éxito de asistencia, constatamos que el formato de mesa redonda permite poca proximidad al autor o autora preferidos.Y tampoco puedes pedir la palabra para decir lo mucho que disfrutamos con sus novelas. Y sólo algunos ayer tuvieron posibilidad de que les firmarán algún ejemplar.Por ello mañana sábado, entre 13 h y 15 h. ( alargamos un poco el horario tradicional de mejillones y vino blanco de los sábados ) los tendremos en la librería, para que ustedes puedan conversar, decir, que les firmen ejemplares ( seguro que en la librería tenemos alguno que aún no tienen ), fotografiarse, tocarlos, sentir que somos cómplices en la aventura y el placer de leer.
La librería es pequeña, pero ya saben que tenemos la calle peatonal que nos permite "ampliarla".
Y la prueba fue las mas de cien personas que se acercaron el miércoles pasado a la presentación de Manual Práctico de Cocina Negra y Criminal. A la autora, Montse Clavé, le entraron agujetas de tanto firmar. Pero ese espléndido acto merece una crónica aparte. Y si no pudieron venir el miércoles Montse Clavé estará también el sábado y les podrá dedicar ese catalogo del placer de leer y de comer que es el Manual Práctico de Cocina Negra y Criminal.
Recuerden, estarán con nosotros:(por orden de aparición en "escena")
Andreu Martín,Petros Markaris, Donna Leon, Francisco González Ledesma,Alexandra Marínina, Barbara Nadel, Erin Hart, K.O. Dahl, Thierry Jonquet, Jose Carlos Somoza, Jean Cristophe Grangé, Filipa Melo, Xavier Moret, Jakob Arjouni, Lorenzo Silva, Antonio Lozano, Alicia Giménez Bartlett, Patrick Bard, y Carles Quílez.
Saludos negrocriminales
Calle de la Sal 5. Barceloneta.Barcelona. Tf 93.295.59.22
22/01/2005 10:31 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
La novela negra, espejo de los cambios sociales
EFE
BARCELONA.- Mujeres policías, especulación urbanística o el entorno delictivo alrededor de la inmigración han sido algunos de los aspectos analizados por los escritores Xavier Moret, Lorenzo Silva, Alicia Giménez-Bartlett, Antonio Lozano y Jakob Arjoui en el Primer Encuentro Europeo de Novela Negra.
En el debate sobre los cambios sociales producidos en Europa en los últimos años, Alicia Giménez-Bartlett ha explicado que la incorporación de la mujer a la novela negra como personaje principal, como es el caso de su inspectora de policía Petra Delicado, es "un punto de novedad".
"Tradicionalmente -ha añadido- la mujer de la novela negra era en muchos casos la víctima, la chica del mafioso que le regalaba un abrigo de pieles y le mandaba callar, la mujer fatal, que siempre se quedaba en segundo plano, o la abnegada esposa del policía".
Alicia Giménez-Bartlett ha confesado que cuando creó su personaje de Petra Delicado quería "una protagonista femenina que fuera detective y que tuviera mando, algo que es novedoso y agradable, y que hubiera asesinas con ideas, nada de envenenadoras de comida".
Este personaje femenino, según la escritora, se "tiene que defender bien en un mundo dominado por los hombres y debe asumir el riesgo moral de ser un poco mala".
No obstante, Giménez-Bartlett ha precisado que la creación de este tipo de personajes puede significar caer con facilidad en "el determinismo feminista".
Lorenzo Silva se ha referido a la peculiaridad de sus personajes, dos guardias civiles, unos investigadores poco frecuentes en la novela negra española, y que "no fue la mejor opción elegir a unos funcionarios de un cuerpo militarizado", criticado por su comportamiento durante el franquismo y muy marcado "en el imaginario español".
El escritor, a pesar de estos condicionamientos, ha asegurado que lo que se planteó fue que "parecía que había llegado "la hora de que el héroe fuera de la Guardia Civil" y así nacieron el sargento Bevilacqua y su ayudante, el cabo Chamarro.
Silva ha querido, con estos personajes, rendir homenaje a los policías que sienten que con su trabajo ayudan a la sociedad y que ya no representan a los funcionarios de los viejos "todopoderosos Estados del siglo XIX y XX, que ahora se ven amenazados por otros poderes".
El escritor alemán Jakob Arjouni, creador del inspector Kayankaya, ha explicado que el hecho de que su personaje sea un turco provocó perplejidad en su país: "Es un tipo que lo que desea es beber cerveza, tener una novia y ver los partidos de fútbol", pero ha explicado que "el poder blanco necesita a esta gente para explicarse porqué el mundo no funciona".
"Kayankaya -ha precisado- no tiene mucho que ver con lo que la gente deduce de su personalidad por su aspecto.
Antonio Silva, autor de dos novelas que tienen como centro la inmigración marroquí y subsahariana a España, ha explicado que se decidió a escribir novela negra sobre esta temática porque era necesario la búsqueda de la verdad sobre esta realidad social, y que una de las caras "más terribles de la realidad es la inmigración".
Xavier Moret fijó el origen de su detective privado alternativo, Max Riera, en la Barcelona de los Juegos Olímpicos, con sus movimientos especulativos, reordenación urbanística y los rumores que corrieron por la ciudad de que una partida de heroína pura estaba acabando con la vida de toxicómanos.
Este detective, que en otras entregas se ha enfrentado también a casos de especulación urbanística, quizás vuelva a tener un nuevo caso que sería "el de la Barcelona 'posfórum'"; según ha anunciado Moret durante su intervención.
elmundolibro.elmundo.es
BARCELONA.- Mujeres policías, especulación urbanística o el entorno delictivo alrededor de la inmigración han sido algunos de los aspectos analizados por los escritores Xavier Moret, Lorenzo Silva, Alicia Giménez-Bartlett, Antonio Lozano y Jakob Arjoui en el Primer Encuentro Europeo de Novela Negra.
En el debate sobre los cambios sociales producidos en Europa en los últimos años, Alicia Giménez-Bartlett ha explicado que la incorporación de la mujer a la novela negra como personaje principal, como es el caso de su inspectora de policía Petra Delicado, es "un punto de novedad".
"Tradicionalmente -ha añadido- la mujer de la novela negra era en muchos casos la víctima, la chica del mafioso que le regalaba un abrigo de pieles y le mandaba callar, la mujer fatal, que siempre se quedaba en segundo plano, o la abnegada esposa del policía".
Alicia Giménez-Bartlett ha confesado que cuando creó su personaje de Petra Delicado quería "una protagonista femenina que fuera detective y que tuviera mando, algo que es novedoso y agradable, y que hubiera asesinas con ideas, nada de envenenadoras de comida".
Este personaje femenino, según la escritora, se "tiene que defender bien en un mundo dominado por los hombres y debe asumir el riesgo moral de ser un poco mala".
No obstante, Giménez-Bartlett ha precisado que la creación de este tipo de personajes puede significar caer con facilidad en "el determinismo feminista".
Lorenzo Silva se ha referido a la peculiaridad de sus personajes, dos guardias civiles, unos investigadores poco frecuentes en la novela negra española, y que "no fue la mejor opción elegir a unos funcionarios de un cuerpo militarizado", criticado por su comportamiento durante el franquismo y muy marcado "en el imaginario español".
El escritor, a pesar de estos condicionamientos, ha asegurado que lo que se planteó fue que "parecía que había llegado "la hora de que el héroe fuera de la Guardia Civil" y así nacieron el sargento Bevilacqua y su ayudante, el cabo Chamarro.
Silva ha querido, con estos personajes, rendir homenaje a los policías que sienten que con su trabajo ayudan a la sociedad y que ya no representan a los funcionarios de los viejos "todopoderosos Estados del siglo XIX y XX, que ahora se ven amenazados por otros poderes".
El escritor alemán Jakob Arjouni, creador del inspector Kayankaya, ha explicado que el hecho de que su personaje sea un turco provocó perplejidad en su país: "Es un tipo que lo que desea es beber cerveza, tener una novia y ver los partidos de fútbol", pero ha explicado que "el poder blanco necesita a esta gente para explicarse porqué el mundo no funciona".
"Kayankaya -ha precisado- no tiene mucho que ver con lo que la gente deduce de su personalidad por su aspecto.
Antonio Silva, autor de dos novelas que tienen como centro la inmigración marroquí y subsahariana a España, ha explicado que se decidió a escribir novela negra sobre esta temática porque era necesario la búsqueda de la verdad sobre esta realidad social, y que una de las caras "más terribles de la realidad es la inmigración".
Xavier Moret fijó el origen de su detective privado alternativo, Max Riera, en la Barcelona de los Juegos Olímpicos, con sus movimientos especulativos, reordenación urbanística y los rumores que corrieron por la ciudad de que una partida de heroína pura estaba acabando con la vida de toxicómanos.
Este detective, que en otras entregas se ha enfrentado también a casos de especulación urbanística, quizás vuelva a tener un nuevo caso que sería "el de la Barcelona 'posfórum'"; según ha anunciado Moret durante su intervención.
elmundolibro.elmundo.es
22/01/2005 10:33 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
El inmigrante, la mujer y «el picoleto»: debates actuales en la Novela Negra
La inmigración, los retales inmobiliarios, la realidad social y la presencia de la mujer fueron algunos de los temas que se trataron durante la sesión de ayer
BARCELONA. Xavier Moret, Lorenzo Silva, Alicia Giménez-Bartlett, Antonio Lozano y Jakob Arjoui entraron ayer en negro debate sobre la actualidad que los une en el Primer Encuentro de Novela Negra. Y la actualidad del género pasa, tal y como constataron, por asuntos como la inmigración y los cambios sociales producidos en Europa durante los últimos años.
Alicia Giménez-Bartlett puso el punto en la incorporación de la mujer a la novela negra como personaje principal, como es el caso de su inspectora de policía Petra Delicado. «La novela negra tenía tradicionalmente reservados a la mujer los papeles de víctima, de chica de mafioso, de mujer fatal o de abnegada esposa del policía. Pero yo quería para mi personaje de Petra Delicado una protagonista femenina que fuera detective y que tuviera mando, y que en sus aventuras hubiera asesinas con ideas, nada de envenenadoras de comida». Añadió la escritora que su personaje se sabe defender «en un mundo dominado por los hombres y debe asumir el riesgo moral de ser un poco mala». Y señaló que quienes han marcado la pauta de la incorporación activa de la mujer al género han sido las escritoras anglosajonas.
Lorenzo Silva se refirió ayer a otra peculiaridad de su modo de acercarse al género negro, pues sus personajes son dos guardias civiles, unos investigadores poco frecuentes en la novela negra española, y que significaba un riesgo esa opción de «elegir a unos funcionarios de un cuerpo militarizado, y muy criticado por su comportamiento durante el franquismo y muy marcado en el imaginario español».
Si le necesitas, Silva
El escritor, a pesar de estos condicionamientos, ha asegurado que lo que se planteó fue que «parecía que había llegado la hora de que el héroe fuera de la Guardia Civil, y así nacieron el sargento Bevilacqua y su ayudante el cabo Chamarro. Silva confesó que, con estos personajes, quiere rendir un homenaje a los policías que sienten que con su trabajo ayudan a la sociedad y que ya no representan a los funcionarios de los viejos «todopoderosos Estados del siglo XIX y XX, que ahora se ven amenazados por otros poderes».
El escritor alemán Jakob Arjouni, creador del inspector Kayankaya, explicaba las circunstancias propias para acercarse al género mediante un personaje que es turco, lo cual «provocó perplejidad en mi país, pues es un tipo que lo que desea es beber cerveza, tener una novia y ver los partidos de fútbol». Según Arjouni, «nuestra sociedad necesita a esta gente para explicarse por que el mundo no funciona. El inspector Kayankaya no tiene mucho que ver con lo que la gente deduce de su personalidad por su aspecto».
Xavier Moret fijó el origen de su detective privado alternativo, Max Riera, en la Barcelona de los Juegos Olímpicos, con sus movimientos especulativos, reordenación urbanística y algunos fantásticos rumores que corrieron por la ciudad de que una partida de heroína pura estaba acabando con la vida de toxicómanos. Este detective, que ha demostrado en sus diversas entregas que el mundo de la especulación urbanística es el mejor caldo de cultivo para sus casos, tal vez tenga un buen filón por delante, tal como anunció ayer su autor, con la Barcelona «postfórum».
En cuanto al autor de «Harraga», Antonio Lozano, cuyo centro de observación suele enfocarse hacia la inmigración marroquí y subsahariana en España, explicó que se decidió a escribir novela negra sobre esta temática porque era necesario la búsqueda de la verdad sobre esta realidad social, y que una de las caras «más terribles de la realidad es la inmigración».
www.abc.es
BARCELONA. Xavier Moret, Lorenzo Silva, Alicia Giménez-Bartlett, Antonio Lozano y Jakob Arjoui entraron ayer en negro debate sobre la actualidad que los une en el Primer Encuentro de Novela Negra. Y la actualidad del género pasa, tal y como constataron, por asuntos como la inmigración y los cambios sociales producidos en Europa durante los últimos años.
Alicia Giménez-Bartlett puso el punto en la incorporación de la mujer a la novela negra como personaje principal, como es el caso de su inspectora de policía Petra Delicado. «La novela negra tenía tradicionalmente reservados a la mujer los papeles de víctima, de chica de mafioso, de mujer fatal o de abnegada esposa del policía. Pero yo quería para mi personaje de Petra Delicado una protagonista femenina que fuera detective y que tuviera mando, y que en sus aventuras hubiera asesinas con ideas, nada de envenenadoras de comida». Añadió la escritora que su personaje se sabe defender «en un mundo dominado por los hombres y debe asumir el riesgo moral de ser un poco mala». Y señaló que quienes han marcado la pauta de la incorporación activa de la mujer al género han sido las escritoras anglosajonas.
Lorenzo Silva se refirió ayer a otra peculiaridad de su modo de acercarse al género negro, pues sus personajes son dos guardias civiles, unos investigadores poco frecuentes en la novela negra española, y que significaba un riesgo esa opción de «elegir a unos funcionarios de un cuerpo militarizado, y muy criticado por su comportamiento durante el franquismo y muy marcado en el imaginario español».
Si le necesitas, Silva
El escritor, a pesar de estos condicionamientos, ha asegurado que lo que se planteó fue que «parecía que había llegado la hora de que el héroe fuera de la Guardia Civil, y así nacieron el sargento Bevilacqua y su ayudante el cabo Chamarro. Silva confesó que, con estos personajes, quiere rendir un homenaje a los policías que sienten que con su trabajo ayudan a la sociedad y que ya no representan a los funcionarios de los viejos «todopoderosos Estados del siglo XIX y XX, que ahora se ven amenazados por otros poderes».
El escritor alemán Jakob Arjouni, creador del inspector Kayankaya, explicaba las circunstancias propias para acercarse al género mediante un personaje que es turco, lo cual «provocó perplejidad en mi país, pues es un tipo que lo que desea es beber cerveza, tener una novia y ver los partidos de fútbol». Según Arjouni, «nuestra sociedad necesita a esta gente para explicarse por que el mundo no funciona. El inspector Kayankaya no tiene mucho que ver con lo que la gente deduce de su personalidad por su aspecto».
Xavier Moret fijó el origen de su detective privado alternativo, Max Riera, en la Barcelona de los Juegos Olímpicos, con sus movimientos especulativos, reordenación urbanística y algunos fantásticos rumores que corrieron por la ciudad de que una partida de heroína pura estaba acabando con la vida de toxicómanos. Este detective, que ha demostrado en sus diversas entregas que el mundo de la especulación urbanística es el mejor caldo de cultivo para sus casos, tal vez tenga un buen filón por delante, tal como anunció ayer su autor, con la Barcelona «postfórum».
En cuanto al autor de «Harraga», Antonio Lozano, cuyo centro de observación suele enfocarse hacia la inmigración marroquí y subsahariana en España, explicó que se decidió a escribir novela negra sobre esta temática porque era necesario la búsqueda de la verdad sobre esta realidad social, y que una de las caras «más terribles de la realidad es la inmigración».
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23/01/2005 10:08 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
K.O. Dhal edita en España «La muerte en una noche de verano»
El escritor noruego K.O. Dhal, autor de La muerte en una noche de verano ,la primera novela que publica en España, ha dicho a Efe que «el suspense no tiene nada que ver con la sangre, sino con el secreto y la forma de dosificar y revelar la situación criminal que se narra».
K.O. Dhal, que ha participado en Barcelona en el Primer Encuentro Europeo de Novela Negra, no está de acuerdo con lo expresado en esta reunión por algunos escritores del sur de Europa sobre las diferencias entre la novela negra mediterránea y la nórdica, y que apuntaron que una de ellas es la crueldad y el sadismo con los que los autores nórdicos narran los asesinatos en sus obras. «No estoy de acuerdo con que los escritores nórdicos seamos mas sádicos que los del sur. Yo no estoy interesado en los asesinatos, que sólo son una excusa para escribir sobre la gente, la sociedad, el amor o muchas otras cosas». Con La muerte en una noche de verano, editada en castellano por Planeta y en catalán por Columna, K.O. Dahl presenta a los lectores españoles al inspector Gunnarstranda y a su ayudante Frolich, dos caracteres contrapuestos; el primero marcado por la muerte de su esposa y el segundo por cierta vulgaridad y desfachatez, pero tremendamente interesado por la vida que le rodea. La muerte en una noche de verano narra el crimen de una joven que ha conseguido dejar las drogas tras pasar un programa en un centro de rehabilitación, cuyos directores viven en un mundo de mentiras.
www.diariodeleon.com
K.O. Dhal, que ha participado en Barcelona en el Primer Encuentro Europeo de Novela Negra, no está de acuerdo con lo expresado en esta reunión por algunos escritores del sur de Europa sobre las diferencias entre la novela negra mediterránea y la nórdica, y que apuntaron que una de ellas es la crueldad y el sadismo con los que los autores nórdicos narran los asesinatos en sus obras. «No estoy de acuerdo con que los escritores nórdicos seamos mas sádicos que los del sur. Yo no estoy interesado en los asesinatos, que sólo son una excusa para escribir sobre la gente, la sociedad, el amor o muchas otras cosas». Con La muerte en una noche de verano, editada en castellano por Planeta y en catalán por Columna, K.O. Dahl presenta a los lectores españoles al inspector Gunnarstranda y a su ayudante Frolich, dos caracteres contrapuestos; el primero marcado por la muerte de su esposa y el segundo por cierta vulgaridad y desfachatez, pero tremendamente interesado por la vida que le rodea. La muerte en una noche de verano narra el crimen de una joven que ha conseguido dejar las drogas tras pasar un programa en un centro de rehabilitación, cuyos directores viven en un mundo de mentiras.
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24/01/2005 16:34 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.
Los autores “negros” hacen crítica social
Cada generación crea sus versiones propias del género
BARCELONA (Por Rosa Mora, de El País).— Cada generación reinventa el género negro. Ésta ha sido una de las conclusiones del I Encuentro Europeo de Novela Negra, que se cerró el sábado pasado en Barcelona.
Otra: es una excelente herramienta para registrar los cambios sociales. Las novelas de dos autores muy diferentes dan fe de ello. El alemán Jakob Arjouni (Fráncfort, 1964) ha plasmado la mirada alemana “sobre el rostro del turco”, como él dice. El español Antonio Lozano (Tánger, 1956) ha retratado sin paliativos la tragedia de la inmigración clandestina a España procedente de África. La escritora portuguesa Filipa Melo (Angola, 1972) asegura que el género negro es “un espacio privilegiado para lanzar ideas y experimentos, para los testimonios más crudos y radicales”. Melo, periodista, ha publicado “Éste es mi cuerpo” (Seix Barral), donde, a través de un médico forense, realiza la autopsia de un crimen, no la de un cuerpo.
Alicia Giménez Bartlett, autora de seis novelas protagonizadas por la inspectora Petra Delicado —la última, “Un barco cargado de arroz” (Planeta)—, considera que el género “tiene el efecto imparable de reflejar los cambios sociales”. “Ayuda”, añade, “a contar la realidad, las cosas que pasan, sin que te llamen costumbrista”.
El género ha evolucionado. Primero, el planteamiento era ¿cómo fue el crimen? Luego, ¿por qué se cometió? Y ahora, ¿quién pagó la bala? Antonio Lozano, cuya familia emigró a Marruecos hace 80 años huyendo del hambre, es quizá el más radical: “Novela negra y crítica social son indisociables”.
“Quise acercarme de una manera crítica a una realidad terrible, la de la emigración”. Concluyó que la mejor manera de hacerlo era a través de la novela negra. Ha publicado dos, quizá no lo suficientemente conocidas porque las ha editado una editorial chiquita, Zoela. La primera fue ya de impacto, “Harraga”. Es una palabra árabe que significa quemar. “No sólo los que tiran al fuego su documentación antes de emprender el viaje, sino los que queman su vida. Como se dice en España, los que queman las naves”. En “Donde mueren los ríos” relata la aventura de unos subsaharianos que se embarcan en ese viaje hacia metas mejores y, a pesar de verse implicados en situaciones terribles, tratan de conservar su dignidad y su cultura.
edicion.yucatan.com.mx
BARCELONA (Por Rosa Mora, de El País).— Cada generación reinventa el género negro. Ésta ha sido una de las conclusiones del I Encuentro Europeo de Novela Negra, que se cerró el sábado pasado en Barcelona.
Otra: es una excelente herramienta para registrar los cambios sociales. Las novelas de dos autores muy diferentes dan fe de ello. El alemán Jakob Arjouni (Fráncfort, 1964) ha plasmado la mirada alemana “sobre el rostro del turco”, como él dice. El español Antonio Lozano (Tánger, 1956) ha retratado sin paliativos la tragedia de la inmigración clandestina a España procedente de África. La escritora portuguesa Filipa Melo (Angola, 1972) asegura que el género negro es “un espacio privilegiado para lanzar ideas y experimentos, para los testimonios más crudos y radicales”. Melo, periodista, ha publicado “Éste es mi cuerpo” (Seix Barral), donde, a través de un médico forense, realiza la autopsia de un crimen, no la de un cuerpo.
Alicia Giménez Bartlett, autora de seis novelas protagonizadas por la inspectora Petra Delicado —la última, “Un barco cargado de arroz” (Planeta)—, considera que el género “tiene el efecto imparable de reflejar los cambios sociales”. “Ayuda”, añade, “a contar la realidad, las cosas que pasan, sin que te llamen costumbrista”.
El género ha evolucionado. Primero, el planteamiento era ¿cómo fue el crimen? Luego, ¿por qué se cometió? Y ahora, ¿quién pagó la bala? Antonio Lozano, cuya familia emigró a Marruecos hace 80 años huyendo del hambre, es quizá el más radical: “Novela negra y crítica social son indisociables”.
“Quise acercarme de una manera crítica a una realidad terrible, la de la emigración”. Concluyó que la mejor manera de hacerlo era a través de la novela negra. Ha publicado dos, quizá no lo suficientemente conocidas porque las ha editado una editorial chiquita, Zoela. La primera fue ya de impacto, “Harraga”. Es una palabra árabe que significa quemar. “No sólo los que tiran al fuego su documentación antes de emprender el viaje, sino los que queman su vida. Como se dice en España, los que queman las naves”. En “Donde mueren los ríos” relata la aventura de unos subsaharianos que se embarcan en ese viaje hacia metas mejores y, a pesar de verse implicados en situaciones terribles, tratan de conservar su dignidad y su cultura.
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25/01/2005 18:48 Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.




























