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Novela

Toni Romano, Marlowe de Malasaña

Toni Romano, Marlowe de Malasaña

Ediciones B reedita algunos títulos míticos con el detective creado por Juan Madrid

ÁLVARO CORTINA

MADRID.- En las novelas negras se presupone que la noche es un incendio donde tintinean los hielos de las copas, donde se extiende líricamente el humo. Pesa sobre los ciudadanos de este género un fraude que es mordaza, secreto urgente, mudo resorte disfrazado entre el disoluto barullo urbano.

Detrás de los factores humanos de la incógnita (pasiones y astucias) está la coartada del poder, que asume la metáfora de lo subterráneo, de la cloaca como reino de los títeres. Aquí está la vocacional directriz social de esta novelística popular, que finalmente se importó a España.

El sabueso, el Bogart a la española, tomó forma y saga cuando el país se iba liberando de su folclore de revista y podía prepararse para ser un poco Chicago. Aún así hay gente que no le gusta el intento, como a muchos no les gusta el rock cantado en español. Pepe Carvalho, de Vázquez Montalbán, Ricardo Méndez de González Ledesma y Toni Romano, de Juan Madrid son las más prestigiosas contribuciones a la reinvención patria.

Recientemente le honra Ediciones B (a través del sello Z) a Juan Madrid con la renovada salida (en diseño renovado de la mítica colección Novela Negra) de parte de su saga (revisada por el autor) de Toni Romano. Y al mismo tiempo que reedita al gran James Ellroy, como vindicando a los de aquí junto a los gigantes.

De los siete títulos de Romano se pueden encontrar 'Un beso de amigo', la primera incursión del autor en la ficción, 'Las apariencias no engañan' y 'Regalo de la casa'.

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Almuzara estrena 2009 con 'Cuando el rojo es negro', de Qiu Xiaolong

Almuzara estrena 2009 con 'Cuando el rojo es negro', de Qiu Xiaolong

La editorial andaluza edita en España el nuevo 'best-seller' del escritor chino

La editorial andaluza Almuzara abre el nuevo año con el 'best-seller' del escritor chino Qiu Xiaolong, Cuando el rojo es negro, el aclamado autor de Muerte de una heroína roja y Visado para Shanghai.

Según informó la editorial, "Qiu Xiaolong vuelve en su mejor forma para alumbrar una trama apasionante, en la que revela con intenso dramatismo hasta qué punto el pasado proyecta su oscura sombra en la vida cotidiana de la sociedad china de nuestros días. Una civilización que despierta al mundo y sobre la que están puestas las miradas de las mayores potencias del planeta".

La obra del escritor oriental es calificada de "sublime" por el Washington Post. La novela narra una nueva aventura del inspector Chen, quien deberá regresar al servicio activo para descubrir la muerte de una escritora asesinada, Yin Linge, tras la publicación de un libro muy crítico con el régimen imperante. La obra hace "un retrato de la moderna sociedad China, la cual vive momentos de cambios convulsos al tener que enfrentarse a una dualidad, la convivencia del comunismo con el capitalismo en un mismo espacio geográfico", resume la editorial.

Así, a los clásicos ingredientes que definen este tipo de género como es el suspense, el asesinato y el misterio se le une, como parte esencial de la historia un elemento característico que define a la "nueva novela negra", el retrato sociopolítico, económico y cultural de la sociedad en la que transcurre la trama.

El escritor chino nació en Shanghai en 1953. En la universidad se especializó en literatura anglo-americana. Tradujo al chino autores como Joyce, Faulkner, Conrad, T.S. Eliot y W.B. Yeats, y publicó varios libros de poesía y de crítica literaria. Fue miembro de la Asociación de Escritores de China. Es considerado uno de los autores con más talento de la "nueva novela negra" por la crítica.

 

Falleció el escritor estadounidense de novela policiaca Donald Westlake

Falleció el escritor estadounidense de novela policiaca Donald Westlake

Con más de cien libros y varios guiones, Westlake es considerado en Estados Unidos uno de los inventores más exitosos y multifacéticos de historias policiales.

Nueva York. El escritor estadunidense Donald Westlake, uno de los más exitosos del género policial en Estados Unidos, murió a los 75 años, informó su esposa Abigail al diario The New York Times.

Westlake estaba de vacaciones en San Tancho, México, y se dirigía a la cena de fin de año cuando se desvaneció, probablemente a causa de un infarto.

Con más de cien libros y varios guiones, Westlake es considerado uno de los inventores más exitosos y multifacéticos de historias policiales.

Recibió tres veces el codiciado Premio Edgar Allan Poe y en 1973 fue elegido "grand master" de la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos. Su guión The Grifters resultó nominado al Oscar en 1991.

Nacido en 1933 en Nueva York, Westlake publicó su primera novela, The Mercenaries, en 1960.

Como escribía hasta cuatro libros al año, publicó varios bajo seudónimos, entre ellos, Tucker Coe, Samuel Holt y sobre todo Richard Stark.

Bajo este último nombre aparecieron a partir de 1962 varias novelas protagonizadas por el delincuente Parker. Luego siguió la serie del gangster John Dortmunder, perseguido por la mala suerte.

A pesar de lo diferentes de las historias, casi todas están ambientadas en Nueva York. Muchos de sus libros fueron llevados al cine. Su último trabajo, Get Real, se publicará en abril.

 

Los hijos de Philip Marlowe

CARLOS BOYERO 20/12/2008

Crónicas de sucesos constata el proceso iniciático de Michael Connelly en un universo de violencia interna y externa

Si no se poseyeran datos ni referencias sobre Raymond Chandler, si sólo te hubieras enamorado en las novelas de un individuo llamado Philip Marlowe, aficionado al alcohol y al ajedrez solitario, experto en decepciones (el engaño que sufrió de su falso amigo Terry Lennox en El largo adiós era de los que se incrustan duraderamente en las entrañas), mordaz hasta el virtuosismo, biológicamente alérgico a la autoridad aunque se hubiera encontrado con algunos tipos decentes en la policía, sabedor de que si algún día la palmaba en cualquier callejón, algo probable en su oficio, ningún hombre ni mujer sentiría que había perdido la razón de su existencia, jamás podrías sospechar que su lírico y excepcional creador no tenía ni puñetera idea de lo que era un arma, ni familiaridad con los bajos fondos, que sólo conocía de oídas el crimen y la corrupción. Leyendo con sobrecogimiento hace infinitos años una desoladora biografía de Chandler que escribió Frank McShane descubrías que hasta los cuarenta años el gran retratista de aquel solitario frecuentemente acorralado e irrenunciablemente ético trabajó como ejecutivo en el negocio petrolero, que se casó con una mujer veinte años mayor que él y que al morir ésta el derrumbe alcohólico y la depresión le machacaron interminablemente hasta el final, que poco antes de su muerte intentó suicidarse en un hotel de Londres pero que falló patéticamente porque no acertaba al apretar el gatillo de la pistola.

Un fallo técnico que nunca se hubiera permitido el muy experimentado Dashiell Hammett, empleado desde muy joven en la agencia de detectives de la temible Pinkerton y que la abandona con escepticismo perdurable a los veinticuatro años, asqueado de que ésta sirva para destrozar huelgas, de que su legitimada metodología en la defensa del capitalismo supere con creces la salvaje eficiencia de la delincuencia. El inventor de aquel diablo con hoyuelo llamado Sam Spade, del enigmático hombre gordo de la Continental especializado en cosechas rojas después de liar y enfrentar a los lobos, del aún más romántico que cínico Ned Beaumont de La llave de cristal. Sus descripciones literarias se alimentan de su contacto con la realidad, de haber tenido trato precoz con las flores del mal.

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Cartas del librero negrocriminal

El día 25, en Navidad, como antes, en la época de pantallas grandes que te atrapaban fascinado y sin el olor a grasa barata de las palomitas transgénicas, se estrenará Romanzo criminale, la película de Michele Plácido basada en la excelente primera novela de Giancarlo de Cataldo: Una novela criminal. Edita Roca y traduce Patricia Orts. Estuvimos en el preestreno y es absolutamente recomendable la película. Pero, si pueden, ahora que hay bastantes días de holganza por delante métanse con la novela. Es de las largas, pero contiene muchas historias, y sobre todo nos desvela aspectos ocultos de hechos conocidos superficialmente por nosotros: la masacre de la estación de Bolonia, el asesinato de Aldo Moro, etc... La novela fue Premio Brigada 21 a la mejor novela traducida al castellano.

 

Para los sherlockianos, y para los nerudianos (otra “secta” de cuidado), tomen nota: La pista “Sarasate”. Una investigación sherlockiana tras las huellas del nombre de Pablo Neruda. El investigador es Enrique Robertson, que aunque ahora reside en Alemania nació en Temuco (Chile) y transitó por el mismo Liceo donde fue el poeta, que pronto protagonizará un nuevo caso del detective Cayetano Brulé. El libro es una pequeña joya de edición cuidada y con cariño.

 

Nos llegan estos días los boletines de avances editoriales de los próximos meses. Papel couché, mucho color, mucha foto, mucho elemento de mercadotecnia para que los libreros nos veamos seducidos. Pero en ningún lado pone el nombre del traductor. Ya se sabe, se le paga poco porque importa poco.


.38, la revista negrocriminal y virtual de La Balacera, ya tiene web propia para que se más fácil y cómodo su acceso. http://www.punto38.es. Para iniciar la degustación, un artículo de Jokin “Jakintsu” Ibáñez, sobre Tony Hillerman, con toda una detallada bibliografia. Y un cuento de José Luis Muñoz.


Como les decíamos a nosotros ya nos han llegado los reyes magos. También ha habido paquete de Argentina. Y nada más abrirlo, recuperamos ejemplares de Triste, solitario y final, de Osvaldo Soriano, en bolsillo. Un libro que no pueden dejar de leer. Dedicado a Raymond Chandler, Stan Laurel y Oliver Hardy. En estos tiempos de frivolidades y felicitaciones vacías leer Triste, solitario y final es más placer todavía. Nos confirma que la lealtad y la sensibilidad son valores humanos que no cotizan en Bolsa. Se lee en una tarde, pero ¡qué tarde!... de esas que citas pasado el tiempo, como “aquella tarde en que me leí Triste, solitario y final..”


Ya hay una nueva aventura de Proteo Laurenti, el comisario que anda por las calles de Trieste, esta vez con un montón de problemas personales. La danza de la muerte es la última novela traducida de Veit Heinichen, por Isabel García Adánez.


Boletin de Diciembre de Distrito Jazz. Lo encontrarán en http://www.distritojazz.com.


Baldo se quedó sin trabajo, sin esposa y sin amigos en una semana. La desgracia lo devolvió al barrio de su infancia –la Barceloneta- y allí le descubrió todo lo que la nostalgia es capaz de hacernos valorar. Dias de sal, una novela que confronta el triunfo material y la modernidad con valores que las raíces aún guardan”. Carme Escales, El Periódico. Sobre Dias de Sal, de Antonio G. Iturbe. Por fin, La Barceloneta tiene quién le escriba.


Saludos negrocriminales y buena lectura

Navidades blancas, novelas negras.

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'Balas de plata' entre Pérez Reverte y los Tigres del Norte

'Balas de plata' entre Pérez Reverte y los Tigres del Norte
JACOBO GARCÍA

GUADALAJARA.- La relación de amor entre Los Tigres del Norte y Arturo Pérez Reverte se llama México, está versificada en octavas, se sitúa en Sinaloa y desde hace años se estudia en las universidades de Estados Unidos. Los presentó Elmer Mendoza, se conocieron en las cantinas y su amor está siempre regado con tequila de Jalisco, que para eso estamos en Guadalajara ’chingada madre’, ahora que "el mariachi se jodió" y el corrido vuelve a ser la bandera de México.

Eso dijo Elmer Mendoza, autor de ’Balas de plata’ (y hay que tener narices para decir algo así en Guadalajara), que eligió como bar para hablar de narcocorridos, literatura y música, el escenario principal de la feria del libro. Así que todos abrazados terminaron cantando la biografía de Camelia la Taxana: "salieron de San Isidro precedente de Tijuana traían las llantas del carro repletas de hierba mala, eran Emilio Varela y Camelia La Texana...." y la gente ya no pudo parar "...pasaron por San Clemente, los paró la inmigración, les pidió sus documentos, les dijo de dónde son, ella era de San Antonio, una hembra de corazón....".

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A timba abierta

A timba abierta

Hace aproximadamente un mes estuve en Madrid, pateando cámara en ristre las calles del centro como buen turista de provincias. Desde Malasaña -visita obligada ese Bukowski que codirige Carlos Salem en San Vicente Ferrer- hasta Lavapiés, desde Atocha a Sol, podía haberme evitado el viaje en AVE, los nosecuantos euros de vellón que me dejé en el hotel, las ampollas en los pies... No habría disfrutado del sabor de las cañas siempre acompañadas con una tapa -a ver si vamos tomando ejemplo en otras capitales- pero me habría ahorrado todo lo demás de haber tenido antes entre las manos esta primera novela de Óscar Urra, A timba abierta.

Porque, en clave de novela negra, de la mejor novela negra, Urra ofrece un recorrido digno de figurar en una guía de viajes, pero no de una cualquiera sino de una de esas que te permiten conocer los rincones menos monumentales pero más humanos, los bares sórdidos, los cines decadentes que se defienden como pueden de las salas asépticas y siempre iguales de los centros comerciales.

Y lo hace de la mano de cuatro cicerones que conocen esos barrios como nadie, cuatro perdedores de manual pertenecientes a cuatro estamentos distintos pero construidos con los mismos genes, cuatro ases de una misma baraja: Julio Cabria, detective y ludópata -o viceversa-, al borde de la azotea y del suicidio en el momento en que recibe el encargo que le hará posponer su despedida de este mundo cruel; Gregorio Meléndez, policía que se resiste a ser prejubilado, cínico, violento y un tanto desconcertante en su modo de actuar; César, camarero de raza, de los que dominan el arte de tirar una buena caña de cerveza y con algún vicio inconfesable aunque sea de dominio público; y el Vitriolo, experto en mantener las orejas permanentemente abiertas y la boca siempre cerrada salvo que haya dinero por medio.

A estos cuatro elementos se irán uniendo otros no menos importantes, desde el mafioso castizo apodado el Botines y sus dos inseparables guardaespaldas a un personaje enigmático que se dedica a abofetear con sus soflamas libertarias la cara de quienes están dispuestos a escucharle, desde tres mafiosos de los de Italia de toda la vida a una intrigante Pandora a la que todos buscan...

Escenario reconocible y perfectamente descrito, personajes de carne y hueso, una trama que -como diría un chef pijo y sin querer avanzar nada de la misma- aúna tradición y modernidad... Con todo ello ya tendríamos una muy buena novela, pero lo que hace de A timba abierta una novela excelente es el extraordinario dominio del lenguaje que demuestra su autor, que sabe mezclar lo descarnado con lo lírico, que demuestra con palabras precisas su profundo amor a todo un barrio y a unos personajes a los que parece conocer muy bien, posiblemente a fuerza de haberlos visto a diario entre la cola para el pan y la lectura de la prensa en una terraza soleada.

Lo decía al principio: hace aproximadamente un mes estuve unos cuantos días por Madrid, recorriendo esas mismas calles de las que habla Urra; hoy, gracias a su novela, creo que he llegado a conocerlas de verdad.

Ricardo Bosque, noviembre de 2008


A TIMBA ABIERTA
Óscar Urra
Salto de Página

 

Cartas del librero negrocriminal

 

Esta tarde les invitamos a que desafíen la ola de “frío polar” que nos invade y se vengan por La Barceloneta, a conocer y escuchar a Ricardo Piglia. Mientras tomamos un malbec, conversaremos sobre literatura y placer de leer. Conocimos a Piglia, primero como director de colección, aquélla inolvidable serie negra, donde descubrimos a Jose Giovanni y David Goodis, y que el castellano no es sólo el que se habla en Valladolid o Madrizzz, Después leeríamos Plata Quemada y cometeríamos el error de verla en pantalla, aunque aprendimos como de una excelente novela se puede hacer una mala película.

Agilidad mental y física: a falta de músculo, los detectives miman la agilidad mental para ser brillantes y ligar mucho”. Daniel Vázquez Sallés, en Enciclopedia Negra, publicado en el suplemento cultural de El Periódico.

En San Just Desvern, Biblioteca Can Ginestar, lectura y comentario de La nieve estaba sucia, de Georges Simenon, editado por Tusquets. No es de Maigret, pero es de Simenon. Debate, comentarios, y sorpresa ante la dureza de un texto escrito en 1948. Leer a Simenon es acercarse a la parte más oscura del comportamiento humano. Y seguimos sin entender como Georges Simenon es uno de los grandes desconocidos, por no leído, de este país.

Crims de Tinta es un premio literario que convocan los Mossos d´Esquadra, la policía de Catalunya. De novela negrocriminal y en catalán. Este año se falló por primera vez y lo ganó La mala dona, de Marc Pastor, que publicó La Magrana. Marc Pastor es mosso d´esquadra, de la policía científica, pero esto el jurado, absolutamente independiente, no lo sabía. No hubo, pues, ningún tipo de presión. Creemos que pronto se traducirá al castellano (no dejen de leerla en cuanto se haga), aunque paradójicamente se traducirá antes al alemán y al italiano, esta historia de una asesina en serie real de la Barcelona de principios del siglo XX. Les adjuntamos el comunicado por el cual se Convoca el II Premi Crims de Tinta. Revisen sus cajones y terminen sus borradores. El premio, 25.000 euros, no está nada mal.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson. Hoy está repartiéndose por todas las librerías. Si no han podido acercarse a una de ellas, o han decidido esperar y comprarlo en la mejor librería de novela negrocriminal de España, les haremos propuestas para que se acerquen, por ejemplo, el próximo sábado. “Estaba amarrada con correas de cuero en una estrecha litera de estructura de acero. El correaje le oprimía el tórax. Se hallaba boca arriba. Tenía las manos esposadas a la altura de los muslos”. Asi comienza el segundo volumen de Millenium. Traducido por Martin Lexell y Juan José Ortega Román.

La aparición de Fred Vargas supuso un golpe de originalidad, una racha de aire fresco en el “polar” francés. En el ámbito anglosajón esta originalidad, darle la vuelta a algunos lugares comunes, es lo que aporta Ken Bruen, tanto en la serie protagonizada por Jack Taylor, el irlandés, o la serie protagonizada por los policías londinenses Robert y Brant. De estos últimos Ediciones Pamies, publica El Alien, en traducción de Jesús Maria Abascal. Humor negro, escenas políticamente incorrectas, diálogos que te golpean y te hacen carcajear, al mismo tiempo, y personajes que, desgraciadamente, son reales.

Siguen los problemas para el inspector jefe Roberts y el sargento Brant —los R&B de la policía metropolitana— en el sudeste de Londres; un asesino llamado El Alien sale de la cárcel después de cumplir condena y vuelve a las andadas. Su modo de actuación es básico pero muy efectivo: bate de béisbol y a la cabeza. También reaparecen dos viejos “amigos” de Brant: la pareja de las tiritas —“yo me corto, ella sangra”—. Brant tendrá que ir tras ellos primero a Irlanda y luego, cruzando el charco, a Nueva York, donde el sargento pondrá patas arriba el Departamento de Policía de la ciudad con sus métodos poco convencionales.

Saludos negrocriminales y buena lectura

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Stieg Larsson, segunda parte

Stieg Larsson, segunda parte
SONIA APARICIO

MADRID.- Atención adictos a 'Millenium': Llegó el momento de seguirle la pista a Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander. 'La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina' (Ed. Destino), segunda entrega de la trilogía que cautiva lectores en todo el mundo, llega hoy a las librerías españolas y elmundo.es le adelanta el prólogo y el primer capítulo (pdf). Stieg Larsson está más vivo que nunca.

¿Y quién demonios es Stieg Larsson?, se preguntan quienes aún no han oído hablar de este escritor y periodista sueco que se ha ganado de manera póstuma su trono entre los grandes de la novela negra. Sin gran despliegue ni bombardeo publicitario, el primer libro de la trilogía ('Los hombres que no amaban a las mujeres', Ed. Destino) se convirtió enseguida en un éxito editorial gracias al boca a boca y una historia que engancha ya desde la solapa del libro: un periodista de investigación condenado por difamación y calumnia (Mikael Blomkvist) es contratado por un importante empresario para aclarar la desaparición de su sobrina... hace 36 años. Y una peculiar investigadora privada (Lisbeth Salander) colabora con él.

Ahora llega a las librerías 'La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina', la segunda entrega de la trilogía 'Millenium', con otra solapa que adelanta mucha intriga: "Las vidas de nuestros dos protagonistas parecen haberse separado por completo, pero entretanto... una muchacha, atada a una cama, soporta un día tras otro las horribles visitas de un ser despreciable y, sin decir palabra, sueña con una cerilla y un bidón de gasolina, con la forma de provocar el fuego que acabe con todo".

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El Alien

El Alien

EL ALIEN
Ken Bruen
Ediciones Pàmies

Hacía bastante tiempo que no me metía entre pecho y espalda una novela en una sola tarde. Para ser más precisos, en una breve sentada de poco más de dos horas, y para ello deben darse una serie de condiciones. La primera, evidentemente, que la novela no sobrepase las doscientas páginas. La segunda, más importante que la primera, que se trate de una buena novela. Y este es el caso, desde luego, de El Alien, del irlandés Ken Bruen.

Aunque buena parte del peso de la novela, al igual que sucedía en la primera de la serie (El Gran Arresto), recaiga en los conocidos como los R&B de la policía londinense -el inspector jefe Roberts y el sargento Brant-, habría que ser justos y decir que en realidad se trata de una novela protagonizada por una comisaría del sudeste de Londres así como por sus mejores clientes, los delincuentes habituales y esporádicos que la pisan con cierta frecuencia. ¿Paralelismo con el Distrito 87 de McBain? Más bien fruto de la admiración hacia el escritor por parte del sargento Brant, coleccionista de toda su obra y por cuya pérdida es capaz, literalmente, de matar.

Roberts se enfrentará, con todo el cinismo de que es capaz, a un cáncer de piel que requiere de unas cuantas sesiones de radioterapia -a destacar el divertido y realista diálogo entre médico y paciente-. En la familia, claro está, las cosas no van mejor que en su salud física.

Brant viajará a su Irlanda natal y, de ahí, a Nueva York. Quienes acabaron con su colección de novelas están en su punto de mira, como también lo está el conocido como El Alien, asesino que no se complica las cosas a la hora de elegir herramientas para su trabajo: como un buen bate de los de toda la vida no hay nada. Y para que no quede un cabo suelto, Bill -propietario del Greyhouse- quiere dar una lección a Brant, primero por medio de El Alien y más tarde con un aprendiz de asesino al que reclutará en un curioso casting.

Y por si fuera poco, un peligroso pirómano anda suelto por Londres. Falls, la tercera en discordia, policía y negra por más señas, debe afrontar un cambio radical en su vida mientras trata de capturarlo sin ayuda de nadie, algo que contraviene todas las reglas policiales y de sentido común.

Diálogos bien trabajados, situaciones violentas que bordean lo surrealista, personajes a los que uno termina tomándoles cariño a pesar de que no se lo merezcan, ironía en estado puro y acertadas y justificadas referencias literarias y musicales hacen de El Alien una novela altamente recomendable que demuestra que, en el género negro, no todo está dicho. Ni mucho menos.

Ricardo Bosque, noviembre de 2008

 

Ian Rankin jubila al detective Rebus

PATRICIA TUBELLA 15/11/2008

Hace ya dos décadas que el detective John Rebus lleva pateando las calles de Edimburgo, la ciudad turística de los castillos y museos, la capital moderna en plena efervescencia cultural y económica, pero también un escenario plagado de rincones oscuros que esconden leyendas, misterios y crímenes. Es esa doble personalidad la que atrae como un imán a la criatura nacida de la pluma de Ian Rankin (Cardenden, Escocia, 1960), un policía solitario, huraño, irascible y tremendamente humano que transita por la geografía social escocesa, desde las lujosas moquetas de los más poderosos hasta los bajos fondos de delincuentes y chantajistas. La serie de novela negra se ha erigido en todo un clásico del género, bautizado por James Ellroy como Tartan Noir en una etiqueta que recoge la tradición tan escocesa de los estampados a cuadros de sus clanes. Al igual que existe un Edimburgo tras los pasos de Scott, Stevenson o Spark, la singladura de Rebus ha acabado trazando su propia ruta literaria, que desemboca inevitablemente en su pub favorito, el Oxford bar, del que es asiduo Rankin en la vida real. Un recorrido muy popular (los Rebustours) que pronto va a convertirse en un ejercicio de nostalgia. Porque al detective más famoso de Escocia le ha llegado la hora de la jubilación.

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Cartas del librero negrocriminal

Cartas del librero negrocriminal

Bueno, ya está en todas partes la última novela de Henning Mankell. Como saben no está protagonizada por Kurt Wallander, ni siquiera por su hija, ni siquiera por Stefan Lindman. Pero sí es negrocriminal. Una helada mañana de enero de 2006, un fotógrafo hace un descubrimiento aterrador: en el pueblecito sueco de Hesjövallen aparecen brutalmente asesinadas diecinueve personas. La policía sospecha que es obra de un perturbado, pero la jueza Birgitta Roslin -que se interesa por el caso en cuanto sabe que entre las víctimas figura la familia adoptiva de su madre-, sostiene otra teoría. Una cinta de seda roja encontrada en la nieve le pone en la pista de un sospechoso llegado de fuera, y de una inquietante trama oculta que parece arrancar en Pekín. Birgitta ignora que todo se remonta a una vieja historia del año 1860, cuando miles de chinos fueron llevados a Estados Unidos a trabajar casi como esclavos en la construcción del ferrocarril en la costa oeste. Las consecuencias de esa dramática odisea, encarnada en los descendientes de los hermanos Wu, San y Gou Si, llegan hasta la conflictiva pero poderosa China del siglo XXI donde cruentas luchas de poder en el seno del Partido Comunista Chino están decidiendo el futuro del país a las puertas de los Juegos Olímpicos. Pero su persecución del asesino, en solitario y al margen de la policía, se interrumpe en cuanto Birgitta siente en la nuca el aliento frío de quienes quieren acabar con su vida.

El Chino/ El Xinès.Edita Tusquets. Traduce al castellano Carmen Montes y al catalán Ivette Miravitllas. Y nosotros le hemos quitado la franja publicitaria, donde dice los habituales panegíricos de siempre (¿que otra cosa va a decir?), porque nos gusta mucho, pero mucho, la cubierta. Y la franja es el árbol que no deja ver el precioso bosque.

Y recuerden que el concepto de comercio justo no es, simplemente, comprar café o cacao de las cooperativas de campesinos productores. Que este libro lo van a encontrar por todas partes, pero que si caminan unos metros más lo van a encontrar en cualquier librería. Para nosotros comercio justo es evitar la uniformidad de los zaras de productos culturales, donde el libro es un producto más, una mercancia, donde a un amigo que pidió, nada más salir, Los hombres que no amaban a las mujeres, lo mandaron a la sección de autoayuda. “Un libro no puede cambiar el mundo, pero el mundo sólo se puede cambiar con la cultura”, dice Mankell.

También en todas las librerías, Vosotros no sabéis / No sabeu pas, editado por Salamandra y Edicions 62, en castellano y catalán, respectivamente. El último libro de Andrea Camilleri, traducido por sus traductores habituales Maria Antonia Menini y Pau Vidal. A modo de diccionario y basado en los "pizzini" (papelitos) con los que se comunicaba el capo supremo de la Cosa Nostra, Bernardo Provenzano. A través de las voces de este diccionario, Camilleri reconstruye la historia de la mafia, revela claves sobre el funcionamiento de la organización criminal y traza un retrato de Provenzano, quien permaneció 43 años huido de la justicia y que estuvo al frente de la Cosa Nostra desde mediados de los noventa. La frase que da título a este libro hace referencia a la que pronunció el jefe mafioso cuando fue detenido el 11 de abril de 2006. "No sabéis lo que estáis haciendo", dijo Provenzano a los policías que le capturaron en su guarida.

En la edición catalana, hay, naturalmente, una franja. Dice:” Andrea Camilleri. Premi Internacional de Novel.la Negra”. Por un lado el nombre exacto del premio es Premio Internacional de Novela Negra RBA. Por otro lado, ¿aporta algo la franja? Porque desde nuestro punto de vista destroza el excelente trabajo de Francesc Sala, el diseñador de la cubierta.

En los clubes de lectura que hay en las bibliotecas de Barcelona (más de cincuenta y tres de ellos, dedicados a la novela negrocriminal) se entregan unas fichas con sugerencias para acompañar a la lectura. Como tenemos buena relación con el coordinador de los clubes de novela negrocriminal hemos conseguido alguna de las fichas. Hoy les adjuntamos la que acompaña a la lectura del Echo Park, de Michael Connelly, de Roca Editorial

Un homenaje a la literatura victoriana pero ahora y aquí. Recogiendo una frase del Sunday Times: ”Wilkie Collins estaría orgulloso”. Londres, decada de 1880. La joven Constance Langton crece en un entorno familiar marcado por un padre distante y una madre en perpetuo luto por el hijo muerto. Tras acudir a una sesión de espiritismo con trágicas consecuencias, Constance se queda sola y lo único que recibe es una misteriosa herencia: una lúgubre mansión, envuelta en una leyenda maldita. Espasa ha editado El misterio de Wraxford Hall, de John Harwood... Traduce Jose C. Vales.

Y para que les sea más fácil practicar eso del comercio justo, les invitamos a que se vengan por la Barceloneta, el próximo sábado. Compran El Chino / El Xinés (y alguno más de las muchas maravillas que se están editando), comparten con nosotros un vino y los mejillones de cada sábado, que esta vez serán “a la sueca”, y charlan con la persona que tengan al lado sobre filias y fobias: Pero, ¿no conoces a...?

Les esperamos. Y si no pueden venir, los mejillones no, pero el libro y/o los libros se lo podemos hacer llegar en un santiamén.

Saludos negrocriminales y buena lectura


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El observatorio

El observatorio

En estos días en que tanto se habla de crisis económica y financiera, me viene a la cabeza un término que se repite a menudo y que resulta perfectamente aplicable -literariamente hablando- a Michael Connelly: valor refugio. Y recuerdo también que ya en una ocasión comparé al estadounidense con un famoso insecticida cuyo eslogan más popular era el de "eficacia probada".

Porque Connelly es uno de los escritores que mejor saben lo que tienen entre las manos y cómo utilizar esos ingredientes que parecen estar presentes con mayor o menor acierto en toda la literatura criminal: acción, intriga, diálogos rápidos y en ocasiones mordaces, pequeñas trampas en las que el lector avezado no debería caer...

Así que siempre resulta un placer abrir cualquiera de sus novelas, tengan o no a Harry Bosch como protagonista. Este año, y en este sentido, el placer es doble al haber podido disfrutar de Echo Park allá por febrero y de El observatorio a punto de terminar 2008.

De esta última quiero hablar ahora para destacar varios aspectos que me han parecido esenciales en ella. El primero, evidente nada más tener el libro entre las manos, es su brevedad. Y es que Connelly nos tenía acostumbrados a obras de grosor considerable y encontrarse con tan solo 220 páginas puede resultar extraño o al menos inusual. Eso sí, cuando las empiezas a leer te das cuenta de que el autor parece haber querido condensar todo su saber hacer para entregarnos una novela concentrada al límite, una novela en la que no sobra ni una coma, una novela que -como se dice tan a menudo pero en este caso es cierto- te atrapa desde la primera línea para no soltarte hasta el final. Bueno, incluso ni ahí te suelta, pues en las últimas páginas te deja con ganas de saber qué va a suceder a continuación aunque el caso ya esté definitivamente resuelto (y hasta aquí puedo leer sin destripar nada).

El segundo aspecto destacable es la inteligente utilización que Connelly hace del aprovechamiento de los miedos colectivos por parte de quienes ostentan el poder. Me refiero, claro esta, a esa paranoia instalada en los ciudadanos de todo el llamado primer mundo en general y de los norteamericanos en particular, esa obsesión por la seguridad y ese pánico generalizado al saberse objetivo del terrorismo internacional más cruento. Si la novela negra o criminal debe constituir un reflejo actualizado de la sociedad, Michael Connelly sabe cómo estar al día.

En línea con esto último, me gustaría destacar igualmente la facilidad con que Connelly nos lleva por donde quiere, preparándonos poco a poco (y eso, cuando se dispone de tan pocas páginas, dice mucho en favor del autor) hasta llegar al desenlace por él ideado, uno de los varios posibles y perfectamente coherente con la profusión de pistas que Bosch expone abiertamente a los ojos del lector, para que luego nadie pueda decir que se ha sacado un as de la manga para que todo encaje con sus hipótesis.

Todo ello salpicado con las habituales referencias a casos anteriormente resueltos -especialmente al de Echo Park-, con esas tortuosas relaciones que Bosch suele mantener con sus ex parejas o antiguos compañeros, con ese maremagnum de siglas que sirven para dar nombre a los distintos organismos a los que deberíamos estar agradecidos por velar por nuestra seguridad y que parecen competir entre ellos en lugar de colaborar con un objetivo común...

Lo dicho: otra novela impecable de Connelly. Y ya van...

Ricardo Bosque, noviembre de 2008


EL OBSERVATORIO
Michael Connelly
Traducción de Javier Guerrero
Roca Editorial

Delgada línea gris

Delgada línea gris

MICHAEL CONNELLY 08/11/2008  

Como sabe cualquiera que viva en España, un atentado terrorista mortal contra tu propia gente y en tu propia tierra cambia la visión que tienes de tu país, de tu seguridad y de tu forma de vida. Tras los devastadores atentados que tuvieron lugar en EE UU el 11-S, comencé a buscar formas de explorar esos cambios en mis novelas. Yo no escribo novelas de espías. Escribo historias sobre detectives, y por eso no me resultaba fácil encontrar una historia adecuada con la que poder documentar eso. El truco que conocía era el de hacer que el relato surgiese con naturalidad a partir de una historia policiaca. De modo que fui paciente y esperé. Lo que más despertaba mi interés era la delgada línea gris que había entre la vigilancia y la paranoia. Mi país actuó con rapidez para cambiar las leyes (y algunas libertades personales) y tomar precauciones para que el 11-S no volviese a producirse jamás. La pregunta que se planteaban tanto los políticos como los artistas era la de si se había ido demasiado lejos con los cambios: ¿nos habíamos expuesto a ser azotados por los vientos de la paranoia? ¿Acusaríamos a las personas equivocadas en nuestro afán por protegernos? ¿Se pisotearía a individuos inocentes por el bien de la seguridad pública? Soy un narrador de historias y, como tal, colecciono historias. Me inspiro en ellas. Paso mucho tiempo con personas relacionadas con la ley. Es decir, me gusta pasar el tiempo con policías, agentes federales, abogados y jueces; cualquiera que pueda tener historias de primera mano. Son estas historias las que despiertan mi imaginación. Y eso es lo que sucedió con El observatorio. Un día, estaba almorzando con un amigo del servicio secreto. Su organización estaba involucrada en las principales iniciativas que se estaban llevando a cabo para evitar futuros atentados en EE UU. Me contó una historia que él creía que ilustraba la forma en que su mundo y su trabajo habían cambiado desde los atentados del 11-S. Me dijo que, en 1998, se había producido un robo de materiales peligrosos en un hospital de Greensboro, en Carolina del Norte. En mitad de la noche, alguien entró en el laboratorio de radiología y se llevó una cantidad considerable de cesio de una caja fuerte revestida de plomo. El cesio se suele utilizar en muy pequeñas cantidades para tratar el cáncer de cuello de útero. Es un material muy caro y difícil de conseguir. Además, puede ser muy peligroso en cantidades mayores. Diez años después, ese robo no se ha resuelto. Pero, como éste se produjo antes del 11-S, se consideró, y aún se considera, un crimen cuyo móvil es económico. Lo más probable es que robasen el cesio por su gran valor. Probablemente fue sacado del país ilegalmente y vendido a un hospital de Europa del Este para ser utilizado con idéntico propósito con que iba a usarse en Greensboro. El Gobierno federal no prestó mucha atención al caso. Fin de la historia. Pero aquello fue entonces y esto es ahora. El razonamiento que mi amigo, el agente del servicio secreto, trataba de exponer durante aquella comida era que, si se hubiese producido un robo de un material como el cesio después del 11-S, las fuerzas de seguridad del Gobierno federal al completo se habrían lanzado a investigar el crimen y nada habría impedido que se intentase recuperar el material y capturar a los sospechosos. También advertía de que, probablemente, asomarían a la superficie paranoias de todo tipo, tanto por parte de la opinión pública como del Gobierno federal. Era imposible saber lo que sucedería. Ni que decir tiene que, para cuando terminó mi almuerzo con el agente federal, ya tenía mi punto de partida. Tenía mi historia. Me fui a casa y empecé a escribir el libro.

 

 

 

Matar y guardar la ropa. Segunda edición

Matar y guardar la ropa. Segunda edición


Me llena de satisfacción recibir correos como el que adjunto aquí para hacer extensivo el agradecimiento de Carlos Salem a todos los lectores de La Balacera. Por mi parte, mantendré la portada en la barra lateral hasta que agotemos esa segunda edición de Matar y guardar la ropa que se anuncia para fin de mes. Y luego a por la tercera, la cuarta, la quinta... la película, el musical y lo que pueda venir.

Felicitaciones, Carlos.


LA CULPA ES VUESTRA.

Ya no quedan ejemplares en almacenes y sólo hay lo que queda en algunas librerías. Y por si alguien se ha quedado con las ganas, que no se suicide: A finales de este mes sale a la venta la SEGUNDA EDICIÓN.

La lista de agradecimientos ocuparía más páginas que la novela,y seguro que se me olvidaría alguien, así que este
GRACIAS es para todos. Sois la leche.

Y como las desgracias  nunca vienen solas, en diciembre sale a la venta mi primer libro de relatos, con el sugerente y delicado título "Yo también puedo escribir una jodida historia de amor".

No son relatos policíacos, aunque hay más de uno que entraría en esa categoría. Y es que en una historia de amor suele haber más de un muerto en el armario...

Carlos Salem

"ELEMENTAL, ESTIMAT WATSON!"

BIBLIOTECA LA BÒBILA. Fons especial de gènere negre i policíac

http://bobila.blogspot.com

la Biblioteca la Bòbila,

en col·laboració amb el Centre Cultural la Bòbila i el Círculo Holmes

 us conviden  al Cicle de Cinema Negre

"ELEMENTAL, ESTIMAT WATSON!"

Possiblement no hi ha una figura més reconeguda en la novel·la policíaca que la de Sherlock Holmes. Creat el 1887 per Arthur Conan Doyle, s'ha convertit des de la seva aparició en el detectiu per excel·lència, defensor de la justícia i combatent de la maldat, sempre acompanyat de l'inseparable doctor Watson.

Les seves aventures han captivat la imaginació de generacions senceres i el Guinnes World Records l'ha declarat el personatge de ficció més vegades dut al cinema, on ha estat interpretat per actors memorables com Basil Rathbone, Peter Cushing, Christopher Lee o Jeremy Brett.

En aquest cicle us proposem un recorregut per quatre films en què veurem en acció els dots deductius de Sherlock Holmes. Elemental, estimat Watson!

http://3.bp.blogspot.com/_w2CVIqr3Msk/SP9O2oJ76VI/AAAAAAAACmY/BzQoEDAst_0/s1600-h/elemental-watson1.jpg

Posiblemente no hay una figura más reconocida en la novela policiaca que la de Sherlock Holmes. Creado en 1887 por Arthur Conan Doyle, se ha convertido des de su aparición en el detective por excelencia, defensor de la justicia y combatiente del mal, siempre acompañado del inseparable doctor Watson.

Sus aventuras han cautivado la imaginación de generaciones enteras y el Guinnes World Records lo ha declarado el personaje de ficción más veces llevado al cine, donde ha sido interpretado por actores memorables como Basil Rathbone, Peter Cushing, Christopher Lee o Jeremy Brett.

En este ciclo os proponemos un recorrido por cuatro películas en las que veremos las dotes deductivas de Sherlock Holmes. ¡Elemental, querido Watson!

PROGRAMACIÓ / PROGRAMACIÓN

  • 06.11.2008  >> 19 h. La vida privada de Sherlock Holmes, de Billy Wilder
  • 13.11.2008  >> 19 h. Asesinato por decreto, de Bob Clark
  • 20.11.2008  >> 19 h. Sin pistas, de Thom Eberhardt
  • 27.11.2008  >> 19 h. El perro de Baskerville, de Terence Young

 

Entrada lliure / entrada libre

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PROPERS FESTIVALS / PRÓXIMOS FESTIVALES

 

 

 

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REVISTES DE GÈNERE NEGRE / REVISTAS DE GÉNERO NEGRO

Des de la barra lateral de EL BLOC DE LA BÒBILA <http://bobila.blogspot.com> pots descarregar-te el darrer número en format PDF de les següents revistes:

Desde la barra lateral de EL BLOC DE LA BÒBILA <http://bobila.blogspot.com> puedes descargarte el último número en formato pdf de las siguientes revistas:

.38 (Espanya)

A Quemarropa (Espanya)

Alibis (Canadà)

Crime Time (Gran Bretanya)

Il Gatto Nero (Itàlia)

Krimi-Tipp (Alemanya)

L'H Confidencial (Catalunya)

La Tête en Noir (França)

Les Polarophiles Tranquilles (França)

Marginalia (Canadà)

Milano Negra (Itàlia)

Sang a les mans (Catalunya)

 

Michael Connelly, Premio Carvalho 2009

Michael Connelly, Premio Carvalho 2009

Un escritor sabe que ha triunfado cuando su personaje le devora. Hay muchos ejemplos de canibalismo literario: Don Quijote se zampó a Cervantes, Madame Bovary a Flaubert, el Tenorio a Zorrilla… Eso es exactamente lo que ha sucedido con el detective Harry Bosch y su autor, el americano Michael Connelly, uno de los escritores de negra más leídos y premiados del mundo. Connelly acaba de publicar El observatorio, su 13ª novela protagonizada por Harry Bosch, una historia vertiginosa, con una trama pegada a la actualidad y un ritmo trepidante y lleno de suspense. Bosch, un tipo complejo, torturado, amante del jazz y con un largo historial de amores fallidos, deberá enfrentarse a uno de los sucesos más peligrosos de su carrera. El observatorio ha ganado el Premio de Novela Negra de The Seattle Times y ha sido elegido Libro Favorito del Año por Chicago Tribunes. Connelly, que trabajó como reportero de sucesos en Los Angeles Times antes de dedicarse a la literatura, consigue de nuevo recrear las pasiones del mundo en su última novela.

Tras incorporarse a la Unidad Especial de Homicidios del Departamento de Policía de Los Ángeles, Harry Bosch ha de investigar un asesinato que puede tener unas consecuencias escalofriantes para la seguridad nacional. El doctor Stanley Kent ha sido hallado muerto en el maletero de su coche, aparcado en el mirador de Mulholland Drive. Kent, un especialista en cáncer, tenía acceso a un peligroso material almacenado en varios hospitales de Los Ángeles. Poco antes de morir, el doctor había retirado una gran cantidad de cesio radioactivo, utilizado para el tratamiento del cáncer de útero, de la Clínica para Mujeres Santa Agata. Bosch averigua que dos tipos enmascarados habían amenazado a Kent con matar a su esposa si no les entregaba ese material. Luego se deshicieron de él con dos tiros en la nuca.

El detective teme que el asesinato sea parte de un devastador plan terrorista. Es preciso encontrar a los culpables antes de que sea demasiado tarde, pero el FBI y el Departamento de Seguridad Interna no están dispuestos a que Bosch y el Departamento de Policía sigan con el caso. La agente del FBI Rachel Walling, al frente de una unidad especial, se hace cargo y, a partir de ese momento, se niega a compartir información con Bosch. Su actitud, junto al hecho de que Walling fuese su antigua amante, sólo conseguirá aumentar la determinación del detective en seguir sus propias pistas para averiguar dónde se halla el cesio y a qué manos ha pasado. Al viejo zorro, acorralado por sus demonios personales, le guía como siempre un insobornable sentido de la justicia.

Con una trama vertiginosa que se desarrolla a lo largo de 12 horas, El observatorio mantiene el suspense hasta la última página. En la más pura tradición literaria anglosajona, El observatorio fue serializado en el New York Times Sunday Magazine. La novela incluye las 16 entregas más material inédito, nuevos personajes e inesperados obstáculos que tendrá que resolver uno de los policías con más fans en el mundo.

Michael Connelly, gran admirador de Raymond Chandler, ha convertido sus novelas de Harry Bosch, con el trasfondo de los bajos fondos de Los Angeles, en la mejor y más acerada crónica social del Estados Unidos de hoy. “Todo lo que deseo cabe en una novela negra”, ha confesado.



EL AUTOR:

Michael Connelly (Filadelfia, 1956) decidió convertirse en escritor tras descubrir los libros de Raymond Chandler. Estudió Periodismo y Escritura Creativa en la Universidad de Florida. Trabajó como periodista de sucesos para Los Angeles Times, uno de los periódicos más importantes de Estados Unidos, y durante ese tiempo aprendió los mecanismos del trabajo policial. En 1992 publicó su primera novela protagonizada por Harry Bosch, El eco negro, que fue premiada con el Premio Edgar, que conceden los escritores de novela negra de América. Fue el inicio de una serie inmensamente popular que ha recibido numerosos galardones. Sus novelas han ocupado de manera imbatible el primer puesto de las listas de más vendidos, han sido adaptadas al cine, han inspirado álbumes de música como Dark Sacred Night, The Music of Harry Bosch y DVD sobre los rincones de Los Ángeles que aparecen en sus historias. La obra de Connelly ha sido traducida a 35 idiomas. Sus dos últimas novelas, Echo Park y El Observatorio, están publicadas en Rocaeditorial, la cual recuperará la obra anterior del autor en su colección de bolsillo.



LA CRÍTICA HA DICHO:

Michael Connely es el gran cronista de la América actual” Guillermo Altares

El juicio a Michaell Connelly es inapelable para los lectores: condenado a derrochar talento” Ricard Ruiz Garzón

Harry Bosch daría muy bien en la pantalla, con su extraña melancolía” Félix Romeo

“Como el whisky añejo, el íntegro y sufriente detective Harry Bosch sólo mejora con la edad” Antonio Lozano, Qué leer

"Vertiginosas, absorbentes. También infernales. Michael Connelly tiene la sabiduría de jugar con el lector con muy buenas armas: un protagonista que no se amedrenta ante la boca del lobo, una trama perfecta y, aunque parezca extraño, de enorme encanto" Lilian Neuman

“Michaell Connelly escribe novelas negras. Cada una es distinta de las demás, pero todas son muy buenas. Es difícil encontrar a un autor tan regular en la excelencia”. Félix Linares

“Si no hubiera leído ninguna novela de Michael Connelly, lo habría hecho después de conocerle personalmente. Es un hombre que fascina. No me extraña que sus personajes lo hagan también” Yolanda García Serrano

Michael Connelly nos trae fragmentos de vida, de su falta, de su fin, de las secuelas que vivir deja en todos nosotros. Literatura áspera, muy áspera. Completamente descarnada. Literatura en los huesos. Como una exhumaciónJuan Ramón Biedma

Michael Connelly ha creado una legión peligrosa en sus novelas, la de los lectores adictos a las tramas que plantea. Es el número uno de la novela policíaca mundial, de eso no cabe duda. José Andrés Espelt (CRUCE DE CABLES)

Una lectura rápida, plena de intriga y suspense. Connelly plantea con brillantez una trama muy actual, la investigación de un crimen que amenaza la seguridad nacional” Publishers Weekly

www.michaelconnelly.com

En librerías el 10 noviembre

 

Fallece el escritor Tony Hillerman

Fallece el escritor Tony Hillerman

Sus novelas, protagonizadas por dos policías navajos, se tradujeron a 17 lenguas

 

NUEVA YORK.- El escritor estadounidense Tony Hillerman, que ambientaba sus novelas negras entre los indios del sudoeste de Estados Unidos, ha fallecido este domingo en un hospital de Albuquerque, en el estado de Nuevo México, como consecuencia de un problema pulmonar. Autor de numerosos ’bestsellers’, Hillerman tenía 83 años.


Sus ’thrillers’ en torno a los policías navajos Jim Chee y Joe Leaphorn se tradujeron a 17 lenguas. En la serie titulada ’The Navajo Mysteries’, destacan ’The blessing way’ (1970), ’The dance hall of the dead’ (1973), ’Listening woman’ (1978) y ’People of Darkness’ (1980), entre otras.


Como subrayó varias veces, Hillerman quería lograr comprensión y atención para la cultura de los indios americanos entre los lectores. Por eso, en sus novelas también describía sus creencias y sus rituales. ’Siempre me preocupó que los estadounidenses no tuvieran ni idea de la cultura india’, dijo una vez a la revista ’Publishers Weekly’.


Hillerman creció como hijo de un granjero en el pequeño pueblo de Sacred Heart en Oklahoma y asistió durante ocho años a un internado para indios. Gracias a su estrecho contacto con líderes tribales estaba bien informado sobre los ritos de navajos, hopis y zunis, tal y como ha informado ’The New York Times’.


Con ’The Blessing Way’, el ex periodista inició su serie de en total 18 novelas. En ellas, Leaphorn encarna al policía experimentado, que actúa de forma racional, mientras que el joven Chee realiza su trabajo en consonancia con la naturaleza y las tradiciones de los indios.


Hillerman fue distinguido por su trabajo, entre otros, con el Premio Edgar Allan Poe de la Asociación de Escritores de Novela Negra de Estados Unidos, así como con el Agatha Award por sus memorias, ’Seldom Disappointed’.

 

 

Juan Madrid: "La misión de la novela negra es desvelar las cloacas del sistema"

Juan Madrid: "La misión de la novela negra es desvelar las cloacas del sistema"

Tomás García Yebra / Colpisa
Madrid

¿Qué ocurriría si una joven promesa del periodismo se hace novia del Príncipe y aparece muerta en extrañas circunstancias? Ese es el atrevido y original planteamiento de Adiós, princesa (Ediciones B), la última novela de Juan Madrid (Málaga, 1947), un escritor que ha popularizado a lo largo de siete títulos al atípico detective Toni Romano. "Es una historia que está rigurosamente documentada", explica Madrid. "La periodista asesinada se llama Lidia Ripoll, pero todo lo que se cuenta le resultará familiar al lector", añade. "Aquí pongo a flote lo que no aparece en los periódicos, lo cual no significa que sean ciertos los hechos, porque al fin y al cabo se trata de una novela, pero sí es verdad -y perfectamente verosímil- el trasfondo".

A juicio del novelista malagueño, el auge actual del género detectivesco estriba en el que el público ha dejado de creerse las versiones oficiales de cualquier acontecimiento. "Sabe que una novela negra te está enfocando con una linterna lo que en la prensa y en la televisión aparece como una vela apagada". Opina que este tipo de literatura debe desvelar, sin remilgos, "las cloacas del sistema". Aunque lo paradójico del asunto, según dice, es que "la realidad suele estar tan podrida que si se la ofreces a la gente en crudo, sin cocinar, la rechazaría; una novela tiene que ser vibrante y entretenida, pero también tiene que ser verosímil y artística; la realidad, por sí misma, resulta indigerible".

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Páginas de sangre en el paisaje urbano

MERCEDES CASTRO - Madrid - 23/10/2008

Hay ciudades que se definen en nuestra imaginación tanto por el brillo de sus neones como por lo sórdido de sus callejones repletos de contenedores de basura, escaleras de incendios, sombras de gatos a la carrera y policías en busca de un malhechor.

La ficción es, sin duda, la que imprime a fuego en nuestro cerebro la idea de que las calles de una ciudad son algo más que una anodina vía pública: son también los escenarios de las novelas, películas, series y cómics que nos han hecho creer que tras las fachadas de los edificios, en los túneles del metro, hay "algo más". Hay muerte y sangre y criminales agazapados.

Cuando llegué a Madrid a finales de los ochenta traía en mi cabeza, he de confesarlo, un equipaje variopinto de retratos de la ciudad: los juzgados de plaza de Castilla repletos de quinquis y yonquis que transitaban los protagonistas de Turno de oficio,comedia madrileña de Trueba y Colomo, y las calles en gris y sepia del barrio de Salamanca por las que caminaba siempre alerta un Sancho Gracia caracterizado como Jarabo. Luego, la realidad, tan juguetona e irónica, me presentaría a un compañero de facultad que vivía en la misma planta del edificio donde éste cometió sus crímenes. A veces, con una copa de más, juraba que todavía podía oírse en la noche, por el hueco de la escalera, a sus víctimas chillar.

Tal vez se deba a series tan populares como Brigada Central o La huella del crimen, que ficcionó los asesinatos más escabrosos de nuestra historia reciente, o quizás al crisol variopinto de personas que confluyen, a veces con roces e incomprensión, pero lo cierto es que en el imaginario colectivo Madrid es una ciudad sangrienta, y así como algunos gustan de recorrerla trazando la ruta de los museos, yo no puedo sustraerme al eco cruento que se escucha en sus rincones, aun cuando sepa que muchos de los asesinatos no hayan sucedido. Será que escribo novela negra, o que me persigue la ficción con su reflejo distorsionado de la realidad, pero el caso es que en algunos lugares no dejo de oír a gente que no cesa de gritar y pedir auxilio.

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