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La Balacera

«Toda ciudad es mucho más compleja y oscura que sus atracciones turísticas»

«Toda ciudad es mucho más compleja y oscura que sus atracciones turísticas»

ALVARO BERMEJO

- En otro tiempo, Bélgica era el país de Tintín, de Balduino y Fabiola, y de los chocolates belgas. ¿Todo cambió con la red de pederastas descubierta por Marc Dutroux?

- Bélgica nunca ha tenido buen cartel. Antes sus vecinos se reían de ella y ahora se horrorizan. Un país de tebeo que de pronto se convierte en cómic para adultos. Pero por supuesto se trata de una visión distorsionada y muy reductora de la realidad.

- Salvando las distancias, su novela muestra otra cara poco gratificante de Bruselas. La Grande Place, ¿da para tanto?

- La Grande Place es un decorado que, con algunos retoques, podría estar en cualquier ciudad europea -como la Plaza Mayor de Madrid o la Concha de San Sebastián-. Toda ciudad es mucho más compleja, y oscura, que sus atracciones turísticas.

- Un día, el magnate Lebeaux recibe copia de una fotografía comprometedora y una llamada telefónica. A partir de aquí, ¿comienza una novela de género negro o más bien una novela política?

- Casi todas las buenas novelas negras son algo más que suspense y asesinatos; también en las novelas de Hammet, Ellroy o Chester Himes, entre otros muchos, se encuentra crítica social o del poder.

- Aparece un congoleño recién llegado a Bélgica. Pese a que en Zaire fue alguien importante, la policía de fronteras le aconseja darse la vuelta: «Regrese: allí tiene alguna oportunidad, aquí no va a tener ninguna». ¿Por qué?

- Se trata de una funcionaria que está cansada de ver el desengaño de los que llegan buscando una vida mejor; ella quiere revelarle que esto no es el paraíso. Pero quizá no tiene en cuenta lo suficiente que algunos inmigrantes llegan del infierno.

- Grandes avenidas de mansiones señoriales y al otro lado las casas míseras del barrio de los africanos. ¿Estamos hablando de la vieja Kinshasa, o de la Bruselas actual?

- Hace años, una sindicalista surafricana me dijo que nos equivocábamos cuando íbamos a África para buscar el Tercer Mundo; que lo teníamos en Europa. Desde entonces miro nuestras ciudades de otra manera.

- Sin embargo, otro de sus protagonistas es blanco pero tuvo que ir andando de Tournai a Bruselas para encontrar trabajo. La basura social, ¿no importa ya qué color tenga?

- El color sí importa. El grado de indefensión es mayor en los inmigrantes africanos que en un blanco, por pobre que sea.

- En su novela hay opiniones que suenan muy cercanas: «...Y los moros que llegan aquí, en cuanto cruzan la frontera, les ponen un piso y les pagan el colegio de sus ocho hijos». ¿Choque de civilizaciones o sociedad de supervivientes?

- Ante la imposibilidad de escupir hacia arriba por miedo a que les vuelva a caer encima, la mayoría de los maltratados escupe hacia abajo. En lugar de rebelarse, vierten su rabia sobre otros que están peor que ellos.

- «Esa es la diferencia entre el crimen y los negocios -escribe Raymond Chandler-: para hacer negocios hay que tener capital». Y usted, ¿sostiene la tesis?

- Hoy, para hacer negocios lo que se necesita son contactos al nivel adecuado. Si se tienen, conseguir el capital es fácil -en el peor de los casos, siempre se encontrará a algún tonto que invierta en la burbuja-.

- «Hay sitios de los que no se regresa, señor Lebeaux». La experiencia de la corrupción, como la de la degradación, ¿es irreparable?

- Suele serlo, porque con ella cambia también nuestra escala de valores. Quien se corrompe no se ve a sí mismo como corrupto, encuentra una justificación para su forma de actuar: desde el autónomo que evade impuestos al empresario que soborna a un político. A menudo condenamos actuaciones hasta que las realizamos nosotros mismos. Entonces no nos parecen tan mal.

- Donde más opresivo parece el friso de la marginalidad y la desesperanza, de pronto, el azar abre una brecha. ¿Necesitaba dar un respiro al lector, o cree realmente en los milagros?

- El único milagro es conservar la humanidad en condiciones tan precarias como las que soportan algunos. Los únicos que pueden aprovechar un favor del azar son quienes no se han dejado embrutecer totalmente.

- En realidad, las vidas ajenas, ¿son más propias de lo que pensamos?

- Desde luego, son mucho más cercanas de lo que nos gusta imaginar. En condiciones diferentes, todos seríamos muy distintos de lo que somos.

- En 1993 José Ovejero era un joven escritor que ganaba el premio Ciudad de Irún de Poesía. ¿Le sirvió de algo la experiencia para llegar hasta este Premio Primavera 2005?

- Me sirvió para comenzar a creer en mí, pero también para saber que los premios se olvidan, y que hay que seguir trabajando para dar una permanencia a la propia obra.

- Cuando mira hacia el País Vasco, ¿le viene algún recuerdo africano, nos ve en el Atomium, o más bien todo le suena a thriller?

- Me suena a conflicto tribal falso -como todos los conflictos tribales-, alimentado por intereses políticos y económicos no siempre confesables. Por suerte el País Vasco es mucho más que lo que sale en las noticias.

- En su última novela, Ignacio Vidal-Foch parodia a los «turistas del ideal» cuyas características son: un idealismo melifluo, el hedonismo a ultranza, la autoindulgencia y la gastronomía. ¿Se reconoce en alguna debilidad?

- En todas ellas, dependiendo del momento.

- George Orwell se consideraba miembro de la «izquierda disidente», muy distinta de la «izquierda oficial». Usted, ¿se atrevería a posicionarse en la España de hoy?

- Estoy en esa izquierda que no se ve representada por los partidos y sólo transforma su discurso en acción en ciertos momentos, es decir, pertenezco a la izquierda desorganizada.

- Y, si tuviera que elegir un adjetivo para la España de Zapatero, ¿cómo la definiría?

- Crispada. Más de lo que justifica la situación del país. Pero no creo que sea culpa de Zapatero. Al contrario; aunque no le voté, me da la impresión de ser una de las pocas personas sensatas de la política española.

- Entonces, díganoslo de una vez, ¿cuál es la razón de su pertinaz residencia en Bélgica?

- El buen tiempo.

- Al poeta José Ovejero: ¿Qué es lo más importante que nos ha enseñado el siglo XX?

- Debería habernos enseñado que el racismo sólo engendra horror y, como instrumento político, siempre oculta razones despreciables. Pero no estoy seguro de que lo hayamos aprendido de verdad.

- Y al narrador: ¿Qué nos queda por aprender en el XXI?

- Espero que mucho, porque si no es como para desesperarse.

- ¿Cuál es la manera más sabia de mejorar el mundo?

- Me remito a Kant: «Actúa de forma que la máxima de tu conducta pueda ser siempre un principio de Ley natural y universal».

- ¿Y usted, pagaría por eso?

- El importe del Premio Primavera, por lo menos.

www.diariovasco.com

Rubem Fonseca lanza una nueva novela negra

El escritor brasileño Rubem Fonseca regresó al género policial, con el que se ha hecho famoso, en su nueva novela, 'Mandrake: A biblia e a bengala', que llegó hoy a las librerías brasileñas.

Además de volver al género del que es considerado un maestro, Fonseca retomó en su nueva obra a uno de sus personajes más conocidos, Mandrake, un poco fiable abogado criminalista al que le encargan resolver misterios.

La novela, de doscientas páginas y con una tirada inicial de 15.000 ejemplares, fue lanzada por la editorial Companhia das Letras sin ningún festejo ni presentación, como ha sido norma para un escritor que detesta la publicidad y las entrevistas de prensa.

La novela negra ha convertido a Fonseca en uno de los escritores brasileños más premiados en el mundo. Entre otros reconocimientos cuenta con el premio Luis de Camoes, el más importante de la lengua portuguesa, y el de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, ambos obtenidos en 2003.

Este abogado y ex comisario, nacido en la ciudad de Juiz de Fora en 1925, inició su producción literaria a los 18 años con un libro de cuentos que nunca publicó.

Hasta casi veinticinco años después no vería la luz 'Los prisioneros', su segunda obra, en la que ya adopta el género policial y que precedió a una serie de novelas de diversos géneros, en las que trata la violencia y la delincuencia en las grandes ciudades.

Fonseca es considerado el padre de la literatura moderna urbana brasileña.

En la nueva novela, el mujeriego y erudito Mandrake tiene que investigar dos misteriosos crímenes, en uno de los cuales aparece como uno de los principales sospechosos.

En la otra historia, el duro investigador se dedica a la búsqueda de una rara biblia impresa por Johannes Gutenberg.

En su nueva novela, el autor de obras como 'Agosto', 'Bufo & Spallanzi' y 'El caso Morel', algunas de las cuales fueron llevadas al cine, utiliza todos los elementos clásicos del género negro, según la nota de presentación de sus editores.

'Es un enredo lleno de desdoblamientos en el que hay espacio para juegos de seducción, reflexiones sobre la ética de los abogados, necropsias, condesas italianas de identidad dudosa e individuos dispuestos a matar para tener en sus manos una biblia impresa por Gutenberg', explica la nota.

Terra Actualidad - EFE

«No consigo crear personajes españoles creíbles»

«No consigo crear personajes españoles creíbles»

«El contacto con otros escritores en la Semana Negra te carga las pilas y te estimula a seguir escribiendo»

VANESSA ORDIERES/GIJÓN

Raúl Argemí, escritor, periodista y trabajador de una empresa de 'catering', es uno de los fijos de la Semana Negra desde hace cuatro ediciones. Éste argentino, autor de 'Penúltimo nombre de guerra', ha conquistado premios como Novelpol y Brigada 21. Llega a Gijón para presentar su última novela negra, 'Patagonia chu chu'.

-¿Periodista y escritor, o escritor y periodista?

-Las dos cosas. Ahora no ejerzo el periodismo porque me tengo que cuidar, y es un profesión que hay que vivir de forma apasionante. Ambos trabajos son formas de escribir, de hecho, creo que todos los escritores deberían comenzar como periodistas, pues te ayuda a comprender que estás escribiendo para alguien.

-Por lo tanto, ¿su paso por el diario 'Río Negro' ha tenido influencia en su forma de escribir?

-Por supuesto. La palabra es una herramienta y el periodismo me ha enseñado a que si alguna página de la obra no me convence, se tira y se rehace, he aprendido a cortar y a cambiar cosas constantemente.

-¿Y su etapa de preso político durante la dictadura argentina?

-Esos diez años que estuve preso forman parte de mi vida, son tiempos muy duros que te determinan. Es una experiencia nada habitual que te hace cambiar ciertas visiones de la vida, incluso te pueden convertir en un marciano, pues encuentras que muy pocas personas piensan como tú.

-En todas sus novelas se hace referencia a Argentina, ¿es más fácil escribir sobre su país desde el otro lado del charco?

-El lenguaje es consecuencia de cómo piensas. A pesar de que lo he intentado no logro hacer personajes españoles creíbles, lo acabo llenando de tópicos exteriores. Voy a dejar pasar el tiempo para poner mi cabeza en el lugar donde estoy viviendo, a ver si me ayuda a crear nuevos personajes.

-¿Sus novelas tienen un público determinado?

-No, yo trato de escribir lo que me gustaría leer, si bien intento dirigirme a lectores más inteligentes que yo. Pretendo engatusar y seducir al público al que no le gustan las palabras de más.

-Ésta es su cuarta visita consecutiva a la Semana Negra, ¿qué le aporta?

-La primera vez me fui muy cargado de energía, ahora sé por qué: me ha hecho sentirme orgulloso de estar en el mundo de los narradores, y es una buena manera de conectar con otros compañeros, y me doy cuenta que todos tenemos las mismas preocupaciones, lo que te carga las pilas y te estimula a seguir escribiendo.

servicios.elcomerciodigital.com

El argentino Argemí y mexicano Ramírez ganan premio Hammett

El escritor argentino Raúl Argemí, con la novela 'Penúltimo nombre de guerra', y el mexicano Rafael Ramírez Heredia, con 'La mara', fueron galardonados hoy con el premio 'Dashiel Hammett' que concede la Asociación Internacional de Escritores Policiacos a la mejor novela negra escrita el último año.

El jurado decidió por unanimidad conceder el galardón, que se falla en la Semana Negra de Gijón, a estas dos obras por la 'alta calidad' de la narración y la 'profunda investigación' de hechos que abordan distintos aspectos de la realidad iberoamericana.

El premio 'Rodolfo Walsh', a la mejor obra de no ficción, lo consiguió el mexicano Eduardo Monteverde con 'Lo peor del horror', en la que aborda el 'terrible infierno cotidiano de las clases sociales desfavorecidas', según el acta del jurado.

Dos novelas mexicanas, finalistas en Semana Negra de Gijón

Dos novelas mexicanas, finalistas en Semana Negra de Gijón

Cinco novelas del género negro —dos españolas, dos mexicanas y una argentina— son las finalistas del Premio Dashiel Hammett que la Semana Negra anunciará el viernes en la ciudad española de Gijón.

En esta XVIII edición del festival, la realidad iberoamericana es el hilo conductor de varias de las obras de ficción que han quedado finalistas a este premio concedido por la Asociación Internacional de Escritores Policiacos.

La violencia de las bandas juveniles en El Salvador y en Guatemala se refleja en La mara, del mexicano Rafael Ramírez Heredia; su paisano Elmer Mendoza plasma la corrupción en México con El efecto tequila, y el argentino Raúl Argemí muestra el péndulo entre guerrilla y represión en su país en Penúltimo nombre de guerra.
Las dos novelas finalistas firmadas por autores españoles son de Francisco González Ledesma, Tiempo de Venganza, y Asalto a la Virreina, de Andreu Martín y Carles Quílez.
Al Premio Rodolfo Walsh, que también será fallado el viernes, optan el peruano Eric Frattini con La Santa Alianza: cinco siglos de espionaje vaticano; el mexicano Eduardo Monteverde con Lo peor del horror; el español Carles Quílez con Psicópata; el también español Ramón J. Campos con Yak 42, honor y verdad, y el argentino Osvaldo Aguirre con Enemigos públicos.

Este galardón de no-ficción tiene el objetivo de cubrir un género de fronteras poco definidas, entre el ensayo y el gran reportaje periodístico de investigación.
Las obras finalistas al Premio Memorial Silverio Cañada para primera novela negra son: Celda 211, del español Francisco Pérez Gandul; Nevermore, del cubano Reynaldo Cañizares, y La clave Pinner, de Andrés Pérez Domínguez.

Al premio Espartaco de novela histórica optan tres novelas españolas: Cabo Trafalgar, de Arturo Pérez Reverte; Ladrones de tinta, de Mateo Sagasta, y El número de Dios, de José Luis Corral, y la mexicana Angeles del abismo, de Enrique Serna.

www.cronica.com.mx

Guerra Garrido presenta en la Semana Negra su novela sobre la Gran Vía madrileña

Por 'La Gran Vía es New York' desfilan 400 personajes en clave de ficción Recoge un siglo del corazón de Madrid

La última novela de Raúl Guerra Garrido (Madrid, 1935) 'La Gran Vía es Nueva York' es una crónica en clave de ficción de casi un siglo de existencia de la Gran Vía madrileña. Por ella desfilan unos 400 personajes descritos mediante una prosa que Paco Ignacio Taibo II comparó con «el mejor John Dos Pasos». De hecho, el director de la Semana Negra aseguró que es el mejor de los aproximadamente 300 libros que los organizadores del festival gijonés se leyeron para su preparación durante el último año.

Á.FABIÁN./COLPISA/ GIJÓN

La novela arranca con un pintor que es abordado por la policía cuando se dispone, al natural en plena calle, a reflejar en un lienzo la Gran Vía a primerísima hora de la mañana. En la figura del pintor adivinamos enseguida la identidad de Antonio López pintando el edificio 'Metrópolis'. Como hiciera al artista plástico con sus pinceles, el libro de Raúl Guerra Garrido es un cuadro literario de un siglo del corazón de Madrid. El escritor señala que «no es la historia de una calle, sino de las historias que suceden en la calle, entre una ciudad que hace a los personajes y unos personajes que hacen a la ciudad».

Es una novela de género negro porque, según su autor, le gustan «las narraciones de situaciones límite». En este caso, la novela aparece repleta de pillos, macarras, timadores, sinvergüenzas, chiflados, buscavidas, tomadores e incluso graffitis, ya que Guerra Garrido dice que «igual que una canción puede definir una época, eso también sucede a veces con una pintada».

Esta novela es el relato de la apertura de la ciudad al dinero, con la instalación en la Gran Vía de comercios, bancos y cines, pero también de todos los caraduras que tratan de hacerse de cualquier modo con ese dinero.

El cine también ocupa un espacio de privilegio en la novela, igual que en la emblemática calle madrileña. Varios de sus capítulos llevan por denominación títulos de películas parafraseados. Guerra Garrido recordó que «no hay estreno en España que sea un estreno de verdad y que no sea en la Gran Vía», una calle que «fue creada en 1910 y pasó por infinidad de situaciones.

www.larioja.com

La neblina de la crisis

Por Dalia Acosta

LA HABANA, jul (IPS) - El ex teniente de investigaciones de la policía Mario Conde contempla el júbilo de su perro Basura ante la comida y recuerda al anciano que varios días atrás le pidió dos pesos, un peso, cualquier cosa, para comprar algo de comer.

Alejado de la fuerza de seguridad y dedicado al negocio de la compra y venta de libros viejos, Conde mira la realidad cubana de 2003 y se pregunta ”por qué hay tanta gente jodida” y si será cierto que ”viene el fin del mundo”

”¿Qué nos pasó?”, es el trasfondo de ”La neblina del ayer”, la novela del escritor cubano Leonardo Padura que tiene como protagonista a Conde, publicada en junio por la editorial española Tusquets y que se empieza a vender en varios países de Europa y América Latina.

”Siempre entendí mi ejercicio como escritor como un diálogo con la realidad. No concibo crear un libro como un simple divertimento. No concibo hacer literatura por el simple placer de la literatura, sino por su función social, su rol social”, dijo Padura a IPS.

Considerado uno de los escritores contemporáneos cubanos más leídos en su país, Padura vuelve a usar la ficción como medio para escribir una crónica dura y descarnada de esta isla caribeña tras la crisis de los años 90, desatada por la desaparición a comienzos de esa década de la Unión Soviética, su principal socia comercial.

La búsqueda de una cantante de boleros del pasado es el hilo conductor de una historia que se adentra en el negocio privado de la venta de libros, la marginalidad de un barrio habanero, la violencia cotidiana, las drogas y la mafia emergente.

Pero sobre todo está lo que un personaje llama ”el cansancio histórico” de una generación, el poder del dinero por encima de los valores humanos que dominaron en décadas anteriores y el sentir de una juventud que no quiere parecerse a sus padres.

Aunque cree que ”la literatura no puede suplir al periodismo”, Padura piensa que la narrativa cubana ”se ha visto obligada a cumplir un rol que el periodismo ha dejado o que ha sido incapaz de desempeñar” en las últimas décadas.

El periodista, narrador y ensayista se dio a conocer en Cuba hace unos 20 años con su trabajo como reportero en el suplemento cultural El Caimán Barbudo y, sobre todo, por el periodismo literario que realizó para el diario Juventud Rebelde.

Con la publicación en 1984 de ”Con la espada y con la pluma: comentarios al Inca Garcilaso”, se inaugura una obra ensayística que incluye varios textos sobre los escritores cubanos Alejo Carpentier (1904-1980) y José María Heredia (1803-1839), y de la novela policíaca actual.

En 1988 aparece ”Fiebre de Caballos”, novela corta que sirvió de antesala a la serie policial ”Las cuatro estaciones” con los títulos ”Vientos de Cuaresma” (1994), ”Pasado perfecto” (1995), ”Máscaras” (1997) y ”Paisaje de Otoño” (1998).

”La novela de mi vida” (2001) es, según el escritor cubano Jorge Luis Arcos, ”una de las más complejas y ambiciosas que ha intentado un escritor cubano”.

En esa obra, Fernando Terry, un emigrado cubano en España, regresa a la isla ante la posibilidad de que aparezca una novela perdida de Heredia. Las historias del poeta, de su hijo y de Terry se entrelazan para hurgar en la formación de identidad nacional.

”No quería escribir una biografía de Heredia, sino mirarlo desde la actualidad. Quería proyectar su vida, el momento fundacional de la cultura y de la espiritualidad cubana, que él vive, desde la perspectiva de la crisis de hoy”, afirma Padura.

La opción por la literatura policíaca también fue un reto. Los ”tipos malos” de sus libros no son delincuentes comunes o agentes de servicios de inteligencia enemiga sino un jefe de empresa, un diplomático reconocido o una profesora de preuniversitario (bachillerato).

Al mismo tiempo, la relación con la delincuencia común puede llegar a ser ”casi cariñosa”. Mario Conde ”sabe que es la falta de espacios sociales lo que lleva a estos individuos a delinquir, no su vocación criminal”, afirma el novelista.

Así, al final de ”La neblina del ayer”, uno de los personajes afirma que lo peor de la historia es que no se sabe quién es el malo: un hombre enamorado, una mujer desaparecida, una madre defensora de sus hijos o un hombre que quiso saber la verdad.

Para Padura, el papel propagandístico que cumple la prensa cubana, controlada por el Estado, ha propiciado que la narrativa se haya llenado, ”de una manera casi agobiante, de balseros, prostitutas, drogadictos, corruptos y gente violenta”.

Todo el ”fermento social”, la crisis económica y los cambios producidos en Cuba desde inicios de los años 90 que no fueron mostrados por la prensa encontraron su espacio en la ficción, afirma.

A juicio del escritor, ”cualquier persona en el futuro, para entender lo que ha pasado en la Cuba de estos años, va a encontrar una percepción mucho más cercana a la realidad en la literatura que en el periodismo”.

”Sin la crisis de los años 90, mi literatura hubiera sido otra o no hubiera sido”, asegura. (FIN/2005)

Biedma devuelve a la calle la novela negra con su ópera prima

JAVIER CUEVAS 14/07/2005

"Salvaje y anticlerical". Así describió ayer el director de la Semana Negra de Gijón la primera novela de Juan Ramón Biedma, El manuscrito de Dios , publicada por Ediciones B.

El escritor defiende una estilo "que se deje de marcar límites entre lo serio y lo que no lo es", con el objetivo de devolverla a la calle, el lugar del que procede. En su libro, Biedma recupera del género policíaco "aquellos elementos que tanto nos apasionaban de pequeños". Esto es, la lluvia, el ambiente oscuro y las ciudades tristes. Todo ello poblado de una colección de personajes que, en mayor o menor medida, tienen algo de maldad en su interior.

La trama comienza en Roma a mediados del siglo XIX, pero tendrá continuos saltos de tiempo y lugar. A raíz de una decisión del papa que, el la práctica, vacía de contenido la Inquisición, se crea un movimiento clandestino dentro de la Iglesia para restaurarlo. Comienza en ese momento una cuenta atrás por hacerse con cinco maletas, en posesión de cinco personas distintas. Lo que hay en su interior será uno de los misterios que desvele el libro.

Biedma desechó las comparaciones con la novela chatarra porque, además de tratarse de una obra que finalizó en el 2001, mucho antes del éxito de este género, incluye diversas referencias a la historia de la literatura. El tiempo transcurrido hasta su publicación le ha permitido finalizar otra más, El espectro del monstruo , en la que prescindirá de los elementos sobrenaturales.

GUSTO POR LA MUERTE

El argentino Raúl Argemí vuelve a la Semana Negra, esta vez con dos novela publicada en España. Penúltimo nombre de guerra , finalista al Hammet y con la que ha ganado los premios Luis Berenguer y Brigada 21, y su última creación, Patagonia Chu Chu .

Argemí confesó estar "mas cerca de la muerte que del amor", lo que explicaría el elevado número de asesinatos en sus historias. Para él, que pasó una década encarcelado durante la dictadura argentina, la muerte es lo único duradero y la confrontación con ella "es lo que te dice quien eres y quien no eres".

En Patagonia Chu Chu , sin embargo, cuenta la historia de un tren de vía estrecha y, como adelantó ayer su autor, "está llena de personajes queridos". El premio Hammet de novela negra se falla mañana, aunque Taibo manifiesta que los premios cosechados por Argemí han metido presión al jurado.

www.lavozdeasturias.com

Argemí confiesa estar más cerca de la muerte que del amor

El escritor argentino Raúl Argemí, candidato al premio Hammet de literatura policiaca con 'Penúltimo nombre de guerra', confesó hoy que la muerte es un tema recurrente en su obra porque se le ha 'cruzado inexorablemente' a lo largo de su vida y la considera 'uno de los hechos más vitales' del ser humano.

'Estoy más cerca de la muerte que del amor y entonces escribo novela negra', dijo Argemí durante la rueda de prensa que dio en la Semana Negra de Gijón, como anticipo de la presentación de su último libro 'Patagonia Chu Chu', elaborada con personajes 'mucho más queribles' que los de sus otros libros.

Argemí dijo que después de escribir durante ocho años 'Penúltimo nombre de guerra', como 'un juego de espejismos' con superposiciones de distintas personalidades en cada uno de los personajes 'necesitaba escribir algo más humano' y que 'Patagonia Chu Chu' se le 'llenó de personajes queribles'.

El escritor bonaerense, considerado como uno de los más ácidos narradores de la realidad argentina en su obra de ficción, compite este año por el premio Hammet de literatura policiaca que fallará el jurado este fin de semana en la Semana Negra.

El autor de 'Los muertos siempre pierden los zapatos' anunció que tiene en carpeta una novela ambientada en la Argentina durante el mundial de Fútbol de 1978, con la dictadura como telón de fondo y como protagonista del terrorismo de Estado, pero visto desde una perspectiva inédita.

Argemí se centra en esta obra en el mundo del hampa, el de las bandas de ladrones que ven 'invadido su territorio' y reducido su mercado por los militares que se dedicaron a saquear las propiedades de las personas que eran secuestradas y luego desaparecidas.

También advirtió de que tiene una novela inédita 'que está esperando a alguna editorial que se anime a publicarla' con la música de rock and roll como eje argumental titulada 'Blues de los jardines quemados', y que espera terminar este año una trilogía protagonizada por un detective muerto como una 'parodia de la novela negra'.

También presentó hoy el escritor sevillano Juan Ramón Biedma su primera obra 'El manuscrito de Dios', premio Umbriel de Novela Negra publicada por Ediciones B, que fue calificada como 'salvaje y anticlerical', por el director del festival multicultural de Gijón, Paco Ignacio Taibo II.

Biedma admitió que esta obra 'es absolutamente salvaje', pero en ella quiso destacar 'la atmósfera oscura y cerrada de la ciudad actual' en un texto con saltos en el tiempo con personajes que 'son todos malos' y que están inspirados en 'la ambigüedad moral del cine norteamericano de los años 30'.

La novela aborda las conspiraciones de la iglesia católica desde el siglo XIX con una trama de intriga centrada en la búsqueda de cinco maletas que nadie sabe lo que contienen y consigue el récord de curas muertos por página.

El sudafricano James McClure presentó la edición española de 'El leopardo de la medianoche' que junto a 'Concierto para disparo y orquesta', de Mario Lacruz, conforman los dos primeros títulos de la serie Mares Negros de Editorial Funambulista.

Terra Actualidad - EFE

Heinichen: 'La novela policiaca es el espejo del mundo moderno'

El escritor alemán Veit Heinichen presentó hoy su novela 'Muerte en lista de espera', de un género, el policiaco, que él considera 'espejo de la sociedad moderna' y en la que incluye a personajes reales como Berlusconi o Aznar, con un trasfondo de tráfico de órganos.

'Estos libros policiacos desempeñan hoy un papel especial' y son 'mucho más profundos que la bañera en que se leen', destacó este autor, uno de los elegidos por la editorial Siruela para ampliar 'con obras de calidad' su colección 'Nuevos tiempos', según su responsable Ofelia Grande.

Veit Heinichen quien presentó su novela en el Circulo de Bellas Artes, consideró 'un placer' hacerlo en Madrid, ciudad que considera 'única y verdaderamente excepcional', en la que incluso se olvidó de su propio cumpleaños.

Heinichen subrayó el exhaustivo seguimiento de la actualidad que hace la novela policiaca y comentó irónico que el tratamiento 'algo despectivo' que da a algunos personajes reales 'no crea problemas porque la extrema derecha ya no lee'.

'Muerte en lista de espera' es su tercera obra policíaca protagonizada por el inspector Proteo Laurenti, cuyo nombre es una doble metáfora: alude, por un lado, al mitológico dios griego que se transforma y nunca se deja atrapar, y por otro a una especie de lagartija que vive en los abismos de los ríos subterráneos del karst (Proteo, a su vez, escarba en los abismos del ser humano).

Esta vez el inspector se encargará de investigar el tráfico de órganos, un tema sobre el que este autor cree que 'deberemos preocuparnos mucho en el futuro'.

La obra muestra dos realidades que suponen una metáfora de la sociedad actual: una persona mortalmente enferma, pero muy rica, y otra persona sana, pero sin medios para sobrevivir.

Para dotar a su novela de autenticidad, Veit Heinichen explicó que contactó con todos los grupos implicados: investigadores, delincuentes y víctimas. Este último grupo supuso para él 'el factor más cruel y el momento más difícil', 'porque están llenas de miedo', dijo.

Heinichen afirmó que ha oído y aprendido 'cosas que me hubiera gustado no aprender ni oír jamás'.

La novela policiaca, según el autor, brinda la oportunidad de 'conocer un cuarto grupo: nosotros', grupo referido al conjunto de la sociedad moderna que 'gira la cabeza' y da la espalda al problema del tráfico de órganos.

La colección 'Nuevos tiempos' está integrada por obras de cinco autores de diferentes nacionalidades, tales como Batya Gur o Fred Vargas, que ya han obtenido el interés del público español, o Charlotte Carter, Giorgio Todde o Veit Heinichen, aún desconocidos 'pero prometedores', aseguró la editora Ofelia Grande.

Terra Actualidad - EFE

Director Semana Negra propondrá Mañas para Premio Hammet Novela

El director de la Semana Negra de Gijón, el escritor Paco Ignacio Taibo II, anunció hoy que propondrá la última novela de José Angel Mañas, 'El caso Karen', para el Premio Hammet que se fallará en este festival multicultural el año que viene.

Taibo hizo este anuncio en la rueda de prensa en la que el escritor español José Angel Mañas presentó en la Semana Negra 'El caso Karen', 'una novela muy interesante e importante por la novedosa forma de aproximarse al género negro y por los recursos estilísticos que despliega', según comentó.

Taibo, que ha ganado el premio Hammet de novela en tres ediciones, aclaró que realizará tal propuesta desde la sección mexicana de la Asociación Internacional de Escritores de Novela Policiaca.

El director del certamen que se celebra en Gijón hasta el próximo domingo, elogió el libro y a su autor, de quien dijo que 'ha conseguido una novela llena de sensibilidad y anécdotas, en la que se revelan muchas cosas y en la que Mañas mete caña con singular alegría y capacidad crítica al mundillo literario del famoseo y las modas', afirmó.

En 'El caso Karen' el también autor de 'Historias del Kronen' y 'Mensaka' cuenta a través de la visión de siete personajes la vida de una joven novelista que no ha sabido asimilar el éxito y que aparece muerta de forma misteriosa.

El autor de 'Historias del Kronen' utiliza varias voces para desarrollar la trama. Por una parte, está la investigación policial y, por otra, hay un narrador que va desenmascarando los días previos a la muerte de la escritora, sus relaciones sentimentales y las profesionales.

Con una columna vertebral de novela negra, el escritor 'apuesta por la mezcla de distintos géneros con una construcción en forma de 'varias perspectivas de los siete personajes que la rodean y que cuentan sus visiones sobre ella, que al final son muy coincidentes', explicó Mañas.

Policías, 'yonkis', gente alternativa, críticos literarios, novios punkis que se creen directores de cine 'gore', editores, traficantes de droga, escritores frustrados y escritores con el éxito subido son algunos de los personajes que circulan a lo largo de 'El Caso Karen' (Destino), la novela 'más cuajada, redonda y que más deleite puede dar al lector' de José Angel Mañas (Madrid, 1971), como él mismo señaló durante la rueda de prensa.

La historia central gira en torno al personaje de Karen del Corral, una joven escritora que con una sola novela se convierte en un fenómeno mediático y que, tras recibir un prestigioso premio, aparece muerta bajo el balcón de su casa, aparentemente por suicidio.

Mañas afirmó que 'Karen es un personaje de ficción y un arquetipo' y preguntado sobre posibles semejanzas entre la protagonista de la historia y la escritora Lucía Etxebarría, el autor no lo negó, aunque sí afirmó que 'lo importante no son los personajes en los que el escritor se inspira, sino que funcionen en la ficción con potencia y autonomía para que se entienda todo'.

Sobre la mezcla de realidad y ficción, Mañas reconoció 'haber intentado un retrato realista del mundo literario y sacarle los colores pero siempre con humor y empatizando con los personajes'.

Tras definir la novela como 'compleja y con distintos niveles de lectura' Mañas se mostró satisfecho del trabajo de 'más de tres años de documentación e investigación para luego decantar el libro de las 400 páginas iniciales a las 230 finales'.

Encantado con la acogida que el libro está teniendo entre el público, 'incluso en el mundillo literario', Jose Angel Mañas aseguró hoy en Gijón que no le importaría que fuera adaptado al cine como ya ha ocurrido con tres de sus seis libros anteriores, aunque negó que 'escriba con una visión cinematográfica'.

Para Mañas el interés que sus obras despiertan entre los directores de cine estriba en que trata de armar 'buenas historias con buenos personajes' y que no le da miedo el resultado final, 'ya que son cosas distintas y todo se basa en la sintonía con el director', afirmó.

Terra Actualidad - EFE

DEBATE SOBRE LA NOVELA HISTORICA

Las actividades dela Semana Negra comenzarán hoy a las 17 horas, con una tertulia en la que participarán 13 autores latinoamericanos. A las 18 horas llegará el turno para el análisis del panorama de la novela histórica en la literatura española, a cargo de siete escritores. A las 19.30, Miguel Barrero presentará su obra ´Espejo´.

Una hora más tarde se dará a conocer la nueva colección de novela negra ´Crimen y misterio´. La escritora norteamericana Denise Hamilton, que trabajó durante una década como periodista en ´Los Angeles Times´, participará en la sección ´Lanzamientos de la Semana´. En el apartado musical, la Carpa del Encuentro será escenario de una sesión folk en la que participarán Xuacu Amieva, José Manuel Tejedor y Rubén Alba. Charmaine Neville, hija de Art Neville (componente de los Neville Brothers), estará en el escenario central a las 23 horas.

Simultáneamente, la carpa que comparten el Crossroad Festival y el Savoy acogerá una actuación de la banda californiana de swing Royal Crown Revue, que repetirán mañana. También a las 23 horas, el Ateneo Obrero presentará en la carpa de Radio Kras el DVD ´Hablan las paredes´, trabajo realizado con motivo de ´La noche de las palabras´ celebrado el pasado 13 de mayo en el marco del último Salón del Libro Iberoamericano. El acto será seguido de la proyección del DVD.

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Anne Holt triunfa como autora de novela policiaca

Ediciones B publica una novela de la ex ministra de Justicia de Noruega

Francisco González Ledesma presenta también su última obra

M. EUGENIA IBAÑEZ 12/07/2005

Una debutante en las librerías españolas, Anne Holt, y un veterano de muchas guerras literarias, Francisco González Ledesma, fueron los platos fuertes que ayer expusieron sus argumentos en la Semana Negra de Gijón, una peculiar feria de la novela policiaca y sus variantes que, en la presente edición, la 18, ha reunido a casi 150 escritores y autores de cómic. La autora noruega presentó Castigo (Ediciones B) y el catalán, Cinco mujeres y media (Planeta), ambos libros de reciente aparición en España.

Holt llega a Gijón con cuatro millones de ejemplares vendidos de sus doce títulos publicados y traducidos a dieciséis idiomas y con una carrera polifacética: periodista, presentadora de televisión, abogada con bufete propio y ministra de Justicia de Noruega entre 1986 y 1987. Hoy, con 48 años, ha cerrado su despacho y se dedica de lleno a escribir novelas policiacas --"es lo que siempre quise hacer"--, trabajo que compagina con una colaboración periódica sobre fútbol en un diario noruego.

INDAGAR LAS CAUSAS La narrativa de Holt responde a los esquemas de la llamada escuela nórdica, cuyo exponente más conocido es el sueco Henning Mankell y cuyos orígenes hay que buscarlos en el matrimonio formado por Maj Sjowall y Per Wahloo, éste fallecido y ella actual traductora al sueco de las novelas de Holt.

La escritora noruega considera que en las obras de Mankell y en las suyas lo importante no es descubrir al lector el nombre del culpable de un delito, sino "indagar las causas que lo motivaron, hacer el perfil psicológico del delincuente y señalar los problemas de la sociedad que acoge a esos individuos".

Por su parte, González Ledesma (Barcelona, 1927) prefiere hurgar en los peores comportamientos del adulto, la avaricia y el afán desmedido de riqueza, con Méndez, un policía al borde de la jubilación, arrinconado y nunca bien visto por sus superiores pero con el espíritu muy vivo.

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DE PASEO POR LA SEMANA NEGRA

La Semana Negra no para. Hoy tendrá lugar, en los distintos escenarios del recinto, diferentes actividades dedicadas a la lectura y a la novela negra. Destaca la presentación de las novelas Castigo, de Anne Holt; y El crimen de Amagansett, de Mark Mills. Además, sobre las 20.45 horas, en la carpa encuentro, Peter Berling, una de las estrellas de la 18 edición de la Semana Negra, dará rienda suelta a sus cruzadas en Charlando con Peter Berling. A las 20.30, la carpa AQ acogerá la presentación de Por qué una norteamericana habla sobre guardias civiles?, de Rebecca Pawel.

La nota musical correrá a cargo de la artista asturiana de tonada Anabel Santiago que ofrecerá, a partir de las 23.00 horas, un recital donde repasará temas de su nuevo proyecto discográfico.

Completan el cartel de hoy, la tertulia Latinoamericana Y por qué demonios nos tenemos que reunir en Europa?, con Rebeca Murga, Elmer Mendoza, Rolo Diez, Justo Vasco y Eduardo Monteverde, entre otros. En torno a las 18.00 horas, el espacio AQ, acogerá una mesa redonda bajo el título Y ahora Apocalipsis; y a las 19.00 horas, tendrá lugar la presentación de Cinco mujeres y media, de Francisco González Ledesma.

Exposiciones, música, feria del libro, atracciones, terrazas y presentaciones completan el cartel.

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El vigor de la novela negra latinoamericana

Los autores que participan en la Semana de Gijón reflexionan sobre los nuevos retos del género

La literatura negra latinoamericana ha cumplido la inquietante función de desvelar la realidad profunda de unas estructuras vedadas al conocimiento público. Su fortaleza y vigor, apuntan los escritores hispanohablantes del otro lado del Atlántico asistentes a la Semana Negra de Gijón, tiene que ver con su compromiso e implicación con la realidad cotidiana. Pero todos ponen el énfasis en la afirmación de que el género negro se justifica, antes que nada, por ser verdadera literatura. Y una literatura, además, con gran capacidad de reinvención, que rompe los esquemas tradicionales del género, se mezcla con otros géneros, pero mantiene siempre la fidelidad con la realidad inminente, lo que le otorga, aseguran, plena vigencia.

JAVIER CUARTAS - Oviedo

EL PAÍS - Cultura - 10-07-2005

El escritor argentino afincado en Barcelona Raúl Argemí cree que la diferencia crucial entre la novela negra latinoamericana y la de otras áreas geográficas es que nace "en un territorio distinto". En Norteamérica y Europa la novelística es "más conservadora" porque son áreas "en las que se cree en la justicia establecida", mientras que en América Latina "no se confía en la justicia. En Latinoamérica la novela negra te remite a lo más profundo del género porque nace de una sensación profunda de injusticia". Fritz Glockner, autor mexicano, suscribe esa distinción: "La literatura de mi país no cuenta con detectives clásicos porque en México la justicia no es bien vista. Un policía mexicano, por naturaleza, no puede ser bueno". El argentino exiliado en México Rolo Díez señala: "Si hay un rasgo propio, es el de mantener una mayor relación con la situación política y social". "Es más fácil decir de la novela policiaca latinoamericana que es de izquierdas que decirlo, por ejemplo, de la francesa".

Pero no es una novela política, como tercia el cubano Leonardo Padura, quien opina que si este género "tuviese una intención política, ya se hubiese agotado. Si tiene capacidad de reproducirse es, sobre todo, porque es literatura". La editora francesa Anne Marie Metailié, que ha publicado en su país en los últimos 20 años a muchos autores latinoamericanos del género, es aún más contundente: "Yo no publico literatura negra, sino literatura. No me interesan las malas novelas de asesinatos en serie, sino la narrativa que puede dar cuenta de los cambios de la sociedad en la que vivimos. Por eso publico a los buenos autores del género. Para mí la literatura es contar bien una historia y en la que el estilo esté al servicio de lo que se narra".

Para el mexicano Elmer Mendoza, "la novela negra pone ante los ojos de la sociedad a la sociedad misma con todos sus aspectos negativos". Y, en el caso latinoamericano, hay "una incorporación de la temática ligada a la política, la guerrilla, la represión policial y la gente que está amenazada por el funcionamiento del Estado". Y cree que "a partir del brasileño Rubem Fonseca hay una verdadera voluntad de crear estilo, y de buscar un sentido literario adicional".

Padura sostiene que el fenómeno se produce en todo el ámbito iberoamericano, es decir, "la península Ibérica y la América luso-española". "Los grandes maestros han sido Manuel Vázquez Montalbán y Rubem Fonseca. Ellos son los creadores de esta tendencia de la novela policiaca que hace la crónica de la sociedad y de las ciudades modernas". El cubano residente en Gijón Justo Vasco asevera: "La novela negra entra en terrenos vedados para la prensa y trabaja con realidades duras y terribles".

Paco Ignacio Taibo II, director de la Semana Negra, lo explica así: "La literatura necesita distancia, pero si existiese una literatura de respuesta inmediata, ésa sería la novela negra, porque hunde sus anclas en lo cotidiano, también en el lenguaje". "Hace cinco años, si querías saber qué estaba pasando en Bogotá, Buenos Aires, México... tenías que apelar a la literatura negra. Era la gran narradora del subterráneo en sociedades con un subterráneo enorme: movidas desde el poder, ilegalidades, trasfondos oscuros, represiones...".

"Este momento, de reflejo más o menos inmediato, ha ido tendiendo a su espacio natural, que es el periodismo, porque no podía prolongarse durante mucho tiempo como función de la literatura hacer descripciones inmediatas. La novela negra latinoamericana ha entrado ahora en un etapa de búsqueda de otras cosas que contar, bien una novela de aventuras más integral, la historia o una novela urbana con elementos mixtos de fantasía y género negro", analiza Taibo.

www.elpais.es

Ed McBain, maestro de la novela negra americana, muere a los 78 años

LA VANGUARDIA - 09/07/2005
CONNECTICUT. (Agencias.)


Ed McBain, una de las grandes figuras de la novela negra americana, maestro del género en su vertiente urbana y especialmente conocido por sus Crónicas del Distrito 87º, murió el miércoles en su casa de Connecticut a los 78 años a causa de un cáncer de laringe, informó su agente, Jane Gelfman.

El novelista, cuyo nombre auténtico era Salvatore Lombino, se llamaba según el registro civil Evan Hunter, y era aficionado a jugar con los seudónimos.

Desde su primer bestséller en 1954, que dio lugar al filme Semilla de maldad de Richard Brooks, McBain firmó más de ochenta obras, de las que se han vendido 100 millones de ejemplares. Trabajó también mucho para el cine, donde su obra fue adaptada, entre otros, por Akira Kurosawa, Claude Chabrol y Michel Audiard. Fue el guionista del filme Los pájaros de Alfred Hitchcock. "El cine es muy seductor. Ganas mucho dinero con él, pero corres peligro de perder tu personalidad", decía.

Pero Ed McBain se hizo popular sobre todo con su serie Distrito 87º, iniciada en 1956, centrada en la comisaría de una ciudad imaginaria, sucia y violenta, que ha sido escenario de medio centenar de casos criminales. Son novelas con asesinatos sórdidos, policías desquiciados, delincuentes siempre dispuestos a matar, ciudadanos inquietantes o sospechosos, todo ello en el ambiente enrarecido de Isola, la gran ciudad agobiante inspirada en Nueva York.

Con esta saga, McBain renovó el género de la novela negra al tomar como héroe protagonista a toda una comisaría y no a un solo hombre, lo que le permitió construir una galería de personajes llena de humanidad y humor sobre un fondo de violencia.

www.lavanguardia.es

«El ángel suicida», nueva novela policiaca ambientada en Eivissa

C. ROSSELLÓ

La escritora ibicenca Cristina Amanda Tur Bernat, más conocida en la isla como CAT, acaba de publicar a nivel nacional su segunda novela policiaca, «El ángel suicida».

Esta obra esta ambientada en Eivissa y se inicia con el hallazgo del cadáver de un chico de 18 en el acantilado del mirador de Dalt Vila. El equipo de investigación, el mismo que en la primera novela, tratará de averiguar cuales han sido las causas reales de lo que aparentemente parece un suicidio pero que en el fondo se relaciona con tramas mafiosas rusas.

Además de este libro está prevista la publicación de otros dos ensayos, uno sobre drogas a nivel judicial y policial y otro sobre psicópatas y enfermos mentales.

CAT es licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología superior, con especialidad en drogas y psicología criminal.

www.ultimahora.es

Quimera dedica su número estival a la novela negra

Quimera dedica su número estival a la novela negra

La revista de literatura Quimera analiza en su número correspondiente a los meses de julio y agosto los orígenes y la evolución hasta nuestros días de la novela negra europea, con motivo del Primer Encuentro Europeo de Novela Negra que tuvo lugar en Barcelona durante el pasado mes de enero.

Si la novela policíaca clásica surgió como entretenimiento y reflejo de ciertas desviaciones de la sociedad, la novela negra, la variante de mayor éxito en la actualidad, es una literatura que ofrece una crónica de una sociedad en crisis, una mirada crítica sobre el mundo en que vivimos. Y al mismo tiempo nos asoma al lado oscuro del ser humano, tanto del criminal profesional como del psicópata o del pobre tipo que, sin preparación alguna, se lanza al crimen como única solución a sus problemas.

Acompañan a este dossier, las secciones habituales de el canto de la tripulación, boquitas pintadas, el vientre de la ballena y la sala de máquinas.

Vichi: 'El género negro ha salvado a la novela italiana actual'

El escritor italiano Marco Vichi, creador del comisario Bordelli, cree que el género negro ha 'salvado' a la actual novela italiana, que 'en los últimos años se había ido por caminos demasiados psicológicos o vagos'.

En una entrevista con Efe, Vichi ratifica esta afirmación con el aumento de la cifra de ventas de la novela negra de su país, que 'en los últimos años ha crecido en un 1.700 por cien, sumando las ventas en Italia y las traducciones a otros idiomas'.

En su primer viaje a España, el novelista italiano ha pasado por Barcelona para dar una conferencia, camino de la Semana Negra de Gijón, y ha confesado que siente 'curiosidad' por encontrarse con otros autores de novela negra.

A su juicio, en el panorama actual de la literatura italiana 'la novela negra es la más verdadera. El mundo real vive una tensión que es aplacada por este tipo de novelas, una tensión que es canalizada desde la ficción'.

Dentro del panorama de la novela negra italiana, Vichi califica de 'clásico' a Camilleri, creador del comisario Montalbano en homenaje a Manuel Vázquez Montalbán, pero los autores favoritos de su país son Enzo Fileno, Domenico Seminerio y Gianni Biondillo, autores poco conocidos o que aún no han sido traducidos al castellano.

Vichi estima que Giorgio Faletti es un caso aparte, desde el punto de vista literario, en este 'boom' de la novela negra italiana, a pesar de que con su primera novela, 'Yo mato', ha vendido más de 2,5 millones de ejemplares desde 2002: 'No creo que Faletti forme parte de la tradición de la novela negra italiana, más bien se enmarca en la tradición norteamericana sobre los asesinos en serie'.

El novelista italiano ha escritos hasta ahora tres entregas sobre Bordelli: 'El comisario Bordelli' y 'Un asunto sucio', ambas publicadas en castellano por Tropismos, y 'El recién llegado', editada en Italia y que está previsto que aparezca en España este mismo año.

Marco Vichi no comenzó su carrera literaria creando a Bordelli: 'Antes de que apareciera Bordelli, yo había escrito otras novelas, pero un día empecé a jugar con la idea de un comisario, una idea que fue creciendo y de ahí nació Bordelli', un personaje inspirado en algunos episodios de la vida del padre del escritor, como su participación en la II Guerra Mundial.

Vichi ha indicado que una de las razones por las que sitúa las andanzas de Bordelli en la Florencia de la década de los 60 es que fue 'una época de esperanzas limpias, aunque también hubo en Italia cuatro intentos de golpe de estado'.

En esos años, ha dicho Vichi, la criminalidad no tenía la dimensión actual, con las grandes redes de tráfico de drogas, de armas o de personas: 'La gente robaba para comer'.

Ese mundo también tenía claras sus ideas políticas y sociales: 'Pasolini decía que antes de los 70 los obreros tenían su propia cultura proletaria, pero después de los 70 los trabajadores comenzaron a imitar a los burgueses y zambullirse en la sociedad de consumo'.

Terra Actualidad - EFE

Tiempo de alacranes, aguda visión del nexo autoridades-narcos

El texto ganó el concurso de novela Una vuelta de tuerca

CARLOS PAUL

Como una "aguda visión de la vinculación directa entre las autoridades policiacas y militares con los narcos", así como de lo que les pasa a los personajes "con sus claroscuros emocionales", que están relacionados con ese tipo de delincuencia organizada, es como define Bernardo Fernández Bef (DF, 1972), su primera novela negra titulada Tiempo de alacranes, con la que ganó el Premio Nacional de Novela Una vuelta de tuerca 2005, convocado, en ésta su primera edición, por la editorial Joaquín Mortiz.

Para escribir esta novela, Fernández retomó principalmente lo publicado en la prensa, "antes de que salieran a la luz pública los escándalos en los penales de alta seguridad", así como la personalidad e historia de dos sujetos que existen en la vida real.

Una es la de un sicario contratado por el narcotráfico, quien en el último momento decide no matar a un soplón, "porque lo considera un buen padre de familia.

"Esa historia es real -dice el escritor-, este tipo no sé como se llama, pero aún vive en Guadalajara."

La otra es la de "un refugiado yugoslavo que se vino asaltando bancos desde la frontera canadiense hasta la frontera mexicana".

Esas dos historias se conjugan para crear una tercera ficticia, en la que se entrecruzan los destinos de un grupo de policías judiciales del norte de México, que se dedican a asaltar bancos, el de un par de narcojuniors y la de un alto jefe del narcotráfico, que "sale" de la cárcel para vengar la muerte de uno de sus ahijados, como una especie de deber moral.

La novela refleja, a la manera de una road movie, acontecimientos de una realidad actual en el país, de la que son testigos toda la ciudadanía.

"Lamentablemente -comenta el au-tor- todo lo que yo pueda escribir de manera literaria siempre se va a quedar corto respecto de la realidad misma. Si un jefe de un cártel leyera este libro seguro se bota de la risa. Sin embargo, es triste saber que lo que conocemos del narcotráfico, aunque suene a lugar común, es tan sólo la punta de un iceberg; es un porcentaje muy pequeño de lo que realmente ocurre.

"Y lo más terrible es que el narcotráfico no es un hielo que flota, sino un árbol gigantesco que ha enraizado en toda la sociedad. Un árbol que por abajo es mucho más grande, cuyas raíces tocan desde altos funcionarios de la administración pública y judicial, hasta los niveles más bajos en los que sobreviven las clases populares.

"Los integrantes del grupo Botellita de jerez, decían: qué gobernante esta detrás de cada toque o pase de cocaína que te das, y lo que hay es toda una maquinaria muy compleja engrasada por todos."

Influido en lo que respecta al género neopoliciaco más por las propuestas del cineasta Quentin Tarantino, los escritores Frank Miller, Paco Ignacio Taibo II, Gabriel Trujillo y Juan Hernández Luna que por la serie de Los Intocables, de la que se siente "alejado y ajeno", en Tiempo de alacranes la idea -destaca el autor- fue presentar a una serie de personajes con sus luces y sombras, con sus claroscuros emocionales, cuya historia fuera "convincente e inquietante, sin caer en una parodia inverosímil.

"Procuré que en la novela no se tomara partido, pero la realidad que hoy vivimos en México pone en evidencia quién es quién y lo que hacen. Se muestra que aunque son dos bandos distintos, están en lo mismo, que es una guerra entre ellos y que por lo tanto el narcotráfico no se ataca de fondo".

Sin embargo, concluye Bef, el tema central "no es el narcotráfico en sí, sino lo que les pasa y sienten los personajes que están relacionados con ese tipo de delincuencia organizada".

Tiempo de alacranes fue la ganadora, "entre más de 70 trabajos presentados", del Premio Nacional de Novela Una vuelta de tuerca 2005, convocado, en esta su primera edición, por la editorial Joaquín Mortiz, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el gobierno de Querétaro.

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