Discurso de entrega del Premio Pepe Carvalho a Ian Rankin, por Paco Camarasa
Aquel invierno, el primero de la década, había sido oscuro y frío, poco habitual en esta Barcelona junto al mar. Nubes, lloviznas, cielos grises parecía más un invierno escocés o inglés que mediterráneo. Pero llegó la primavera, que en Cataluña significa Sant Jordi, alergia al polen de los plátanos de las Ramblas, Día del Libro y avalancha de novedades en las librerías.
Entre ellas, aquella primavera del 2001, un título de un nuevo autor, Black & Blue, de Ian Rankin. Además inauguraba una colección, Serie Negra con la que la editorial RBA, y su editora Anik Lapointe, fomentaba nuestra adicción a una forma de narrar.
Un nuevo protagonista, John Rebus, un policía díscolo pero tenaz, investigador infatigable por que no tiene otra vida que vivir, mal visto por los jefes, corruptos o no; mal visto por aquellos compañeros que olvidaron ser policías para ser buenos burócratas, disciplinados y obedientes.
Aquel primer libro, con titulo de reminiscencias entre marca de whisky y canción de los Rolling o Los Bravos, nos llevaba a una geografía poco conocida por nosotros: la Escocia actual, la del petróleo del Mar del Norte, nos llevaba a ciudades como Aberdeen, o Glasgow y Edimburgo, ciudades separadas por sólo cincuenta minutos de autopista pero años de recelos y reproches.
Conocíamos poco de Escocia, todos los héroes escoceses tenían cara de Mel Gibson, y sabíamos que en ocasiones especiales se ponían falda a cuadros, calcetines hasta la rodilla y tocaban la gaita, literalmente; nos alegrábamos cuando al Barça le tocaba el Celtic o el Rangers porque eran equipos asequibles; habíamos leído a Walter Scott en colecciones juveniles, a Stevenson en todo momento y lugar y a Sir Arthur Conan Doyle, elemental; no sabíamos distinguir aún entre novela policial inglesa y novela negra escocesa, aunque ya habíamos leído a William McIlvaney, El grande, pero no todavía a Val MCDermid o Denisa Mina. Seguramente usted, señor Rankin y su John Rebus, tiene algo de culpa en esas lecturas posteriores.
Black & Blue, supuso el inicio de una cita anual. A Black & Blue siguieron, siempre traducidos por Francisco Martín Arribas, El jardín de las sombras, En la oscuridad, Aguas turbulentas, Resurrección, Cuestión de sangre, Callejón Fleshmarket, Nombrar a los muertos y finalmente la temida La música del adiós. Una cita anual siempre protagonizada por John Rebus y su cómplice: la ciudad de Edimburgo.
Usted sabe que somos como millones de lectores y lectores en el mundo: nos gusta John Rebus. Nos gusta su cinismo, que sea más que un sabueso, que sea un perro de lucha con mandíbulas de hierro. Por mucho que sangre, por mucho dolor que denoten sus ojos y su alma, si muerde no soltará la presa, aunque en ello le vaya la vida.
Es especial, escucha Viviendo del pasado de Jethro Tull, y piensa que es cierto, que él como policía vive en el pasado de la gente, se había convertido en historiador de crímenes, y esa condición había contaminado e invadido su vida privada, de fantasmas, pesadillas, ecos.
Siempre se implicará personalmente en los casos. Y antes de ser policía, entre los años 68 y 70, cuando el mes de mayo era francés, y Pepe Carvalho se hacía de la CIA, estaba en el Ejército, en Irlanda del Norte, en las Fuerzas Especiales. No hace falta explicar mucho más.
Vive sólo, un piso poco acogedor, con un sofá, una botella, un paquete de cigarrillos y una inmensa colección de música; un coche destartalado, que cualquiera puede abrir, naturalmente. Su mujer Rhona nunca entendió su trabajo ni sus orígenes, el condado minero de Fife, duro y algo atrasado, donde “si echabas mano a la blusa de una chica enseguida tenías a su padre persiguiéndote con el cinturón”.
Le sobran dedos en una mano para contar sus amigos. Y alguno como Jack Morton, muere demasiado pronto. De su hermano y su hija Samantha sabemos poco, él también. Pero siempre está metido en una buena historia y nos trasmite la vieja idea de que no es fácil, de que la lucha es necesaria.
Es un adicto al trabajo, como Harry Bosch, como Kurt Wallander, como Ricardo Méndez, y por el mismo motivo: para eludir su desastrosa vida personal. El trabajo, vivir y sufrir la historia del otro para no pensar en la propia historia. Y cómo ellos, es escéptico porque comprueba el vacío de humanidad contemporáneo.
Conoce profundamente su ciudad, la nueva y la vieja, pero no entiende “esas barriadas que son una especie de horrible experimento de ingeniería social, obras de científicos con bata blanca que situaban a la gente en diversos laberintos a ver qué pasaba”.
No le gustan los cambios a golpe de piqueta de una ciudad que conoce, que quiere; y odia la capacidad destructora de la avaricia y el dinero. Una ciudad que bajo un cielo encapotado, con múltiples edificios históricos, pero también callejones mugrientos, con innumerables fachadas victorianas que invitan a crímenes más o menos góticos. Una ciudad civilizada y educada en la superficie y depravada y abyecta bajo ella.
La ciudad de los pobres, olvidada por la ciudad de los ricos. Pero esos pobres consiguen instaurar una solidaridad de las pequeñas cosas cotidianas, que los mantienen a flote en este caos de las sociedades globalizadas.
“Se ha dicho de Edimburgo que es una ciudad huidiza que oculta sus verdaderos sentimientos e intenciones, con habitantes aparentemente respetables y calles que se hielan pronto. Se puede haber estado en ella y marcharse sin haber llegado realmente a conocer qué la anima. Es una ciudad oculta”, dice usted en su novela En la oscuridad.
Nos gusta, señor Rankin, que en sus novelas “la identidad del asesino sea tan accesoria como un reactor termonuclear en un jardín de infancia” citando a Antonio Lozano, uno de los mejores críticos de narrativa negrocriminal.
Comparte esta forma de narrar con Manuel Vázquez Montalbán, en la intención y la necesidad de ofrecer un retrato de la sociedad de hoy, cuestionando las instituciones que nos gobiernan. A través de las novelas protagonizadas por John Rebus y por Pepe Carvalho, ustedes nos hablan de economía, de drogas, de pobres, de desesperanza, de racismo, de especulación, de vencidos pero no derrotados, de corrupción. Uno en el marco de Edimburgo, otro en el marco de Barcelona. La novela negra como novela realista, como mejor exponente para diseccionar, para desmenuzar, para desmontar las sociedades postindustriales de este siglo XXI. Siempre en la mejor tradición de la novela crítica.
Nos gusta, señor Rankin, que a lo largo de todas sus novelas se mantenga una frescura, una vivacidad en los diálogos, una atmósfera que hace que cada novela siga siendo una lectura fascinante. El sentido del humor, junto a una vorágine de escenas y personajes ficticios pero reales, voces, estados de ánimo. Si en algunos autores, cada novela es una fotocopia del anterior, en las suyas ni siquiera John Rebus es el mismo, va cambiando a medida que los días pasan.
Nos gusta mucho que John Rebus y usted, señor Rankin, reciban el Premio Pepe Carvalho. Para nosotros, y para los hombres y mujeres de buena voluntad, que no aceptan este mundo globalizado e injusto, tanto Pepe Carvalho como Manuel Vázquez Montalban son algo muy querido y forman parte de nuestros sueños y de nuestra memoria.
Pepe Carvalho y John Rebus, y podríamos añadir a Harry Bosch, Adam Dalglish, a Kurt Wallander y Ricardo Méndez, son unos auténticos analfabetos tecnológicos e informáticos. Ahora parece como si el ADN fuera el Sabedor supremo y es el forense omnipresente quien descubre todos los culpables, pero ellos seis tienen esa capacidad extraña y cada vez más escasa de saber mirar a los ojos, de escuchar a las personas, de ir más allá de lo que la rutina y los poderosos les dicen que es la realidad.
Nos gusta, señor Rankin, que en sus novelas se palpe la influencia de la realidad, sobre la que usted aplica la transformación de la ficción. Hace más creíble, más próximas las historias. Pero tenemos que decirle que en La música del adiós nos ha dado un exceso de realidad. Ya sabemos que la jubilación es a los 60, pero nos hubiera gustado que apelara a su fantasía y utilizara la varita mágica que todo buen novelista posee y nos hubiera dejado a Rebus, castigado y sin jubilación. ¿Qué hará John Rebus, sin jefes a los que desobedecer y malos, malísimos a los que detener o castigar? ¿Qué haremos nosotros, los lectores y lectoras, sin nuestra cita anual con él?
Le proponemos, señor Rankin, que, usted que lo conoce bien, más o menos, le proponga quedarse un tiempo por aquí por Barcelona. Le diremos a Pepe Carvalho que le acompañe.
También tenemos castillo como en Edimburgo, aunque en ningún cementerio se ha tenido que construir una torre de vigilancia. No tenemos petróleo, nuestro Parlamento no ha sido construido por el desaparecido Enric Miralles, y las copas las tendrá que tomar en el Boadas con Carvalho.
Nuestra cerveza no es como la del pub Oxford, pero quizá se pueda habituar al cava, o al vino, y lo podrá encontrar en cualquiera de los muchos bares donde podrá discutir sobre si el Hibernian o el Herts, o bien el Barça o el Español.
John Rebus podrá enseñarle un poco de música más moderna a Pepe Carvalho; explicarle quien son los Rolling, los Kinks o Van Morrison. Carvalho se quedó en la época de Conchita Piquer y los boleros de lo que pudo haber sido y no fue. Dígale que no pida fish and chips, comida india o asaduras de cordero en avena y especias con Carvalho delante, que se olvide de la dieta escocesa de grasas saturadas, sal y azúcar y se deje llevar por la dieta mediterránea.
Carvalho le explicará, mientras paladean un buen whisky, como sustituir los cigarrillos por un Cohibas, un Partagás y las diferencias entre los puros habanos, canarios o dominicanos, mientras prepara la cena para los dos y elige cuál es el libro que quemará esa noche. Quizá, si andan algo deprimidos, un libro de poemas de Leonard Cohen.
Podrán caminar por las callejas medievales, tropezar con alguna piedra romana, mientras tratan de explicarse sus fracasos sentimentales. Carvalho le hablará de Thailandia y su odiado aeropuerto, Buenos Aires, Madrid, la vuelta al mundo, al Rebus que no ha viajado mucho, quizá ahora jubilado pueda hacerlo, pero que no venga, por favor, con excursiones de tercera edad a Mallorca o a Benidorm.
Y sobre todo hablarán mal de usted y de Manuel Vázquez Montalbán, sus creadores con los que han mantenido un estira y afloja a lo largo de cada página.
Señor Rankin, usted ha sido cuidador de cerdos, encuestador de alcoholemia juvenil, recaudador de impuestos, vendimiador en Francia, editor de una revista musical. Manuel Vázquez Montalbán también subsistió a base de múltiples oficios. Comenzando por cobrar las cuotas del seguro de entierro, hasta hacer artículos sobre muebles y diseño interior firmando como Jack el Decorador. Tanto usted como Vázquez Montalbán han tenido siempre un comportamiento cívico. Queremos agradecerle especialmente su batalla, junto a Sean Connery para que la colección privada de la familia John Murray, con importantes documentos de Conan Doyle, vaya a la Biblioteca Nacional de Escocia.
John Rebus como Pepe Carvalho han visto mucho, comparten una desesperanzada visión del género humano, pero ello no les impide estar dispuestos a luchar contra las verdades establecidas y compartir la búsqueda y la rabia por conseguir algo que siempre suena ingenuo: un mundo mejor.
Señor Rankin, sus muchos lectores y lectoras nos alegramos de que no supiera dibujar y su pasión por los cómics no fuera a mas. Nos alegramos de que sus inicios musicales con “Los cerdos danzantes” fueran un desastre. De esta forma nos llegó un gran narrador de historias, un buen mentiroso de mentiras de papel.
Gracias por darnos también a Mike, a Allan, a Odio, el profesor Gissing y Chib Calloway, pero, por favor, señor Rankin no nos deje sin John Rebus.
Por favor, devuélvanos a John Rebus.
Mesa redonda en torno al cine de géneros europeo en la Universitat de València
El jueves 25 de febrero tendrá lugar en la Universitat de València una mesa redonda en torno al cine de géneros europeo.
Jueves 25 Febrero
19:30 h Mesa redonda Cine de géneros europeo 1960-1979.
Con motivo del libro “Hecho en Europa” (Ed. Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular de Gijón).
Fòrum de Debats. Aula Magna. Edifici La Nau (C/Universitat,2. 46006 València)
Entrada gratuita, Aforo limitado.
EL CINE DE GÉNEROS EUROPEO 1960 - 1979
Durante los años 60 y 70 del pasado siglo, el cine de género eclosionó con fuerza en el viejo continente. Se cultivaron con asiduidad distintas variantes, tales como el western, el policiaco, el terror, la ciencia ficción, el peplum o cine de romanos, las aventuras coloniales, la capa y espada, el thriller o cine de misterio, etc.
Fue este un cine que permitía una amplia gama de enfoques, y que basculó desde el producto de consumo hasta la cinta de vanguardia. A su sombra creció un star-system genérico y especializado que asoció algunos rostros a géneros en concreto (Peter Cushing y el terror; Lino Ventura y el policiaco; Steve Reeves y las aventuras) y equipos técnicos entre los que se contaron algunos directores estrella (Melville en Francia, Leone en Italia, etc).
Sin embargo, pese a que muchos de estos géneros gozaron de un estilo característico e inconfundible, y que incluso crearon escuela fuera de sus países de origen, la consideración crítica sigue siendo escasa. Eso en el mejor de los casos, cuando no ha caído directamente en el olvido, al que de forma incomprensible se ha condenado a una producción que vino a demostrar que podía conectar con su público natural sin renunciar a su idiosincrasia.
Actualmente, cuando se habla del cine de género como tabla de salvación para la cinematografía europea, es necesario rescatar la tradición europea de cine de género.
“Hecho en Europa. Cine de géneros europeo, 1960-1979”
Coordinado por Javier G.Romero
Páginas: 143
ISBN: 9788496906198
12 Euros
Editado por Fundación Municipal de cultura, Educación y Universidad Popular. Ayuntamiento de Gijón. 2009
Sumario:
-Prólogo
El cine de la puerta de atrás (Jesús Parrado)
-Introducción
Viaje romántico al cine de género (Javier G.Romero)
-Capítulo I. Visión global
Popsy pop contra Hollywood (Nino Ortea)
-Capítulo II. Eurowestern
El western europeo. La reformulación de un género. (Antonio José Navarro)
-Capítulo III. Cine bélico.
Por algunos tanques menos. (Carlos Aguilar)
-Capítulo IV. Cine fantástico (1)
Infierno necrófilo. Apuntes sobre el cine fantástico inglés, italiano y español (Pablo Fernández)
-Capítulo V. Cine fantástico (2)
Tres, dos, uno...¡Ignición! La consolidación en Europa de la ciencia ficción. (Pablo Herranz)
-Capítulo VI. Cine de aventuras (1)
Espadas, cimitarras y alguna pata de palo (Ramón Freixas & Joan Bassa)
-Capítulo VII. Cine de aventuras (2)
Aventuras coloniales. Entre la fantasía y el panfleto político (Antonio José Navarro)
-Capítulo VIII. Cine de aventuras (3)
El accidentado periplo europeo del rey de los monos (Tomás Fernández Valentí)
-Capítulo IX. Eurothriller (1)
Europa en negro. Cine policiaco del viejo continente (Tomás Fernández Valentí)
-Capítulo X. Eurothriller (2)
Numeros cantan. Los bastardos italo-españoles de James Bond (Carlos Aguilar)
-Capítulo XI. Eurothriller (3)
Giallo: especialidad Italiana (Ramón Freixas & Joan Bassa)
-Capítulo XII: cine & erotismo
Casi se ve, casi se toca. Esclava, novia, golfa, diosa. (Carlos Aguilar)
-Capítulo XIII. Cine & literatura.
Renglones a fotogramas (Alfredo Lara López)
-Capítulo XIV. Cine & cómic
Condenados a entenderse. El cómic frente al cine popular (Javier G.Romero)
-Capítulo XV. Cine & música.
Música de evasión (Ángel García Romero)
Los ponentes:
Jesús Parrado. Entre otros cometidos, ha sido director de programas de la Semana Negra de Gijón, colaborador de los festivales Fantastic Burgos y Sitges, y guionista y presentador del programa cinematográfico Encadenados para la televisión local de Oviedo. Profesor de cine en la Universidad Popular de Gijón, ha colaborado en diversas publicaciones, como Academia, Quatermass o 2000 Maníacos, y asimismo ha sido coautor del libro “Cine y derechos humanos”. Creador y director del exitoso ciclo de cine de género Peor Imposible, celebró en 2009 el décimo aniversario con la edición del libro colectivo “Hecho en Europa. Cine de géneros europeo 1960-1979”.
Javier G. Romero. Ha colaborado en numerosas publicaciones, como Dirigido por, Nosferatu, Nocturno cinema, Miradas de Cine, Opus Cero o el diario El Correo. Fundador de la Semana de Cine Fantástico de Bilbao (hoy Fant) y director de la revista Quatermass, ha escrito en los libros colectivos “El giallo italiano”, “El cine fantástico y de terror de la Universal”, “Cine fantástico y de terror alemán 1913-1927”, “Cine fantástico y de terror español: 1984-2004”, “El demonio en el cine: máscara y espectáculo”, “American Gothic: el cine de terror USA 1968-1980”, así como coordinado el libro colectivo “Hecho en Europa. Cine de géneros europeo 1960-1979” y cooeditado, junto a Scifiworld, el libro “John Philip Law: Diabolik angel”, escrito por Carlos Aguilar y Anita Haas.
Pablo Herranz. Ha colaborado en publicaciones como Nosferatu, Groc, Quatermass, 2000 Maníacos, Gigamesh, Rock Sí o diarios como El País o El Occidental. Autor del libro “Rumbo al infinito. Las cincuenta películas fundamentales del cine de ciencia ficción” (Midons), premio Ignotus de ensayo 1999, ha participado en los libros “El cine fantástico y de terror de la Universal”, “Cine fantástico y de terror alemán 1913-1927”, “Hecho en Europa. Cine de géneros europeo 1960-1979”, así como coordinado el libro colectivo “Memoria de la novela popular” (Universitat de València). Miembro del equipo de guionistas de la teleserie Dr. Franky, dirigida por Pablo Llorens, ha realizado el guión del cómic “Las manos en los bolsillos” (Edicions de Ponent), dibujado por Toni Benages.
Francisco Pérez Gandul, el hombre que escribió 'Celda 211'

Un total de 16 candidaturas a los Goya, un gran éxito en taquilla y una buena recepción de la crítica han convertido a una película como Celda 211 en uno de los largometrajes españoles más importantes del 2009. Sin embargo, muchos no se han detenido a analizar la novela homónima en la que se basa, obra del veterano periodista sevillano Francisco Pérez Gandul.
Como en el largometraje de Daniel Monzón, Gandul nos cuenta en su libro las peripecias de un funcionario de prisiones que, en la víspera de su incorporación al puesto, decide visitar el centro penitenciario donde tiene que trabajar.
La mala suerte hace que, debido a una indisposición, el joven quede encerrado en una celda el mismo día que los presos se amotinan. Para sobrevivir, el hombre, que será bautizado por sus nuevos compañeros como El Calzones, tendrá que hacerse pasar por otro presidiario más.
Aunque editado hace más de un lustro, cuando consiguió el Premio Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela negra en la Semana Negra de Gijón, el libro ha sido reeditado con motivo del estreno de la película.
Sorprendido en cierta manera por la repercusión del filme de Monzón, Pérez Gandul nos contesta algunas preguntas sobre un debut que, pese a tener cinco años, es, para gran parte de los lectores, un recién nacido.
Lee la entrevista completa en La Información
El artista de la novela negra

Perro ladrador, poco mordedor dice el refrán. James Ellroy es un gran ejemplo. El perro diabólico de la literatura estadounidense no se calla ni debajo del agua. El matrimonio es "sexo y paciencia", el último consejo de su padre fue que se tire a cualquier camarera que le atienda y el rock & roll es música "de idiotas para niñatos". Eso además de declararse "de todo menos un liberal", verbalizar su oposición al matrimonio homosexual, sus reparos al aborto y apropiarse en su juventud de alguna consigna nazi. Sus novelas exudan racismo, misoginia y violencia. Hasta su apariencia va pidiendo guerra, pantalones blancos sucios, bragueta bajada y camisa hawaiana en pleno enero (un exceso incluso en California). No es de extrañar que su segunda esposa, la escritora y feminista Helen Knode, le llamara "animal de zoológico". Dicho todo esto e intentando escuchar con distancia su bombo y platillo es fácil ver que todo es fachada, autopromoción, un exhibicionista detrás del que se oculta sin mucho rascar un romántico lleno de demonios que lo único que quiere es llamar la atención. "La literatura no es más que la historia de hombres aislados sobrepasados por lo que les rodea que intentan dar forma a lo que ocurre a su alrededor y que se ven forzados al cambio mientras interactúan con los acontecimientos y conocen a una mujer", resume en medio de sus fanfarronadas. Una descripción perfecta porque ése también es James Ellroy.
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Dos jóvenes enamorados

Bonnie Elizabeth Parker y Clyde Chestnut Barrow no fueron los peores criminales de su época ni los que más beneficio obtuvieron con sus delitos, en un tiempo en que Al Capone movía en un día tanta pasta como ellos vieron junta en su corta vida.
Pero sí tuvieron la suerte o la desgracia de vivir en un momento en que el cine hacía furor en los Estados Unidos y la gran Depresión convertía en héroes a desharrapados como ellos. Y también contaron con la inestimable colaboración de quien los inmortalizaría, esa cuñada de Clyde, aficionada a la fotografía, cuya cámara ha permitido que llegue hasta nuestras manos un testimonio gráfico como el que ilustra este pequeño gran libro que reúne las cartas que la pareja intercambió a lo largo de los dos años que Clyde pasó encerrado.
Un pequeño gran libro que podemos disfrutar gracias a la audacia de una joven editorial que, en el poco tiempo que lleva funcionando y aun no estando especializada en el género negro, ya nos ha dejado otras perlas como Matar en Barcelona -colección de relatos basados en crímenes reales- y la sorprendente Un reptil por habitante, del escritor maliense Théo Ananissoh.
Ahora, Alpha Decay nos entrega estas cartas tiernas y directas, cargadas de ingenuidad -no hay que olvidar que los chavales apenas tenían 20 años al redactarlas-, que muestran a una pareja enamorada como solo lo pueden estar dos chiquillos, a una Bonnie esperanzada porque su amor salga del trullo y rehaga su vida y a un Clyde más escéptico, pues la estancia entre rejas le está demostrando que jamás podrá llevar una vida normal.
Por si fuera poco, el volumen se complementa con tres poemas escritos por Bonnie: The Story of Suicide Sal, The Street Girl, The Story of Bonnie and Clyde. Y, por supuesto, un prólogo de Ana S. Pareja que no debes dejar de leer (lo advierto por si eres de esos que se los suelen saltar sistemáticamente).
Una obra única que ya debería estar en tu biblioteca.
Por Ricardo Bosque
Wanted Lovers. Las cartas de amor de Bonnie & Clyde
Alpha Decay
Prólogo de Ana S. Pareja
Paco Camarasa: «El ‘boom’ no es Larsson, es el género negro»

Camarasa (Valencia, 1950) llegó a Barcelona en 1988. Las bombas que el Grupo Incontrolado Patriótico le puso en su librería Pablo Neruda «en los años duros» (fue también presidente del gremio de libreros de Valencia) no le hicieron cambiar de ciudad. «Fue cuestión de amor», confiesa. Siguió a Montse Claver, la fundadora de la librería Negra i Criminal, que regentan en la calle de la Sal de la Barceloneta. Su librería es de las más conocidas y menos visitadas de la ciudad.
–BCNegra es una semana, pero procura evitar este nombre.
–La semana es la de Gijón, desde hace 22 años. Y BCNegra empieza a ser más de una semana.
–Allí hay más presencia en la calle. ¿Lo echa en falta?
–Nosotros somos más un festival literario al estilo de los franceses. BCNegra tiene más presencia de la iniciativa privada. Sirve para difundir a nuevos autores, para que los lectores refrenden el entusiasmo por los autores que ya han hecho suyos a través de la lectura, para que las librerías vendan más género negro...
–Festival literario. ¿Es aún necesario proclamar la dignidad del género?
–Al crear BCNegra queríamos demostrar el nivel de calidad de los autores del género y que había un público escondido que podía salir del armario.
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"Matar por amor", de Giorgio Scerbanenco

Matar por amor es el título de la nueva publicación de Almuzara dentro de su colección Tapa Negra, que recupera a uno de los grandes maestros de la narrativa criminal europea: Giorgio Scerbanenco. Italiano, aunque nacido en Ucrania en la segunda década del siglo XX, Scerbanenco alcanzó celebridad en el género negro, al que aportó notables títulos, en su mayoría novelas y colecciones de relatos.
En Matar por amor (Uccidere per amore) el lector encontrará piezas de suspense en la mejor tradición inglesa, otras de ambientación rural que evocarán a Simenon y el polar francés, y relatos nocturnos y urbanos influidos por el hard-boiled norteamericano. Una propuesta literaria que brinda una veintena de narraciones inéditas en castellano hasta la fecha, y que sirve al tiempo para homenajear a este gran autor que celebrará el centenario de su nacimiento el próximo año.
Si Scerbanenco es hoy reconocido como un clásico es en gran medida por su habilidad para bucear en la idiosincrasia de Italia -la mafia, las especulaciones inmobiliarias, los caciquismos políticos-, retratando su época en clave de relato negro. Admira su capacidad para urdir tramas muy ingeniosas, conseguir una conciencia crítica tan sutil como valiosa y combinar de un modo singular la amargura, la dureza, el romanticismo y la violencia.
En los años sesenta y setenta fueron llevados al cine algunos de sus títulos más exitosos, en filmes como Asesinada ayer o Milán, calibre 9. Su temprana muerte a los cincuenta y ocho años frustró una carrera que aún podría haber deparado muchas piezas maestras, dada la calidad de sus trabajos anteriores y la madurez literaria que había alcanzado.
Giorgio Scerbanenco, cuyo verdadero nombre es Vladimir, nace en Kíev (Ucrania) en 1911 y, al cabo de poco tiempo, emigra a Italia con su madre. Forzado a interrumpir los estudios por motivos financieros, se dedica a los oficios más dispares (fresador, almacenista, mozo...) antes de colaborar en periódicos, primero como corrector de pruebas y más tarde como escritor de narraciones de diversos géneros. No obstante, sería el “giallo” -como se conoce a la novela negra en Italia- el ámbito en que daría lo mejor de sí.
En 1940 aparece su primer libro policial, Sei giorni di preavviso. Narrador muy prolífico y creador del afortunado personaje de Duca Lamberti (protagonista de cuatro novelas, tres de ellas adaptadas al cine), muere prematuramente en 1969, en plena actividad creativa.
Matar por amor
Giorgio Scerbanenco
Almuzara 2010
Pedro de Paz, versión electrónica

El tipo de la foto es Pedro de Paz, autor de las novelas El hombre que mató a Durruti -Premio «José Saramago» de novela corta- (Germanía), Muñecas tras el Cristal (El tercer nombre) y El documento Saldaña (Planeta), además de diversos relatos incluidos en varias antologías.
Pues bien, consciente de las posibilidades que abren a los autores las nuevas tecnologías y los formatos de lectura que se han ido desarrollando últimamente, Pedro ha decidido coger el toro por los cuernos (o por los huevos, como dicen algunos) y ofrecer a sus lectores, gratis total, una colección de relatos -algunos de ellos inéditos- para que los disfrutemos en esos dispositivos que comienzan a verse en metros y autobuses urbanos.
Los tienes en su web, bajo el título genérico de Ocho vueltas de tuerca y en los formatos más habituales (EPUB, MOBI, PDF), compatibles con cualquier lector o para descargar en el ordenador. Ah, y también tienes al alcance de un clic las primeras páginas de las novelas que ha publicado hasta la fecha.
Una decisión valiente y generosa que aplaudo desde aquí. Que los disfrutes.
BCNegra abre con el dibujante Jacques Tardi

El puente de Tolbiac, en París, es uno de los lugares de peregrinación obligados para los seguidores de Jacques Tardi. Este puente de 168 metros, que une las dos orillas del Sena a la altura de los distritos XII y XIII, aparece en el título del álbum Niebla sobre el puente de Tolbiac (basada en la novela del mismo título de Léo Malet) y es un símbolo de la maestría del autor francés. La exposición Tardi, retrat en negre reivindica el cruce entre el cómic y el género negro a través de la obra de este emocionante narrador y dibujante, que ha retratado como nadie la desolación de París y sus suburbios.
La muestra es un aperitivo al menú de la semana de la novela negra que empieza mañana y está instalada en la biblioteca Jaume Fuster. Sus comisarios, Pepe Gálvez y Toni Guiral, también hicieron en su momento la romería hasta el puente de Tolbiac y ahora vuelcan su pasión por Tardi en una exposición que pone a disposición del público una decena de álbumes divididos en cuatro apocalípticas secciones: la guerra, el hambre, la peste y la muerte.
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Presentación de "Nuestra propia sangre" en Estudio en escarlata

La editorial REY LEAR y la librería Estudio en Escarlata le invitan a la presentación del libro Nuestra propia sangre, de Mariano Sánchez Soler (XII Premio Francisco García Pavón de Narrativa), que tendrá lugar el jueves, 4 de Febrero, a las 19,30 de la tarde, en la Librería Estudio en Escarlata, c/ Guzmán el Bueno, 46 (esquina Fernández de los Ríos). 28015 Madrid . Tel.: 915 430 534.
En el acto intervendrán junto al autor: Pedro Costa, director y productor de cine, y Jesús Egido, editor de REY LEAR.



























