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La Balacera

Un crimen a la sombra de Montjuïc

La crónica de sucesos ama los ambientes barceloneses. En El loco de las muñecas (Alianza) Empar Fernández parte de un hecho real: el macabro hallazgo de un indigente muerto en las laderas de Montjuïc, rodeado de muñecas rotas a las que parece proteger de las llamas que han arrasado su chabola.

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IV CONGRESO DE NOVELA Y CINE NEGRO: CRIMEN Y CIUDAD

IV CONGRESO DE NOVELA Y CINE NEGRO: CRIMEN Y CIUDAD

 

Universidad de Salamanca
6, 7, 8 y 9 de mayo de 2008


La Universidad de Salamanca acogerá, por cuarto año consecutivo, el Congreso de Novela y Cine Negro. Del 6 al 9 de mayo, escritores, directores de cine, profesores y especialistas del género se reunirán en un evento que, organizado por Àlex Martín Escribà y Javier Sánchez Zapatero, ha logrado consolidarse entre los grandes festivales y encuentros dedicados al estudio y la difusión de la novela y el cine negro.

En esta edición, el congreso estará específicamente dedicado al estudio de las relaciones entre la ficción criminal y los escenarios urbanos, y contará con la presencia de, entre otros, Joaquín Leguina, José Ángel Mañas, Pedro Costa, Juan Carlos Delgado "El Pera", Joan Ramón Resina, Antonio Jiménez Barca, Lluís Gutiérrez, José F. Colmeiro y Joaquín Guerrero Casasola. Además de sus intervenciones, habrá mesas redondas, proyecciones de películas y coloquios con el público. Las sesiones se desarrollarán en la sede de la Filmoteca de Castilla y León en Salamanca (C/ Gonzala Santana s/n)

En la página web http://www.congresonegro.com se pueden encontrar todas las noticias relacionadas con el evento, así como el cartel oficial del Congreso.

 

Retrato de familia con muerta

Retrato de familia con muerta

RETRATO DE FAMILIA CON MUERTA
Raúl Argemí
ROCA EDITORIAL
II Premio L'H Confidencial


Raúl Argemí lo ha hecho de nuevo. Y no refiero a lo evidente, la consecución de otro premio que añadir a sus justamente abarrotadas vitrinas, sino a sorprenderme y emocionarme con una narración tan original como este Retrato de familia con muerta.

Los muertos siempre pierden los zapatos, Penúltimo nombre de guerra, Patagonia Chu Chu, Siempre la misma música, El Gordo, el Francés y el Ratón Pérez... Novelas imprescindibles para cualquier aficionado al género criminal que siempre sobrecogen por su crudeza y, en ocasiones, incluso pueden llegar a arrancar una sonrisa en el lector ante situaciones inteligentemente cómicas dentro de la dureza de lo que se narra.

En el caso de su última novela, galardonada con el II Premio L'H Confidencial, no hay lugar para la diversión, pues la tragedia llena todas y cada una de sus páginas. Y cuando digo la tragedia, lo hago en el sentido más estricto de la palabra.

Juan Manuel es un juez en activo que ha pasado del idealismo de sus años jóvenes al realismo al que le ha llevado el tiempo dedicado a su quehacer profesional. Habituado por tanto a que no siempre -en realidad casi nunca- triunfe la Justicia, hay un caso del que no puede olvidarse después de que se cerrase sin resolver cuatro años atrás: una mujer muerta, a todas luces víctima de un asesinato aunque resulte imposible colgarle el muerto a nadie. Y es que el crimen se ha cometido en un country, una de esas urbanizaciones cerradas, aisladas del mundo y protegidas por vigiladores privados que sólo ve lo que les dicen que deben ver. Urbanizaciones habitadas por individuos acostumbrados a hacer su santa voluntad, por la sencilla razón de que tienen el dinero necesario para comprar la de policías, fiscales, forenses...

La obsesión por el caso hace que Juan Manuel se salte todas las normas judiciales con la única finalidad de encontrar respuestas, aunque estas no sirvan para llevar a nadie ante los tribunales. A su lado, el Ritter, compañero de infancia que ha seguido una carrera muy diferente de la suya y que le ha permitido ver de cerca la verdadera cara de esos inocentes a los que nunca se podrá culpar de delito alguno. Aunque los cometan a plena luz del día, con la arrogancia de quien se sabe a salvo en toda situación. Y en medio, presidiendo el drama a su pesar, la muerta. Incómoda para los suyos, recibirá la muerte vergonzante de manos de quienes la rodean, una muerte colectiva en la que cualquiera puede ser la mano ejecutora aunque todos sean las cabezas pensantes.

Los puntos de vista del juez, del Ritter y de varios de los acusados y testigos a través de lo que en su momento declararon nos proporcionarán la visión conjunta que necesitamos para completar una imagen trágica. Las Euménides, ese coro de griegas vengativas que Argemí utiliza como un recurso ciertamente original, arriesgado pero eficaz, subrayarán la fuerza dramática de la novela. ¿Se podría haber contado la historia de otro modo? Evidentemente, pero nadie como Raúl Argemí para hacerlo así y con esta maestría.

Ricardo Bosque

 

Carlotto descubre en "Hasta nunca, mi amor" la "nueva mafia" italiana

Carlotto descubre en "Hasta nunca, mi amor" la "nueva mafia" italiana

Agencia EFE
Miércoles, 2 de abril 2008

Massimo Carlotto, un escritor de novela negra que protagonizó un famoso caso de corrupción policial en Italia, acaba de publicar en español Hasta nunca, mi amor, una obra de ficción "política y de denuncia" en la que se desgranan los entresijos de "la nueva mafia" del noroeste del país transalpino.

El protagonista de la historia, Giorgio Pellegrini, es un activista de extrema izquierda que huye de la Italia de los setenta tras matar a un guardia de seguridad en un intento de atentado.

Después de un exilio de veinte años en París y la guerrilla de Hispanoamérica, vuelve a Italia con la inquebrantable voluntad de convertirse en un prohombre, cueste lo que cueste.

"Mi biografía no tiene nada que ver con este personaje", ha declarado hoy a Efe Carlotto, que también militó en la extrema izquierda y tuvo que exiliarse en los años setenta.

"Digamos que es un personaje real, resumen de cuatro o cinco personas que yo he conocido y cuya historia he querido contar", ha afirmado el autor.

Considerado por la crítica como uno de los mejores autores italianos de novela negra, Carlotto (Padua, 1956) habla en este libro de "la nueva criminalidad de Italia, que ha conseguido infiltrarse en una parte de la sociedad honesta y que hoy ya forma parte del sistema".

"Hay un motivo para contar esto", avisa el escritor italiano. "En Italia ya no existe el periodismo de investigación -afirma Carlotto-, así que nadie habla de la evolución y las transformaciones de la criminalidad".

Por las páginas de Hasta nunca, mi amor (Emecé) desfila una espectacular caterva de personajes, reflejo de la realidad criminal del país transalpino: policías corruptos y asesinos, ex combatientes kosovares, terroristas refugiados, prostitutas esclavizadas, políticos sin escrúpulos y viudas de mafiosos desesperadas.

La viuda del jefe de la mafia "es un personaje que conocí en un club nocturno de Italia", confiesa Carlotto. "Es auténtica. Era la viuda de un jefe muy importante del crimen organizado de Milán y era extraordinaria, porque, a pesar de que ella no era joven, era cortejada por muchos de los jóvenes jefes, precisamente por su pasado".

El "caso Carlotto" cuenta con 11 procesos y 86 juicios. Massimo, miembro de una organización de extrema izquierda llamada Lotta Continua, fue acusado de asesinato a sus 19 años y pasó seis en prisión y cinco prófugo, antes de ser extraditado de nuevo a Italia.

En 1993 fue indultado después de que se realizara un análisis de ADN a una de las pruebas. El autor de Hasta nunca mi amor sigue manteniendo que "aquel crimen fue una trampa que le tendieron los fascistas y la policía".

El próximo trabajo de Carlotto, que bebe de la tradición literaria de Andrea Camillieri pero pertenece al movimiento "negro Mediterráneo", es de salida inminente en Italia y trata sobre un grupo de cristianos que se convierte al Islám en Argelia, "algo extraño para lo que ha sido mi producción, pero un caso muy interesante que la Iglesia ha mantenido oculto".

 

Serie negra: despertar del sueño eterno

No es de ahora, ni siquiera del siglo pasado, que muchas obras literarias vengan con un cadáver dentro. Así ha sido, y será. Si me apuran, hasta en el Tenorio: «Los muertos que vos matáis gozan de buena salud». Y, si me siguen apurando, hasta en la Biblia, con aquel despliegue de armas de destrucción masiva que fueron Sodoma y Gomorra.
 
Pero si hay títulos rebosantes de sangre, frases enjutas, respuestas afiladas, muertos que van y vienen, ajustes de cuentas, vasos de whisky (o tazas de café) pocos estilos como el de las novelas de polis y detectives o, como se empezó a llamarla desde Hammett y Chandler, novela negra. Antes de estos dos hombres ya hubo género más o menos negro, desde Edgar Allan Poe y sus «Crímenes de la calle Morgue» a las andanzas de Sherlock Holmes, algo elemental, querido lector. Pero Chandler y Hammett dotaron al género de sustancia social más allá del misterio y los tiroteos. Con sus máquinas de escribir hurgaron en las penumbras y zonas abisales de la sociedad de su tiempo.
 
A ellos se le puede añadir una larga lista en la que sin querer hacer a nadie de menos (esta gente se las gasta muy tiesas) se puede y debe mencionar a William Irish; Chester Himes (el ángel negro de Harlem); Agatha Christie (con sus criaturitas Hércules Poirot y Miss Marple); Patricia Highsmith, madre del amoral y estafador Tom Ripley; James Ellroy; George Simenon... Un caso singular es el de Boris Vian, que como Vernon Sullivan le echó carnaza al fuego negro con «Escupiré sobre vuestras tumbas», «Todos los muertos tienen la misma piel», «Con las mujeres no hay manera» y «Que se mueran los feos».
 
En España, el género tardó en implantarse, debido a la censura y a que los cuerpos de seguridad eran intocables. Por supuesto hubo excepciones. Como la del curioso «Plinio», de García Pavón. Y cómo olvidar al Pepe Carvalho de Vázquez Montalbán. También hay que recordar al maestro Francisco González Ledesma, autor de títulos como «Expediente Barcelona» en la que nació su comisario Méndez. González Ledesma acaba de estrenar su último título: «Una novela de barrio» (Ed. RBA). También hay que citar, ya más recientemente, a Juan Madrid y su detective Toni Romano. Y a Andreu Martín, Lorenzo Silva (con su pareja de la Benemérita) y Paco Ignacio Taibo II, por no hacer de los ejemplos otra historia interminable. Y un caso más y muy curioso. El caso (abierto) de Jorge Luis Borges y su amigo Adolfo Bioy Casares, quienes bajo el seudónimo «H. Bustos Domecq» firmaron varios relatos policiacos protagonizados por Isidro Parodi.
 
 
 
 

"Hasta nunca, mi amor", en Negra y Criminal

mañana jueves 3 de abril
a las 19,30 horas
en Negra y Criminal
presentación de
 
Hasta nunca, mi amor
de
 
Massimo Carlotto
 
 
 
 
Acompañará al autor Alicia Giménez Bartlett
que leerá un fragmento de la obra
 
 
Librería Negra y Criminal
sal,5
Barceloneta
932955922

 

www.negraycriminal.com

http://negraycriminal.blogcindario.com/

 

III Concurso de Relatos Cortos Justo Vasco

III Concurso de Relatos Cortos Justo Vasco

El Jurado del III Concurso de Relatos Cortos "Justo Vasco", convocado por la Asociación Cultural NOVELPOL (Amigos de la Literatura Policial), ha decidido conceder el primer premio, dotado con 250 euros, al relato PASIÓN POR LA CARNE, del escritor Julián Granado Martínez (Sevilla, España).

Los otros finalistas han sido:

MATAR AL CRÍTICO, de Francisco Javier Serrano Sánchez (Madrid, España)

LA MEMORIA DEL HAMBRE, de Horacio Daniel Convertini (Argentina)

INSOMNIA, de Jesús Fornis Vaquero (Madrid, España)

EL TOPO, de Erlantz Gamboa(Puebla, México)

El jurado estuvo compuesto por Juan Ramón Biedma, escritor; Ernesto Mallo, escritor; Irene Carracedo, crítica literaria y secretaria de la Asociación Novelpol; José Ramón Gómez, crítico y vocal de Novelpol; y Amir Valle, escritor.

Los trabajos finalistas serán publicados por la Asociación NOVELPOL, ya sea en formato digital o impreso. NOVELPOL se reserva el derecho de publicación de otros relatos si así lo considera oportuno.

El total de relatos presentados a concurso fue de 150.

Iniciativas para la promoción de la lectura

Historias de crimen, suspense y misterio
Origen, trasfondo social y actualidad de la novela negra

Con las intervenciones de los escritores:

 

Raúl Argemí

Mercedes Castro

Juan Madrid

Andreu Martín

 

Presenta y modera:

Paco Camarasa, Director de la Librería Negra y Criminal de Barcelona.

Lugar y fecha:

Lunes, 14 de abril, a las 18.30 

Escuela Julián Besteiro-UGT. C/ Azcona, 53 - Madrid

 

Muere a los 96 años Jules Dassin, mago del cine negro

Muere a los 96 años Jules Dassin, mago del cine negro

El cineasta estadounidense Jules Dassin murió ayer a la edad de 96 años. Dassin, autor de una filmografía ecléctica, es conocido sobre todo por su cine negro, un género que dominó a la perfección. Lo demuestran títulos como Noche en la ciudad, (1950) y Rififi (1955).

Dotado de una carrera ejemplar, antiguo militante comunista que no sabía "vivir sin compromiso político", fue obligado a huir de EEUU en plena caza de brujas. Al final de sus días, se convirtió en ciudadano griego tras la muerte de su esposa, la actriz Melina Mercouri, en 1994.

Nacido el 18 de diciembre de 1911 en Middletown (Connecticut), Jules Dassin estudió arte dramático en Europa. Siendo actor en el Yiddish Teaser de Nueva York en 1936, un agente le propuso hacer carrera en Hollywood. Allí, debutó en la dirección con una adaptación vanguardista de El fantasma de Canterville.

Con el tiempo, la Metro Goldwyn Mayer (MGM) le fue confiando títulos de cine negro, como La ciudad desnuda, en 1948. Exiliado en Londres, rodó Noche en la ciudad, con el recientemente fallecido Richard Widmark. Este filme le consagró como un mago del género. En Francia rodó cinco años después Rififi, con la que obtuvo el premio al mejor director en Cannes. Filmó en Italia La ley, en 1958, e instalado ya en Atenas, dirigió Nunca en domingo, en 1960, por la que Melina Mercouri obtuvo en Cannes el premio a la mejor actriz. Cuatro años después rodó también con ella otra joya del suspense, Topkapi.

Jules Dassin tuvo dos hijos con su primera esposa, la violinista Béatrice Launer, Joe y Julie. Joe murió en 1980.

 

Trenta cinc originals opten al premi literari en català de novel·la negra, d’intriga i policíaca “Crims de Tinta”


El premi, instaurat aquest any pel Departament d’Interior, Relacions Institucionals i Participació, és el més ben dotat del gènere en català, amb 25.000 euros

La novel·la guanyadora, que es donarà a conèixer el proper 18 d’abril, serà publicada per l’editorial La Magrana


Un total de 35 originals s’han presentat al premi literari “Crims de Tinta” de novel·la negra, d’intriga i policíaca instaurat aquest any pel Departament d'Interior, Relacions Institucionals i Participació i que es fallarà el proper dia 18 d’abril.

El lliurament del premi, que està dotat amb 25.000 euros, el més ben dotat de la literatura catalana en aquesta especialitat, es durà a terme durant la celebració, el proper dia 24 d’abril, del Dia de les Esquadres.

El premi ha estat creat en l’any en que es commemoren els 25 anys de la llei de creació del Cos de Mossos d’Esquadra i en que coincideix la finalització del desplegament dels Mossos d’Esquadra a Catalunya.

A més a més, l’objectiu del premi és fomentar la creativitat literària en llengua catalana en aquells gèneres que tracten de temàtiques relacionades amb els àmbits competencials de la conselleria, aprofundir en la integració social dels fets policials i apropar la cultura i la policia.

Es tracta d’un dels pocs premis de novel·la negra que patrocina una institució pública responsable del serveis de policia.

El premi Crims de Tinta, creat amb la col·laboració de l’editorial La Magrana, del grup RBA, i el llibreter Paco Camarasa, és el segon concurs literari dedicat a la novel·la negra d’intriga i policíaca escrita en català, després del Ferran Canyameres, que convoca Omnium Cultural de Terrassa.

El jurat del premi Crims de Tinta està format pel llibreter Paco Camarasa, responsable de la llibreria Negra i Criminal i comissari de les jornades BCNegre ; la directora editorial de La Magrana, Isabel Obiols; el filòleg i professor de català de la Universitat de Grenoble, Alex Martín Escribà, especialista en novel·la policíaca catalana i coordinador del Congrés de Novel·la i Cinema Negre que cada any organitza la Universitat de Salamanca; el director de la biblioteca La Bòbila de L’Hospitalet de Llobregat, especialitzada en novel·la negre, Jordi Canal; i la directora general del Joc i d’Espectacles del Departament d’Interior, Relacions Institucionals i Participació, Mercè Claramunt.

Les novel·les presentades al premi, totes elles originals, provenen d’autors de diverses poblacions catalanes, però també hi ha procedents del País Valencià i de les Illes Balears.

Destaca la presència entre els autors que concorren al premi de al menys sis dones o pseudònims femenins i d’algun membre de cossos policials.

El concurs literari “Crims de Tinta” pretén entroncar-se amb força dins la tradició de gènere de novel·la negre catalana, la de Rafael Tasis, Manuel de Pedrolo i Jaume Fuster.
Dins del grup editorial RBA Libros, que amb el seu segell de ficció en castellà ha organitzat recentment el I Premio Internacional de Novela Negra, La Magrana ha acollit aquest premi perquè vol apostar fort pel gènere negre escrit en català i oferir així un relleu a una de les seves col·leccions clàssiques, La Negra, que als anys vuitanta va publicar títols d'escriptors catalans com Maria Antònia Oliver i Andreu Martín i autors estrangers com Boris Vian, Graham Greene i Leo Malet.

Per a més informació, podeu contactar amb el gabinet de comunicació del Departament d'Interior, Relacions Institucionals i Participació: 93 551 21 48/ 93 551 22 69

 

Otro tiempo, otra vida

Otro tiempo, otra vida

OTRO TIEMPO, OTRA VIDA
Leif GW Persson
Traducción de Mayte Giménez y Pontus S.
EDICIONES PAIDÓS. ALEA

Tan solo dos meses después de dar buena cuenta de las más de seiscientas páginas de la primera parte de la trilogía El declive del Estado del Bienestar, el sello Alea de Editorial Paidós ataca de nuevo con la segunda entrega de esta suerte de memorias de todo un país, lo que podríamos denominar como la cara B de la inmaculada sociedad sueca.

Y si en Entre la promesa del verano y el frío del invierno Leif GW Persson nos enfrentaba al magnicidio sin resolver más importante de la historia sueca (por supuesto, me refiero al asesinato de Olof Palme), con Otro tiempo, otra vida nos pondremos al corriente de otro inquietante capítulo de la historia del país nórdico: el asalto a la embajada alemana en Estocolmo en 1975 por parte de un grupo de extremistas, varios de ellos nativos del país más avanzado socialmente del mundo.

A partir de ese arranque histórico, la trama se traslada a 1989 para  plantearnos un caso más convencional: el apuñalamiento en su propio domicilio de un ciudadano más bien gris en lo que parece uno más de los cientos de crímenes pasionales con los que debe convivir la policía de cualquier país.

Pero, evidentemente, nada es tan simple como las primeras apariencias se empeñan en mostrar y, archivado el caso y transcurridos otros diez años, el grupo encargado de revisar aquellos asuntos a punto de prescribir irá descubriendo nuevas y sorprendentes –pero verosímiles- conexiones de la víctima con el asalto a la embajada alemana, con algunos revolucionarios que dejan de serlo cuando el paso del tiempo y el triunfo social les aburguesa y con políticos inmersos en ascendentes carreras que pueden venirse a bajo si ciertos asuntos se destapan.

En esta nueva entrega, una narración más ortodoxa que la que pudimos ver en la primera parte de la saga, nos reencontramos con viejos conocidos a los que el paso de los años ha hecho madurar y, en algunos casos, incluso modificar su estado civil.  Veremos cómo le van las cosas a Bo Jarnebring o Anna Holt, dos casi aprendices en 1989 y ahora curtidos investigadores; sabremos más de los turbios manejos de la Policía de Seguridad, con Berg a la cabeza; Bäckström o Wiijnbladh seguirán cayéndonos como una patada en los mismísimos; y Lars Martin Johansson nos sorprenderá de nuevo con su mucho ingenio, su ironía constante y su habilidad para decir una cosa mientras piensa otra muy diferente.

Una trama más ágil, compacta y policíaca que la que encontramos en Entre la promesa del verano y el frío del invierno,con una investigación más convencional que en esa primera entrega de la saga y que aprovecha el filón de aquella, con sus potentes personajes y el sucio trasfondo político que siempre intuimos debía ocultar tanta perfección como la sueca.

Ahora sólo queda esperar a que la editorial nos ofrezca, este mismo año, la tercera entrega de la trilogía, con un título tan sugerente como los anteriores: En caída libre, como en un sueño. La esperamos con ganas.

Ricardo Bosque

 

Mendoza publica "El asombroso viaje de Pomponio Flato", su obra más insólita

Madrid. (EFE).- Eduardo Mendoza publica mañana El asombroso viaje de Pomponio Flato, una novela que parodia el género histórico, el policíaco y la hagiografía, y que, según su editorial, Seix Barral, es la "más insólita e inesperada" del autor barcelonés.

La novela discurre en el siglo I de nuestra era, cuando Pomponio Flato viaja por los confines del Imperio Romano en busca de unas aguas de efectos portentosos.

Conducido por el azar y la precariedad de su fortuna, el protagonista de la novela llega a Nazaret, donde va a ser ejecutado el carpintero del pueblo, convicto del brutal asesinato de un rico ciudadano.

Pomponio se verá, muy a su pesar, inmerso en la solución del crimen, tras ser contratado por el hijo del carpintero, un niño candoroso que está convencido de la inocencia de su padre, un hombre en apariencia pacífico y taciturno que, sin embargo, oculta un gran secreto.

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Raúl Argemí, II Premio L'H Confidencial

Raúl Argemí, II Premio L'H Confidencial

 

Nos lo adelanta Cruce de Cables , y es que Raúl Argemí es el ganador del II Premio L'H Confidencial con su obra Retrato de familia con muerta, en la que el escritor argentino se introduce en el hermético mundo de los countrys, esas ciudades residenciales pobladas por adinerados con mucho que esconder, crímenes incluidos.

Muy pronto hablaremos del libro. 

Enhorabuena, Raúl.

 

Jordi Sierra i Fabra recrea el miedo de los vencidos en cuatro días de enero

Jordi Sierra i Fabra, el hijo del bastardo, como él mismo se denomina, vuelve a su Barcelona natal para recrear en 'Cuatro días de enero' (Plaza y Janés) el miedo que sobrecogió a la ciudad durante los cuatros últimos días de la República antes de la ocupación franquista.

La última novela del prolífico escritor catalán cuenta el interés de un inspector de policía por resolver su último caso, un asesinato, teniendo como telón de fondo los días que van desde el 23 al 26 de enero de 1939, cuando el Gobierno abandona la ciudad y la deja a su suerte, a merced de la llegada de las tropas de Franco.

En el libro, Sierra i Fabra ha querido retratar el 'miedo' que provocó la Guerra Civil y que -según confesó en una entrevista con Efe- acompañó a su padre durante toda su vida.

Su padre, que murió con 56 años por culpa del tabaco, era un hijo ilegítimo que vivió 'con el corazón destrozado por el repudio de una familia que nunca le aceptó', y que 'vivió y murió permanentemente con miedo'. 'Tengo un poema hecho a raíz de su muerte en que le pregunto 'quien puso en tu corazón tanto miedo que acabó por rompertelo'.

'Siempre me decía que no me significara políticamente y cuando me ficharon por escribir en una revista musical clandestina, me reprendía por haberme significado', señala Sierra i Fabra, quien afirma que su progenitor murió 'sin hablarme de la guerra'.

Aunque reconoce que le hubiera gustado contar en 'Cuatro días de enero' la experiencia de su padre en la guerra civil, subraya que no lo ha podido hacer 'porque nunca hablé con él de eso', aunque sí ha introducido datos reales contados por su madre sobre la entrada de las tropas franquistas en Barcelona y su amigo Francisco González Ledesma, a quien dedica el libro, sobre el saqueo de los comercios.

El escritor, autor español en activo con más libros publicados (320) y 26 premios literarios, asegura que cada vez que consigue un premio es un pequeño homenaje a su padre y le dice 'ahí va otro', y se muestra orgulloso de haber seguido con su afición a escribir, iniciada a los ocho años, a pesar de la oposición paterna.

Aunque bastantes miembros de la familia que repudió a su padre son periodistas, 'el único que ha conseguido ser escritor es el hijo del bastardo', señala con ironía Sierra i Fabra, quien afirma que necesita escribir 'como respirar, a pesar de que al principio nadie creía en mí y yo sólo quería ser feliz'.

En 'Cuatro días de enero' también introduce recuerdos de su infancia, como la calle Córcega, en la que nació y dónde vivió sus primeros años, en el cruce entre el céntrico Paseo de Gracia y la Avenida Diagonal de Barcelona.

Su última novela fue gestada en Curaçáo, en las Antillas Holandesas, siguiendo la tradición de idear los guiones de sus novelas en islas perdidas, que inició 'cuando era más pobre' en las baleares y que a medida en que fue creciendo económicamente se fue desplazando hasta islas del Caribe o las Maldivas, dónde se 'aisla' entre enero y marzo para pensar sus siguientes obras.

Aunque en este caso se trata de una novela policíaca, Sierra i Fabra no sólo no le hace ascos a ningún género sino que, como él afirma- necesita cambiar continuamente 'para no aburrirme', y añade que 'ideas no me faltan; del periódico de hoy te saco tres novelas'.

No obstante, se resiste a dar detalles de los proyectos que tiene en mente ya que -dice- cada libro es 'un embarazo mental' del que desconoce su final hasta que no da a luz.

Terra Actualidad - EFE

 

Clara Deza en Zaragoza

Clara Deza en Zaragoza

Bien, ya casi ha llegado la hora. Y es que Mercedes Castro, autora de Y punto., estará este jueves 27 de marzo, a las 19.15, presentando su novela en la sala cultural de la Librería Central de Zaragoza (Concepción Arenal, 25).

Recuerden que Clara, la protagonista, odia los lunes. Y los tacones. Y lleva pistola. Y se salta las normas cuando le da la gana.

Así que no la interrumpan mientras cuenta sus historias. Luego no digan que no se lo hemos advertido.

Ah, por cierto, para el responsable de esta Balacera, será un inmenso honor ejercer de presentador de la autora en su visita a Zaragoza. No falten a la cita o se arrepentirán.

 

 

Centenario agitado, no mezclado

Centenario agitado, no mezclado

Londres celebra el año Ian Fleming con una gran exposición mientras se ultima en Chile el rodaje de la nueva película de la rentable franquicia de James Bond

PATRICIA TUBELLA - Londres - 25/03/2008

Como en uno de los legendarios martinis de vodka de James Bond, el año Ian Fleming, se presenta "agitado, no mezclado" (shaken, not stirren). Pasado ampliamente el medio siglo desde que la pluma de Fleming le concediera "licencia para matar", el agente secreto más famoso del planeta continúa en plena forma al servicio de su graciosa majestad. Estos días, sin ir más lejos, anda enfrentado a una peligrosa banda de narcotraficantes en la selva suramericana. Pero mientras el rodaje en Chile de la nueva película de James Bond -y su enésima encarnación fílmica en el rubio Daniel Craig- viene acaparando el grueso de la atención mediática, el Reino Unido ha decidido desviar el foco hacia su creador, de cuyo nacimiento se cumple el centenario el próximo 28 de mayo.

La camisa manchada de sangre que lucía Craig en Casino Royale, los zapatos armados con cuchillas de la villana Rosa Klebb en Desde Rusia con amor, el atuendo de golf de Goldfinger y un prototipo del célebre Aston Martin son algunas de las piezas icónicas que desplegará a partir del 17 de abril una muestra consagrada a la figura de Fleming. Sólo para tus ojos, que alojará el Museo Imperial de la Guerra hasta marzo del próximo año, propone un recorrido por la singladura del autor inglés, que entrecruza con los avatares de su personaje de ficción.

Nacido en el londinense barrio de Mayfair, Fleming completó su formación en las exclusivas aulas de Eton con su paso por la academia militar de Sandhurst. Los intentos fallidos de fichar por el Foreign Office le abocaron al trabajo de periodista para la agencia de noticias Reuters, que incluyó un periodo en el Moscú de 1933.

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¿Viva México!

Los escritores mexicanos Élmer Mendoza y Yuri Herrera publican dos novelas que indagan en la sociedad de su país
 
24.03.08 - JUAN CARLOS SIERRA
 
De vez en cuando al azar se le pone cara de rey mago o de fiesta sorpresa que nos alborota felizmente el tedio de los días en ruina. Ese dichoso azar obra su pequeño milagro en el mundo de la literatura escrita en español juntando en las mesas de novedades dos títulos de autores mexicanos especialmente estimulantes: Trabajos del reino, del novato Yuri Herrera (Actopan, 1970), publicada en España este año por la editorial extremeña Periférica; y Balas de plata, del veterano Élmer Mendoza (Culiacán, 1949), último Premio Tusquets Editores de Novela.

Como en alguna de esas inconfesables películas de serie B -o peor- que inexplicablemente retiene nuestra memoria, estas dos novelas aparecen en el panorama literario a la manera de ese grupo de mariachis borrachos de tequila y de plomo que sacuden con sus gritos y disparos el silencio nocturno y las calles polvorientas de la formalidad literaria más aburrida.

A pesar del símil, el tono y las maneras nada tienen que ver con los tópicos que habitualmente se manejan sobre México, porque tanto Yuri Herrera como Élmer Mendoza tratan de echar un vistazo al México real, no al de cartón piedra de los estudios cinematográficos.
 
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Retrato de un detective privado de ojos cristalinos

Retrato de un detective privado de ojos cristalinos

Art Spiegelman (el autor de la extraordinaria Maus, la historieta que ganó el Pulitzer por representar notablemente el antisemitismo nazi con gatos y ratones) presenta la adaptación gráfica de la novela Ciudad de cristal de Paul Auster, que llega a fin de mes a las librerías argentinas. Y, de paso, explica por qué detesta que a libros como éste y como los suyos se los llame “novela gráfica”.

Por Art Spiegelman

Todo empezó con un número equivocado...

¡Una “Novela Gráfica”! ¡Bah!

¿Cómo llamaría Peter Stillman, el chiflado buscador del Lenguaje Originario en Ciudad de cristal, a la adaptación visual de la novela que imagina en ella? ¿Un Crumblechaw? ¿Un Nincompictopoop? ¿Un Ikonologosplatt? Porque el término cómic no puede ser ya el “nombre auténtico” de un medio narrativo que entrelaza íntimamente palabras e imágenes pero que no es necesariamente cómico en su tono.

A mediados de la década de 1980, algunos bienintencionados periodistas y libreros trataron de diferenciar un puñado de libros en formato de cómic de otras obras menos ambiciosas, dando a los primeros el nombre de “novelas gráficas”. Pero aun cuando mi propio libro Maus fue responsable parcialmente de que las librerías se convirtieran en un lugar seguro para los cómics, la nueva denominación se me atragantó como una mera apuesta cosmética por la respetabilidad. Dado que las obras “gráficas” eran merecedoras de respeto y las “novelas” eran respetables también (aunque no lo hubieran sido siempre), con toda seguridad las “novelas gráficas” ¡tenían que ser respetables por partida doble!

Sigue en Radar (Página 12 )

 

Mallo: el policial escrito en argentino

Mallo: el policial escrito en argentino

Vuelve el ex comisario Lascano. Esta vez su investigación no se adentra en la tenebrosa realidad de la dictadura (La aguja en el pajar, 2005), sino en sus invisibles ramificaciones durante los primeros años de democracia. Y ya promete una tercera entrega de esta saga que roba el policial del laboratorio literario para devolverlo al best-seller argentino.

Por Guillermo Saccomanno

Delincuente argentino
Ernesto Mallo

Planeta, 198 páginas

¿Qué quiere decir Alejandra Pizarnik cuando escribe: “Mañana/la carta desconocida/encontrará las manos del alma”? ¿Qué quiere decir Ernesto Mallo (1948), cabe preguntarse, cuando invoca a la poeta suicida en el acápite de Delincuente argentino? Boutade o provocación, lo que insinúa Mallo es que conviene desconfiar de las reglas fijas de un género. ¿Acaso la violencia de un poema no puede conectarse con la violencia de una narrativa y ambos, a su vez, conectarse con la violencia política? Delincuente argentino, más allá del hallazgo de su título seductor (que promete y cumple una radiografía del hampa institucionalizado) es algo más que una novela policial: una manera de narrar lo social que mucha novela local contemporánea (la psicológica, la social, la vanguardista) pareciera congelar en tics: se trate de una poética kitchosa, cumbiera o tecno/web. Delincuente argentino pertenece a un género que venía en desuso: el policial. Y en su rescate, Mallo lo cuestiona al preguntarse cómo narrar hoy lo social, una corrupción que los medios informan pero no narran. No es poco desafío escribir una policial despegando de la crónica en una época donde la ficción suele zozobrar ante la contundencia de lo testimonial.

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Balas sobre Harlem

Balas sobre Harlem

Antonio Rivas
La Insignia. España, marzo del 2008

 

 

«Entre la población de color de Harlem existe el mayor índice de criminalidad del mundo. Para enfrentarse a eso solo hay tres posiciones: hacer que los criminales paguen por ello, y usted no desea eso; pagar a la gente lo bastante para que pueda vivir con decencia, cosa que no se hará; así que lo que queda es dejar que se maten unos a otros».
-Grave Digger Jones, en Algodón en Harlem.

Chester Himes nace en 1909 en Jefferson City (Missouri), en una familia de clase media con características peculiares (a la vez que relativamente comunes entre los negros estadounidenses). Mientras que su padre, un profesor de instituto, se podría considerar de la casta (sí, casta; una más entre las muchas contradicciones que Himes reflejaría en sus novelas) de los de piel oscura, su madre era de piel clara, carácter dominante y llena aspiraciones elitistas. Buen caldo de cultivo para una situación familiar problemática que sería una de las primeras influencias del escritor.

En 1926, Himes entra en la universidad de Ohio con la intención de estudiar medicina. El intento de compaginar su formación con su afición al juego le induce al curioso experimento de mezclar ambos mundos a los que pertenece, y se lleva de garitos a sus compañeros de estudios. Las consecuencias no son exactamente las deseadas: Himes es expulsado de la universidad. Tras ello, entra en una espiral descendente que finaliza, tras alternar trabajos diversos y problemas con la ley, cuando a la edad de 19 años es encarcelado por atraco a mano armada. Sentenciado a 25 años de cárcel es en la prisión donde escribe sus primeras historias. En palabras de Himes:

"Leía los relatos de Dashiell Hammett en Black Mask y pensé que podría hacerlo igual de bien. Cuando mis relatos comenzaron a publicarse, los demás convictos pensaron exactamente lo mismo. En realidad no era difícil: lo único que tenía que hacer era contar las cosas tal como ocurrían".

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